Archive for 29 junio 2009

EL CAÑÓN ROJO (Red Canyon). 1949. Valoración: 7

junio 29, 2009
Un magnífico caballo mustang de color negro, jefe de una manada de ellos que viaja por las bellas tierras de una región del oeste, es apresado por un forastero, que lo quiere usar, si logra domarlo, en una carreras donde podrá ganar mucho dinero.
Sin embargo, la hija de uno de los mayores terratenientes se encapricha también del caballo, haciendo buenas migas con él. Es la única que puede hacer que se amanse, aunque no será fácil.
Mientras tanto, una familia compuesta por padre y tres hijos, llega al pueblo, dispuestos a robar el caballo.

Agradable western menor, casi casi familiar si no fuera porque hacia el final hay un tiroteo entre miembros de una misma familia. Y eso no fomenta la buenas relaciones familiares, ¿no?.
Por lo demás, se trata de una discreta cinta del oeste, adaptación de la novela de Zane GreyWildfire“, donde lo que más abunda, hasta reventar, es cabalgatas y más cabalgatas tras el brioso, fuerte e inocente caballo salvaje a quienes todos quieren apresar. Eso sí, dichas cabalgatas tienen lugar en medio de agrestes y preciosos parajes, donde se alternan las áridas tierras cobrizas, con bosques y bellos lagos (Kanab, Utah, USA). Y todo ello magníficamente fotografiado con el maravilloso technicolor de la época.

El mayor trabajo se lo llevan los maravillosos jinetes, que a toda máquina y subiendo y bajando peligrosas laderas, se juegan el tipo y ganan el pan con su sudor y, supongo, algún que otro moratón.
Buenos “secundarios” como el gran Edgar Buchanan, aquí un viejo cascarrabias corto de vista y un poquito cobarde, el gran John McIntire como el ladino patriarca y/o Lloyd Bridges, como el peor de sus hijos.

Buena banda sonora y eficaz pero un tanto rutinaria dirección del hábil y destajisa artesano de Hollywood, George Sherman, autor de un buen número de westerns, tanto en cine como en añorados seriales televisivos.
Una peliculilla sobria y digna, que al final deja un buen sabor de boca.
¡Ah! Y me olvidaba citar aque Ann Blyth está tan preciosa como siempre.
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PISTOLEROS EN EL INFIERNO (Bad Company). 1972. Valoración: 6,70

junio 26, 2009

Un grupo de muchachos se ganan la vida como “desperados” en el oeste y ven que su profesión es más seria de lo que pensaban cuando comienzan a meterse en asuntos violentos y de traición.

Buen western, con una clara aura desmitificadora, que significó el primer largometraje del excelente realizador Robert Benton.
Y le acompañaron jóvenes intérpretes como John Savage y un emergente Jeff Bridges, que con este film y otros de la primera década de los setenta, se convirtió en uno, si no el mejor, actor de su generación.
Pero también aparecen ilustres “secundarios” del far west como el enigmático Charles Tyner, el veterano Jim Davis y/o el siempre seguro David Huddleston.

Entre todos consiguen un estimable film, muy interesante, ameno y hasta original, aunque ciertamente triste. Este innegable halo de tristeza hace que se vea en líneas generales de forma un tanto distante. No por resultar poco interesante, sino por tener escenas, momentos, dolorosos, muy realistas sobre cómo se forjaron seres humanos en una época violenta y algo descreída.
La magistral fotografía de Gordon Willis, mi preferido en este ámbito técnico, te sumerge en un paisaje que alterna la luz con las tinieblas.
Una estimulante cinta, que no obstante te deja un tanto cabizbajo a tenor de los acontecimientos.

VUELVE A AMANECER (Rachel and the stranger). 1948. Valoración: 7,60

junio 23, 2009
Un granjero ha comprado una mujer, Rachel, para que le haga las tareas de la casa y sea una madre para su hijo pequeño, ya que su esposa falleció meses atrás.
Para el granjero la relación con su nueva esposa no pasa de ser un mero contrato comercial y apenas le presta atención.
Sin embargo hace su aparición un enigmático forastero, un hombre apuesto que se siente atraído por Rachel.
Esto hace que el granjero empiece a interesarse por su esposa.

Muy bonita película, que más que un western se trata de un precioso melodrama. Pero como quiera que se desarrolla en la época del far west y sus personajes están insertados en su universo y paisajismo, pues lo incluyo en este humilde blog.
Se trata de un excelente film con pocos diálogos y muchas miradas y silencios significativos.
Es humana, sencilla, entrañable.
Los personajes son hombres y mujeres sencillos, trabajadores, amantes de la tierra y sus provisiones.

Gusta mucho este buen trabajo de Norman Foster, un director con altibajos, pero siempre interesante, y cuenta con unos intérpretes en estado de gracia. Nada menos que el dúo masculino William Holden y Robert Mitchum, este inconmensurable y lleno de vida. No como el personaje de Holden, un poco atontado en gran parte del metraje, no en vano no le presta atención a la siempre bellísima Loretta Young. Menos mal que ahí aparece Mitchum para ponerle celoso y hacerle ver lo que tiene y no aprecia.
Maravillosa fotografía y perfecta mezcla de acción (poca), drama, humor y amor.
Una cinta que deja un imborrable recuerdo.

SIN LEY NI ESPERANZA (Great Northfield, Minnesota Raid, The). 1972. Valoración: 6,70

junio 20, 2009
Finalizada la Guerra de Secesión Norteamericana, un grupo de hombres siguen la guerra por su cuenta contra los yankis.
Se dedican a asaltar y robar trenes y bancos. Se trata de los hermanos Younger, y los hermanos James.
Tiempo después, y como quiera que hay muchas personas que están a su favor, el Gobierno les da la amnistía.
Sin embargo el detective Pinkerton y sus hombres les siguen por todo el territorio de Minnessota para matarles como a perros.

Entretenido, curioso y bastante realista western desmitificador, que supuso un aire fresco a la vieja historia de los hermanos James y Younger, otorgándole parámetros desmitificadores.
Esta cinta está innmersa en la corriente que imperaba allá por los primeros años setenta, mis preferidos junto al Hollywood dorado del gran cine. Una corriente donde la mayoría de los personajes no eran ni buenos ni malos, sino que actuaban conforme a las circunstancias y la época que les había tocado vivir. Ellas eran quienes les ponían en su lugar no pudiéndose escapar de su a veces trágico destino.
El film es estimable y nada desdeñable, siendo en todo caso un producto de buen entretenimiento, donde el ritmo, la dirección de Phillip Kauffman y los estupendos intérpretes (comandados nada menos que por Cliff Robertson y Robert Duvall) son de recibo y logran que interese la historia, que aunque sabida contiene elementos novedosos como la inquina de Pinkerton y sus hombres para con los antiguos criminales.

La Ley inexorable en su camino, utilizando cuantos medios, aunque sean oscuros, para acabar con quienes estiman indeseables.
Lo cierto es que gusta la película, pero no es menos verdad que uno/a tiene la sensacion de que podría haber estado algo mejor. Pero aspectos técnicos como la fotografía y dirección artística, que nos sumerge de pies a cabeza en la época, son excelentes y rezuman un cuidado estético y puesta esmerada en escena, que no dejan indiferentes.
A mi modo de ver un muy interesante western, aunque quizás, repito, podría haber estado mejor, pero Kauffman considera que algunos aspectos formales y pequeños detalles que quizás otro realizador no hubiera estimado importantes, eran necesarios para la mejor comprensión de relato.

SUNSET CARSON CABALGA DE NUEVO (Sunset Carson rides alone). 1948. Valoración: 5

junio 17, 2009
El famoso Sunset Carson desea que en el lugar donde vive se construya una escuela para los niños.
No tiene suficiente dinero pero espera recaudar más gracias a un combate de boxeo que ha formalizado.
Un día, por las inmediaciones, en pleno desierto, aparece sin caballo un joven, que bebe agua contaminada de un riachuelo. Se pone enfermo y le cuida la hermana de Sunset.
El joven es buen chico, pero nadie sabe que, en realidad, es el hermano de un hombre del que dicen fue asesinado por Sunset.
Desea atraparlo y llevarle al sheriff.

Demasiado modesto western, me temo que uno más de la serie creada con el personaje de Sunset Carson.
Está rutinariamente realizada por Oliver Drake, que nunca llegó a casi nada en el cine, y no tiene apenas nada digno de mención.
Su interés es mínimo, tanto como su metraje: apenas un poco más de una hora, aunque se hace larga.


De todas formas se puede ver pues finaliza enseguida, y se puede escuchar bonita música y canciones, pues cantan y tocan el violín de lo lindo. Más que pegan tiros. Aunque puñetazos sí que hay, con un combate de boxeo algo chapucerillo.

Pero es que se nota que no había más presupuesto.
En fin, una nimiedad.

DRAW (¡DESENFUNDA!) 1984. Valoración: 6

junio 14, 2009

Un ex presidiario, que perteneció a la banda de Jesse James, se ve envuelto en una pelea en la que se comete un asesinato del que es acusado. El antiguo reo es perseguido por la justicia, pero escapa y se refugia en una habitación de un hotel, tomando como rehén a una actriz.
Los habitantes del pueblo deciden buscar a un famoso sheriff, ya que creen que es el único hombre que puede apresarle…

Western que no había incluido cuando le correspondía por el año (1984), y no lo hice por cuanto pensaba que no era de cine sino realizado para la televisión. Y en efecto, así es, para la televisión por cable.
Así la ví yo en su momento, no por cable, pero sí en la televisión normal y leyendo que no era un largometraje. Por ello lo la incluí.
Sin embargo, y por casualidad, repasando las pelis por mí vistas, cuyo título comienzan por la D, leo que este film fue estrenado en algunas, muy pocas, salas comerciales. Es decir, que aunque no la vió casi nadie en la sala oscura, se estrenó. Así que hay que incluirla.
Bueno, pues después de meter esta chapa, necesaria para justificarme, cuando no tengo porqué, debo decir que me gustó ya que me divirtió, no en vano se trata de un puro western, sí, pero con abundantes toques de comedia.
Y es que me hizo mucha gracia el cachondeo sano y la buena química que tienen sus dos estupendos protagonistas masculinos, Kirk Douglas y James Coburn, en el papel del sheriff borrachín y parlanchín.
Podría haber sido mejor no obstante, pero el director, Steven Hilliard Stern, habitual de la pequeña pantalla, no goza de gran imaginación en la puesta en escena.

La cinta tiene un buen empaque, razón por la que logró su distribución comercial en algunas grandes salas, pero no sabe llevar a mejor puerto la historia que tiene entre manos, una historia por lo demás, no muy original ni extensa en afortunadas situaciones.
Lo mejor y lo casi único que sustenta los pilares de la película, son sus dos protagonistas masculinos, expertos en esta lides y sabedores de todos los trucos para mantener la atención y simpatía del público.
Además, hay algún que otro golpe bueno, con el te partes de la risa, como cuando Kirk Douglas le pide a Coburn que suba al hotel y no hay manera, hasta que le convence diciéndole que le espera un buen trago de whiskie. Ver la rapidez con la que un ya muy veternao James Coburn sube las escaleras para tomar el trago, causa hilaridad.
Por lo demás, poca cosa, pero en líneas generales se pasa bien el rato y cumple con su, supongo única pretensión, hacer pasar un rato ameno.
Linda Sorenson ganó el premio Genie a la mejor actriz de reparto (para le televisión, repito).

SMITH EL SILENCIOSO (Whispering Smith). 1948

junio 11, 2009
Smith es un hombre pagado por el ferrocarril que busca a unos malhechores especializados en asaltar trenes y llevarse su mercancía.
Por ello va a la ciudad donde cinco años antes vivió.
Allí se reencuentra con su mejor amigo, y con la esposa de éste, mujer de la que siempre estuvo enamorado pero nunca se atrevió a confesar.
El amigo ahora sigue siendo una buena persona, pero tiene unos amigos nada buenos que cree Smith andan en el asunto de los robos.

No demasiado conocido western, dirigido con dinamismo por Lesley Fenton, un honesto realizador que nunca tuvo mucho éxito, y que cimentó la popularidad de Alan Ladd, erigiéndose como uno de los mejores de su época en esta clase de cintas.
Se trata de un película del oeste amena, muy entretenida, con mucha “ferretería”, esto es: tiros, bien narrada e interpretada. Entre los ilustres actores hay hombres de gran consolidación tanto en cine como en teatro, como William Demarest, Robert Preston y el siempre excelente Donal Crisp.
Otro aliciente de calidad que debe tenerse muy en cuenta, pues se convierte en otro personaje más de la trama, es la maravillosa fotografía que da lustre a los preciosos paisajes nevados donde se desarrolla la historia.

Con todo ello se logra un estimable entretenimiento para toda la familia, consiguiéndose aquello de “una película para toda la familia”. Bueno, o más bien para casi toda, ya que al existir violencia y hasta sangre, para los más peques no es muy adecuada…
Un buen ejemplo de estimable western de finales de los cuarenta, donde todo está perfectamente planificado hasta el más mínimo detalle para conseguir un resultado redondo.

LOS VENGADORES (The Revengers). 1972. Valoración: 6

junio 8, 2009
John Benedict, un pacífico ranchero, se encuentra con que su familia ha sido masacrada por comanches a las órdenes de un blanco renegado.
Ansioso de venganza, John saca de la cárcel mexicana a seis hombres para que le ayuden a dar con el culpable y matarlo.

Irregular western, algo extraño en su realización y con una ambigüedad moral que puede resultar contradictoria en un primer vistazo.
He de comenzar diciendo que la primera vez que la ví, en el cine, a toda pantalla, y en compañía de mis aitas (padres), me gustó bastante. Sin embargo, la crítica especializada siempre la ha tachado de floja y aburrida.
Vayamos por pates.
De mi visión de esta cinta, años después, por televisión, coincido con los críticos. Me pareció que no tenía mucho sentido la peli, siendo los personajes estereotipados y la acción muy desigual.
Lo cierto es que me dí cuenta de los fallos y de que, en realidad, vista en su conjunto no deja de ser mediocre, aunque resultona.
Sin embargo la primera vez me convenció en líneas generales, pues como digo en el cine cualquier película te gusta mucho más al verla en toda pantalla, con esos grandes paisajes y colores bonitos, acompañados de una resultona música.

Sin embargo es cierto que la primera media hora o así me pareció en su espíritu y estética más propiamente un spaguetti western. Pero poco a poco, minuto a minuto, se fue haciendo más digerible, más disfrutable, hasta llegar a ser o parecerme verdaderamente bonita e interesante. Además, el final lo considero positivo desde el punto de vista puramente ético.
De todas formas, sí que parece y así es, que pretende emular a la obra maestra de PeckinpahGrupo Salvaje“, contando incluso con sus dos protagonistas (unos discretos aunque eficaces William Holden y Ernest Borgnine), pero esta de ahora “Los vengadores” se queda finalmente como un pálido reflejo de aquella. Y es que el director, Daniel Mann no se puede comparar a Peckinpah, siendo más discreto y menos valiente para mostrar la violencia, rabia y honor de sus personajes.
En definitiva, que la considero amena y no molesta su visión, pero se queda a medio camino de lo ambicionado, si es que tenía alguna ambición. Y es que, finalmente es un film poco perdurable en la memoria, aunque haga pasar el rato.

SANGRE EN LA LUNA (Blood on the Moon). 1948. Valoración: 7,50

junio 5, 2009
Jim Garry, solitario pistolero a sueldo con conciencia y código del honor propio, tiene un encuentro fortuito con John Lufton y sus hombres. Lufton recela de él, creyendo que es uno de los pistoleros que está reclutando Tate Riling, un desalmado especulador que codicia el ganado de Lufton. En realidad, Garry y Riling son viejos colegas, y ahora éste pretende contratar a aquél para que le ayude en sus malévolos proyectos.
Un día, Garry conoce a una buena mujer, de la que se enamora.
Ello le hará reconsiderar su postura y vida entera.

Excelente western, bien dirigido por Robert Wise, aun cuando no sea su género favorito.
Las interpretaciones, casi minimalistas, de sus dos protagonistas masculinos (excelentes Robert Mitchum y Robert Preston), son de gran fuerza y convicción, existiendo escenas como la gran lucha final a puñetazos entre los dos, completamente creibles en su dureza.
Ello se contrapuntea con la sutil y tranquila interpretación de Barbara Bel Geddes, una elegante actriz que no tuvo en cine el éxito que se merecía aunque sí, muchos años después, en la tele.

Como curiosidad, contar que según consta en la biografía de Robert Mitchum, el mejor actor de reparto de todos los tiempos, el simpar Walter Brennan, la primera vez que vió a Robert Mitchum exclamó que era el vaquero “más jodidamente auténtico” que había visto jamás. Y había visto muchos.
Un western recio, donde la violencia seca y concisa, se compagina brillantemente con un hondo clímax romántico que tiene lugar en maravillosos parajes de California y Sedona (Arizona), magníficamente filmados en una soberbia fotografía en blanco y negro a cargo de Nicholas Musuraca y con acompañamiento de la preciosa música de Roy Webb, autor de más de doscientos trabajos entre el cine y la televisión.

LA VENGANZA DE ULZANA (Ulzana’s Raid). 1972. Valoración: 8

junio 1, 2009
Ulzana es un indio que ha escapado de la reserva por no haber comida suficiente para su tribu.
Le persigue el ejército de los Estados Unidos y él se defiende salvajemente, si hace falta.

Claro ejemplo de la filosofía de vida del gran (para algunos críticos, sobrevalorado…) realizador Robert Aldrich, uno de los que más me ha gustado siempre, al abordar con valentía y brío muchos géneros donde se ponían en solfa determianados comportamientos humanos que menoscaban la libertad y dignidad de otros semejantes.
Aquí hace lo propio, en el personaje de Ulzana, valeroso y también cruel “piel roja”, que defiende a capa y espada a los suyos, ante el hambre y pobreza que les han dejado los “rostros pálidos”.
Cuando se estrenó, parte de la crítica atribuyó a este excelente film, que era más violento de lo necesario, pero es que el tema daba para ello y ante ciertas situaciones y circunstancias no puede ser de otro modo, sobre todo cuando las armas, el odio y el racismo imperan sobre la lógica, la razón y la justicia.
Duro, sin concesiones a la galería, Aldrich muestra su grandeza narrativa en una puesta de escena sobria donde cada personaje busca su lugar y actúa tanto según sean sus ideas más arraigadas como si su vida corre peligro mortal.

Indios que luchan por su supervivencia y blancos que actúan siguiendo órdenes, aunque estas no sean justas, hecho que mortifica a algunos personajes, como por ejemplo al protagonista (maravilloso Burt Lancaster), un honesto hombre que debe estar en permanente guardia, tanto por si los indios les atacan como por el vanidoso y cruel comportamiento del Ejército.
Atención también al papel de Bruce Davinson, un siempre buen actor, en un papel nada fácil, un hombre íntegro, creyente y religioso, que cree firmemente en la bondad del ser humano, dándose cuenta a lo largo de la historia que no es del todo cierto.
Aunque convenientemente novelado, una auténtica lección de historia, donde se pone de manifiesto, una vez más, la realidad de la conquista del far west por parte del hombre blanco, exterminando si era necesario y sin mayores contemplaciones, a los auténticos americanos, los indios.
Soberbia realización y maravillosa fotografía, además de la violencia explícita, también hay lugar para el lirismo, para la emoción, como en su duro final.
Rodada en agrestes paisajes de Arizona, la seca tierra es uno más de los personajes, otorgándole el clímax necesario de rudeza.