Archive for 31 octubre 2009

LA PRIMERA AMETRALLADORA DEL OESTE (Something Big). 1971

octubre 31, 2009
Durante la Revolución Mexicana, varios grupos de aventureros se enfrentan por la posesión de la recién inventada “Gatling”, una poderosa ametralladora capaz de disparar muchas balas por minuto sin recargarla.
Joe Baker tiene un sueño, pero para cumplirlo necesita dicha ametralladora.
En el mercado negro, un vendedor le ofrece un trato: el precio de la pieza será una mujer. Baker secuestra a una mujer de una diligencia pero no sabe que es la mujer del comandante de la caballería local.


Bastante sinsorgo western, que sí lo es, pero más parece una comedia. Y es que el cachondeo es constante y todo va por el camino del humor. La pena es que hace más bien poca gracia.
Está bien realizada desde el punto de vista fomal por Andrew V. McLaglen, hijo del mítico Víctor, y ya experimentado en esta clase de productos. Antes y después siguió haciéndolos, lo que le honra y causa nuestra si no admiración pues casi todas eran mediocres, sí nuestra más leal simpatía.

En este caso consigue uno de sus más flojos productos, lo que ya indica la calidad cinematográfica de la cinta. Una cinta que resulta amena, es decir no aburre, pero más bien por la esforzada labor de sus muchos buenos intérpretes, que por el guión, ramplón, y/o la dirección, normalita, cumplidora sin más.
Se puede decir, sin ánimo de ofender, que es una chorrada (con perdón) de tomo y lomo, que no se prende en la memoria más allá de su inmediata visión.
Bonita fotografía de Harry Stradling Jr y bonita música de Burt Bacharach, entonces en boga por sus melódicas composiciones.
Muy bonitas sus actrices (Honor Blackman, Carol White…), el resto pura paja.

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DAKOTA LIL. 1950.Valoración: 5,40

octubre 27, 2009

A un agente del Gobierno americano le es encomendada la misión de capturar a la banda del “Agujero en la mano” después de que cometieran un importante robo.
Para llegar al cerebro de la banda tendrá primero que ganarse la amistad de Lil, una bella bailarina.

Pues más bien poco puedo decir de este western bastante menor, dirigida como en él era habitual, con profesionalidad y marcado acento destajístico, pero sin personalidad alguna, por Lesley Selander, autor de un montón de títulos, a cada cual prácticamente igual de prescindible y olvidable. Pero simpático me cae al, al menos, tratar una y otra vez, de conseguir algo perdurable y, por lo menos, intentar hacernos pasar un ameno rato.
No, en este caso no lo consigue. Es decir, aburrir a las ovejas no aburre, pero casi todo resulta algo tedioso debido al lento ritmo impreso, que en un western resulta imperdonable.

Los intérpretes son prácticamente todo/as de los llamados “secundario/as”, que poblaron la historia del cine en general y del western en particular. Sin su presencia, imposible adivinar cómo serían las películas. Ello/as aportan una experiencia que inunda de buen hacer sus trabajos. Gente como J. Farrell McDonald, Wallace Ford, Jack Lambert y/o James Flavin, consiguen que la cinta tome cuerpo aunque no pueden salvarla del olvido más absoluto.
Y es que apenas hay alguna escena conseguida, todo está trillado y la previsibilidad es la moneda corriente de este trabajo honrado, digno, lo que quieras, pero bastante limitado en todos sus aspectos, también.
Simpática presencia de dos de los westermen más esforzados del cine “de vaqueros”, como Rod Cameron y George Montgomery, pero lo mejor es su protagonista, una excelente Marie Windsor, que resulta la clara ganadora de la película. Su intepretación es excelente y da gusto verla.
En resumidas cuentas, que no llena la peli y cuesta un mundo recordarla al día siguiente de su visión.

¡QUE VIENE VALDEZ! (Valdez Is Coming). 1971. Valoración: 6,40

octubre 24, 2009

Valdez mata a un hombre, presunto criminal acusado por el amante de su mujer, demostrándose más tarde que no era culpable.
El encargado de la ley que tenía la misión de perseguirlo se desentiende del asunto, y Valdez decide reunir dinero para entregárselo a la viuda.

Bastante entretenido film, aunque en verdad algo extraño.
Y es que no es el típico/tópico western donde los personajes son arquetipos, cristalino y convencionales. No. La mayoría de los personajes tienen recovecos de toda índole, no son de una pieza y no se sabe por dónde saldrán.
El protagonista sí que es claro. Sabe lo que quiere y cómo lo quiere. Pero no lo tendrá fácil.

La película está corréctamente realizada por Edwin Sherin, que no es precisamente un conocido ni en el mundo del cine ni menos en el del far west. Su contratación era un arma de doble filo. Por una parte se pretendía y creo que se ha conseguido, hacer algo distinto a lo trillado. Y por otra parte, podría haber pasado (me temo que también ha ocurrido) que muchos espectadores y críticos la rechazaran de plano al salirse por la tangente en un buen número de escenas. Vamo, que no se trata de un clásico, ni en sus maneras ni en su estudio psicológico de los personajes.
Es amena y se sigue con interés, si se acepta el espíritu de la cinta, cinta que está muy bien fotografiada por Gábor Pogány, y saca magnífico partido de paisajes españoles, donde se rodó la peli, de por ejemplo la Sierra de Gredos y/o Tabernas, Almería. Los interiores se rodaron en Roma, Italia.
Bien los intérpretes, con un muy veterano Burt Lancaster en magnífica forma, una brillante, como siempre, Susan Clark y el añorado Richard Jordan componiendo un peculiar y rico personaje.
A mi me gustó aunque reconozco que no es un western al uso, por lo que pudiera no convencer a una mayoría.

COLT 45. 1950. Valoración: 5,50

octubre 21, 2009

Una nueva arma ha aparecido en las calles. Se trata de un revólver llamado Colt 45.
Más mortifero y fácil de manejar que los anteriores, causará la deseperación y envidia de muchos hombres, lo que no llevará nada bueno.
Steve Farrel, representante de la casa Colt, se dirige al Oeste con la intención de promocionar un revólver de gran eficacia que está provisto, por primera vez, de un mecanismo de repetición.
En una ciudad fronteriza habla con el “Sheriff” para mostrarle cuatro ejemplares de las nuevas armas.

Uno de los muchos (quizás demasiados) westerns verdaderamente “de serie”, y por ello “B”, que interpretó el bueno de Randolph Scott, como ya he dicho en anteriores ocasiones, para mi gusto el segundo gran westermen de la historia del cine (sí, claro, por detrás del number one: John Wayne).
Está dirigida con el piloto automático puesto por Edwin L. Marin, ay que había trabajado con Scott y se llevan de maravilla. Marin no destaca precisamente por su gran originalidad en la puesta de escena, y en esta ocasión paso lo mismo.

Apenas una vez vista se queda en nuestra retina y memoria alguna escena perdida, y eso que los intérpretes no son nada malos: Zachary Scott, Alah Hale, Lloyd Bridges…), pero ni aún así insuflan de vida a esta vulgar cinta, mediocre en todos sus aspectos. Aunque no aburre, felizmente. Simplemente se deja ver, aunque sea imposible recordarla apenas pasado un mes.
Está bien la fotografía a todo color, de Wilfred M. Cline, y los paisajes son bonitos (Iverson Ranch, Chatsworth, Los Angeles, California, USA; y/o Vasquez Rocks Natural Area Park – 10700 W. Escondido Canyon Rd., Agua Dulce, California, USA.
También son de recibo los decorados de interiores.
En cuanto al argumento, normalito.

EL SEDUCTOR (Beguiled, the). 1971. Valoración: 7,70

octubre 18, 2009
Un cabo del ejército nordista es acogido por unas señoritas que viven en una residencia, perteneciente al Sur.
Al principio quieren entregarle a la primera patrulla que vean por ahí, pero él se las ingenia para enamorarlas una a una con el objeto de recobrar fuerzas y huir.



Excelente film, que entra de lleno en el género del western por la época, personajes y elementos propios del far west, pero que también podria muy bien entrar en la categoría de drama intimista, thriller romántico o suspense puro de oliva dado cómo se las gastan las protagonistas de turno.
Es una inteligente adaptación de la buena novela de Thomas Cullinan.
Se trata sin duda alguna de uno de los mejores trabajos de Don Siegel, que ya es decir dada la buena cosecha de estupendas obras que tiene en su muy estimable filmografía.
También para Clint Eastwood supone una de sus mejores interpretaciones. Desde luego es la mejor de su larga segunda época aunque ya sabemos a estas alturas que últimamente, cada vez que actúa lo hace mejor que la anterior, pudiendo muy bien afirmarse que ahora sí es un excelente actor.

La historia se las trae, pues es dura, inmisericorde, cruel.
Las intérpretes (sobre todo la gran Geraldine Page y Elizabeth Hartman) lo bordan consiguiendo transmitir toda la gama de sentimientos que sienten ante la presencia de un hombre (que “las pone” en su casa.
Buena película que cada año que pasa se revaloriza dada la orginalidad de su propuesta y su valentía expositiva. Se puede decir que se adelantó a su tiempo y ahora ya se puede afirmar que se trata de toda una auténtica (aunque estremecedora) obra maestra poco complaciente con el espectador, como debe ser.

CARAVANA DE PAZ (CARAVANA DE VALIENTES) (WAGON MASTER). 1950

octubre 15, 2009

Travis y Sandy, dos jóvenes tratantes de caballos, aceptan la oferta de guiar a un grupo de mormones que pretenden instalarse en el Oeste, para cultivar tierras fértiles.
La caravana emprende un dificultoso viaje por parajes desérticos.
Pronto se les unirá un trío de artistas ambulantes, compuesto por una pareja mayor y la joven Denver, de quien Travis no tarda en enamorarse.
Pero su encuentro con los Clegg, forajidos a quienes persigue la justicia, agravará la situación.

Excelente film de John Ford, por muchos considerado como cinta menor dentro de su filmografía, y un western bastante extraño.
La razón de ello es que se trata de un western en verdad diferente al resto por cuanto no hay apenas tiros ni acción. Casi todo es introspección psicológica y está rodada como si fuera un documental, al menos gran parte de ella.
Cuando la violencia aparece (a cargo del personaje muy bien interpretado por James Arness) es ruda y fea, siendo las peleas sucias y especiamente realistas, lo que tampoco ayuda a la fácil digestión por parte del espectador medio, que siempre prefiere algo más convencional y facilón.

Pero se trata de una buena película, que tiene todas las constantes de su autor: la violencia, la poesía de los entrañables personajes y la madre tierra, el afán de superación que se logra mediante la solidaridad entre las buenas gentes…
Soberbio Ben Johnson, un magistral actor siempre pero al que cuesta verle de protagonista. En este caso lo es y hasta logra no se le eche en falta al “Chon” Wayne.
Memorable fotografía en blanco y negro a cargo de Bert Glennon, que saca partido de impresionantes paisajes de Utah (USA), donde no podía faltar “su” Monument Valley, en este caso un personaje más en la historia.
Buena banda sonora de Richard Hageman.

LOS TROTAMUNDOS (Skin Game). 1971. Valoración: 6,55

octubre 11, 2009
Hacia mil ochocientos ochenta o así, en los Estados Unidos, dos hombres, uno blanco y otro negro, se dedican a estafar a los hombres de los pueblos, haciéndose pasar el blanco por un vendedor de esclavos y el otro por el esclavo. Lo vende y luego el negro se escapa y se reparten el botín.
Sin embargo, los tiempos son peligrosos y en algunos lugares la trampa puede no salir bien.

Entretenida película, que aunque western, al estar ambientada en dicha época y tener todas sus constantes, también, y sobre todo, se trata de una comedia, aunque con fondo bien serio.
Su aspecto técnico es admirable ya que tiene una magnífica fotografía a cargo del reputado Fred J. Koenekamp, así como una impecable banda sonora de David Shire. Por su parte, la ambientación es meritoria, gracias a la estupenda dirección artística de Herman A. Blumenthal.Sin embargo, y a pesar de que casi siempre las críticas han sido bien positivas, a mi entender la mezcla de comedia y drama sólo alcanzan momentos aceptables, pero no plenamente conseguidos.


Se ve sin ningún problema y con una sonrisa en la boca, pero se aprecia que podría haber sido bastante mejor si tras la cámara hubiera estado alguien con más imaginación y más familiarizado con el puro western. Y es que Paul Bogart no parecía la mejor opción.
Y por esta razón (se me ocurre pues no tengo ningún dato que lo corrobore) se requirió la “ayuda” (cooperación siendo políticamente correctos) del gran Gordon Douglas, que seguro logró elevar el listón con escenas propias del western.
Bien como siempre Lou GossettJr, actor magnífico y siempre recordado por su soberbio papel en la mítica serie televisiva “Raíces”, y bastante sorna en algunos momentos.
Lo dicho, está bien pero al final creo sabe a poco dados los buenos mimbres que contenía.

LOS INCONQUISTABLES (Unconquered). 1947

octubre 8, 2009
En el siglo XVIII, una joven inglesa, convicta, es deportada a las colonias americanas como esclava.
En el barco consigue la libertad después de ser comprada por un apuesto aventurero, pero cuando éste se marcha un malvado político decide volver a convertirla en esclava
El aventurero tomará cartas en el asunto cuando se entere.

Muy entretenida película de aventuras, que no incluí en el año correspondiente (1947) al tenerla en mi base de datos como film puramente de aventuras. Y en efecto, sobre todas las cosas, sobre todos los géneros, el de aventuras es el que se lleva la palma. Pero también se trata de un western o mejor aún un pre-western. Y como quiera que ya he incluido en este humilde blog algunas cintas que se desarrollan en el siglo XVIII en vez de en el XIX, pues incluyo esta también.
La película es enormemente entretenida, al estilo de las dirigidas y producidas por el gran (en todos los sentidos) Cecille B. de Mille. Esto es, de algo más larga duración de lo normal (y prudente ya que son dos horas y veintiseis minutos), larguísimo plantel de auténticas estrellas (gran puntazo el ver a Boris Karloff haciendo de indio), y una mezcla de espectacularidad, con intimismo y mucho, mucho colorido en un argumento repleto de acción y humor.

Este humor es socarrón y da gusto contemplar una forma de hacer cine que ya ha desaparecido salvo algún atisbo o intento de reformulación de los grandes clásicos por parte de cineastas de hoy en día.
Todavía aún hoy se sigue reponiendo en las televisiones de todo el mundo, consiguiendo grandes éxitos de audiencia. Y es que no pasa de moda, reteniéndose fácilmente en la memoria momentos como cuando el protagonista, un jocoso y atractivo Gary Cooper suelta divertido cada vez que alguien puja por la chica algo así como: “Y tres peniques (o chelines, no recuerdo bien)”. Es decir, siempre subiendo, aunque un poquito nada más, la puja del maloso de turno que se quiere llevar esclava a su amada.
Una película imperecedera, recomendable cada vez que se está necesitado/a de alegría y donde podemos admirar en el magnífico technicolor de la época preciosos paisajes de Pennsylvania y Snake River (Idaho) (USA).

LA AMETRALLADORA PERDIDA (Gatling Gun, the). 1973. Valoración: 5,15

octubre 5, 2009
Tres soldados del Ejército de La Unión, con ayuda de una mujer y de su padre, un reverendo amigo de los indios, trata de esconder una ametralladora Gatling, capaz de disparar en un minuto 500 balas.
Esto podría acabar con los indios, en especial con su jefe, “Dos cuchillos”.
El soldado y la mujer son apresados por un valeroso teniente y su pequeña tropa, teniendo todos que pasar la noche en un lugar de paso donde vive una honrada familia compuesta por padre, hijo e hija, muy bella por cierto.
“Dos cuchillos” y sus hombres tratarán de acabar con los blancos y la ametralladora, aunque no saben que esta no funciona pues le falta el percutor.

Pobre western, un poquito tardío, que no se sabe bien si está a favor o en contra de los indios.Y esto podría ser un buen ejemplo de la indefinición y falta de personalidad de este trabajo del más bien ignoto Robert Gordon, un realizador para mí desconocido.
La peli se puede ver, pero resulta larguísima pese a su duración stándard. Ello sucede porque el tedio aparece varias veces, no siendo mínimamente interesante hasta los minutos finales. Momentos en los que podemos apreciar por fin el espíritu del film, que no está nada mal pues es la verificación de lo que un arma tan destructiva puede hacer cuando el hombre la usa para matar a su semejante.

Estos momentos están más o menos bien, pero para llegar a ellos hay que tragar mucha paja y escenas francamente mal planificadas y sin garra ninguna.
Sosa pues, y poco entretenida, donde ni siquiera la presencia de gente tan grata en el western USA como los fordianos Woody Stroode y/o John Carradine, pueden hacer nada para levantar este pequeño bodriete.
Aunque eso sí, la escena en la que Judy Jordan se le echa encima sin más ni más al bueno del teniente tiene su miga. Más que nada porque momentos antes, y casi en un primer plano podemos admirar la “pechonalidad” de la chica. Oye, majestuosa.

LOS ASALTANTES DE KANSAS ((Jinetes de odio) (Kansas Raiders) 1950. Media: 6,60

octubre 1, 2009
Durante la Guerra de Secesión norteamericana, un coronel del Ejército Confederado, Quantrill, se dedica, por su cuenta y con la ayuda de numerosos hombres a su mando, a atacar granjas, matando y saqueando lo que puede.
Quantrill es considerado un héroe por muchos paisanos, pues no saben en realidad en qué se ha convertido.Entre ellos están los hermanos James, Jesse y Frank, y los Younger, amén de un joven deseoso de aventuras llamado Kid Dalton.
Los cinco amigos han salido de Missouri tras ver cómo el Ejército de la Unión quemó su granja y asesinó a su padre.Aunque no era su primera opción, optan finalmente por unirse a la banda, pero pronto Jesse descubre cómo se las gasta Quantrill.
Aunque desea marcharse de allí con sus amigos no puede pues se ha enamorado de la novia de Quantrill, una mujer más experimentada que hace tiempo no ama a su novio al ver también en qué se ha convertido.

Entretenido y curioso western de más bien serie B, pero realizado con oficio por Ray Enright, uno de los realizadores del viejo Hollywood, ilustre artesano y con algunos muy estimables trabajos.
En esta ocasión se unen varias figuras reales del far west, como son la banda de Jesse James y el tristemente famoso Quantrill, un rebelde más bien, que trajo en jaque al Ejército y buenas gentes unionistas.No estoy seguro de si todo es inventado (sí tuvo lugar la tristemente famosa masacre de Lawrence (Kansas)), pero la verdad es que en pantalla queda bien al ser una cinta de ágil ritmo, con buenas escenas de acción y conseguidos diálogos donde se ponen en solfa temas como el honor, el deber, la guerra y la fidelidad a las jerarquías.


Quizás peque de poco ambiciosa, no en vano teniendo buenos mimbres, parece no querer ir más allá en sus propuestas, quedando finalmente en una amena película, que hace pasar bien el rato pero pudiera olvidarse con cierta facilidad.
A destacar sus buenos y numerosos intérpretes, la mayoría protagonistas en series Bs, como Scott Brady, Richard Egan, James Best, Richard Arlen, así como el protagonista Audie Murphy, pero también con un Tony Curtis comenzando en el mundo del cine y el gran Brian Donlevy en el papel de Quantrill, dando una lección de interpretación contenida.Buena fotografía y bonitos paisajes, y eficaz realización para un film sólido aunque no demasido perdurable.También se la conoce como “Jinetes del odio“.