Archive for the ‘Anthony Quinn’ Category

CALIFORNIA. 1946

enero 28, 2009
Un desertor del Ejército de La Unión consigue trabajo como guía en una caravana que transporta personas que se dirigen a California, con el pensamiento de conseguir tierras para futuras generaciones.
En dicha caravana viaja también una mujer de dudosa reputación, odiada por todas las mujeres allí presentes.

Un maravilloso Tenchicolor por Ray Milland y Barry Fitgerald, en la dinámica película CALIFORNIA

Así rezaba la publicidad del programa de mano del Cine Rosal.

Entretenido, aunque no muy distinguido western, dirigido con oficio pero sin excesiva imaginación por John Farrow, padre de Mia y autor de estimables films en varios géneros.
Se ve sin problemas, aunque le falta algo de enjundia, no en vano, se mezcla más de la cuenta la palabra con la (no excesiva) acción.
La labor de guión en cuestión de diálogos es meritoria y esforzada, pero queda todo algo estático y envarado, dando mayor importancia a la labor interpretativa dramática gestual, que a la meramente física, que es lo que en un western debería imperar.

La fotografía es lo mejor de la cinta, obra de Ray Rennahan, de contrastadas tonalidades cromáticas, que otorga gran belleza plástica a algunas escenas.
Lo cierto es que, pese a su larguísimo buen reparto, con ilustres protagonistas, como un apuesto Ray Milland y la siempre estupenda Barbara Stanwyck y/o el inolvidable Barry Fitgerald, y mucho/as “secundarios” que incluso actúan prácticamente de extras, como Ian Wolfe, Martín Galarraga, Darby Jones o el destajista y siempre eficaz Frank Ferguson , la peli se ve sin mayor problema, pero se olvida con excesiva facilidad.
Un trabajo artesanal, resuelto con dignidad gracias al probado oficio de Farrow, pero que no tiene muchos momentos de indudable interés.
Repito, se pasa el rato pero no es nada memorable.

LAS AVENTURAS DE BÚFFALO BILL (Buffalo Bill). 1944. Valoración de los bloggeros: 6

noviembre 25, 2008

Historia del legendario Buffalo Bill desde un punto de vista más bien cotidiano, es decir, la aventurera y fascinante vida de William Cody, que más tarde se ganó el inmortal sobrenombre de “Búffalo Bill”, por los cientos de (pobres) búfalos que se cruzaron en su camino (o más bien él fue a por ellos), amén de otros trabajos para el Ejército, etc.
De cómo comenzó en esta institución para pasar más tarde, después de las contiendas contra los indios, a ser una atracción circense de fama mundial.

“¡Arde el Oeste! ¡Tiembla la pradera! ¡Atacan los pieles rojas! ¡Ha empezado la guerra de exterminio!Emocionante y dinámica epopeya. Lucha a muerte entre “Mano amarilla! y Búffalo Bill. Salvaje estampa de aventuras que arrolla las praderas con la furia del huracán. Electrizantes y sangrientas luchas. Heroismo, audacia, emoción y gran matanza de hombrees y búfalos.”

Así rezaba la publicidad del programa de mano del cine Coliseo, el domingo 14 de Noviembre de 1948.

Agradable película, bien dirigida por William A. Wellman, antiguo miembro de la escuadrilla “Lafallette”, y ya director en el cine mudo, por lo tanto, un gran clásico.
Este ameno y simpático western hace, sobre todo, hincapié en los momentos más divertidos y graciosos de la vida del gran Buffalo Bill, bueno no de Búffalo Bill sino de William Frederick Cody, que más tarde se ganó el inmortal apodo por los cientos (o quizás miles) de búfalos que se cruzaron en su camino. Bueno, él se les cruzaba.
Por supuesto, mucho novelado o por lo menos suavizado al estilo Hollywood.

Lo único malo, pero que debe resaltarse, es que, como sucede a menudo con el cine de Wellman, resulta un tanto sosa la peli, sin alma ni intensidad dramática. Esto es, evidentemente, porque se huye conscientemente de la espectacularidad, para adentrarse en la cotidianidad de un héroe entrañable y cercano.
Y el ejemplo más claro de esto está en el emotivo final, muy sensiblero, sí, pero eficaz, donde vemos al gran Búffalo Bill despedirse de sus incondicionales, de los espectadores circenses, a lomos de su bonito caballo, mientras su esposa (Mauren O´Hara) llora emocionada.
Un final que en manos de otro director hubiera caído en el ridículo, pero que Wellman logra sublimar.
Un western menor, pero con un grandísimo elenco interpretativo y un bonito color, el Technicolor de la época, la dorada de Hollywood.

Leer critica Las aventuras de búffalo bill en Muchocine.net

INCIDENTE EN OX-BOW (Ox-Bow incident, the). 1943. Valoración de los bloggeros: 8,6

octubre 8, 2008
A dos vaqueros se les atribuye por mor de una grave equivocación, un crimen que no han cometido.
Un grupo de hombres decidirá si se les lincha o no.
La mayoría está a favor de la horrible e injusta (siempre, aunque fueran culpables) ejecución.
Sus razones son diversas, todos tienen algún motivo, bien son racistas (uno de los presuntos culpables es mejicano), bien por sadismo, o bien por no ser inculpados en su lugar.

Brillantísimo western, que constituye un doloroso alegato contra el linchamiento, todavía en boga en algunos estados de Norteamérica en el momento del rodaje del film (sobre todo a negros y desfavorecidos).
Está realizado con una fuerza y poder de convicción por , un siempre buen director pero en mucha ocasiones, un tantoWilliam A. Wellman parco en cuanto al ritmo empleado al contar sus historias.
Aquí es vibrante y el espectador es contínuamente azorado por la injusticia reinante en el metraje.
Soberbias interpretaciones (nada menos que Henry Fonda, Dana Andrews, Anthony Quinn…), bellisima fotografía en blanco y negro y una historia dura e inclemente en todo momento.

Una ruda lección que no se debe olvidar y que no se olvida una vez vista, permaneciendo en la memoria durante toda la vida (ya la ví siendo un renacuajo hace un trillón de años y su impacto todavía me dura, como lo hizo la también excelente “Furia“, de Fritz Lang, que toca el mismo tema, auque desde otro punto de vista.
Un gran western que no emite nunca por las cadenas de televisión españolas, cosa que me sorprende y me decepciona a partes iguales.

MURIERON CON LAS BOTAS PUESTAS (They died with their boots on). 1941

julio 18, 2008
La historia del General Custer, que culminó con su muerte en la célebre batalla de Little Big Horn contra las tribus indias a las que durante años masacró.

Uno de los mejores westerns de la historia del Séptimo Arte y una de mis diez películas favoritas de todos los tiempos. ¿Por qué? Pues no es porque la considere una de las diez mejores, pero sí que reúne todo aquello que yo le pido a un buen film: espectacularidad, entretenimiento, acción, humor, amor, y que pueda, además, aprender algo, por ejemplo de historia.
¿Quiere esto decir que se puede considerar a “Murieron con las botas puestas” como un film histórico? Pues….rotundamente no. Es más, es la película antihistórica más clara de la historia del cine.
El hecho es que prácticamente todo lo el aquí magistral Raoul Walsh narra, es mentira podrida. Partiendo del hecho de que el general Custer aparezca retratado poco menos que como un héroe, cuando a estas alturas ya sabemos que está considerado como uno de los asesinos en serie más famosos, no en vano, por sus directas órdenes se asesinaron a cientos de “pieles rojas”, preferentemente niños y ancianos…
Y es que el dicho de “el mejor indio es el indio muerto”, como quien dice lo acuñó él.

Pero dejando esto aparte, este trabajo cinematográfico es inconmensurable desde el punto de vista de puro cine. Pura adrenalina, narrada con brío, entusiasmo, un sentido del ritmo prodigioso, y unas interpretaciones excelentes (Flynn, De Havilland, Kennedy, Quinn….).
Por ello la peli es magnífica y se pasan las dos horas y pico que dura, la mar de bien. Es más, conviene verla cada, digamos, seis o siete años, pues así uno/a puede recordar lo que es el CINE con mayúsculas.
Magnífico film, considerado como uno de los grandes en el western y una película imperecedera en líneas generales.

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UNIÓN PACÍFICO (Union Pacific). 1939

mayo 4, 2008
Se narran las luchas y esfuerzos por los trabajadores que consiguieron crear el Unión Pacífico, la primera línea de ferrocarril de los Estados Unidos.
Había honradas personas que lucharon denodadamente por convertir el sueño en realidad, pero también criminales que trataron lo contrario.

Muy buen western de Cecil B. De Mille, quizás su mejor film.
Se trata de una película soberbiamente narrada, donde lo espectacular está sabiamente unido a lo intimista.
Tanto los esfuerzos y luchas para crear el Unión Pacífico, como la historia de amor a tres bandas, están magistralmente expuestas.
El resultado es un film entretenidísimo, con una dirección ágil y unas sublimes interpretaciones (Joel McCrea, Robert Preston, Brian Donlevy, Anthony Quinn…).

Hay momentos realmente inolvidables como la tensión en el carromato de la protagonista (maravillosa Barbara Stanwyck) momentos después de haber asaltado el tren donde se transportaba la nómina para los trabajadores.
Tensión muy bien medida, ningún plano sin sentido ni sobrante, y un ritmo de magistral interés in-crescendo, hacen de esta cinta, una auténtica gozada que una vez vista no se olvida jamás.
A ver cada cinco años o así para no olvidar lo que es, realmente, buen cine.

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BUFFALO BILL (Plainsman, the). 1936

febrero 22, 2008
Tras la Guerra Civil, el gobierno americano crea puestos de trabajo en el lejano Oeste para los soldados que vuelven de la contienda. Y también se va a canalizar el comercio de armas excedentes, vendidas en tráfico ilegal a los indios. El hombre que comercia con ellos tiene que enfrentarse a Buffalo Bill, que hará lo posible para evitar la guerra, en la que librará su última batalla en no menos famoso general Custer.

Buena película del oeste donde se dan cita algunas de las viejas leyendas del far west, como Buffalo Bill, Juanita Calamidad, Wyap Earpt, Wild Bill Hickok y algunos otros.
En este caso concreto en España se tituló “Búffalo Bill”, pero este personaje es secundario por lo que imagino que se puso este título para atraer a los espectadores.
Es cierto que quizá,y tal como han estimado “ilustres” críticos de cine, no ha envejecido demasiado bien, pero la factura todavía es excelente, y el ritmo vivo, por lo que se sigue disfrutando.
Excelentes escenas de acción, junto con otras bastante románticas, a cargo de la estupenda Jane Arthur, en su mejor momento físico.
Las escenas que tiene junto a su enamorado, el célebre pistolero y jugador de póker, Wild Bill Hickok (maravilloso Gary Cooper), son enternecedoras, y están llenas de buen humor, con unos chispeantes diálogos, con ingeniosas réplicas entre ambos. Se aman intensamente, pero siempre se están echando pullas.

Por esto mismo, el final de la película, que ha entrado en la leyenda, no sabiéndose de verdad si así ocurrió, es sobrecogedor y deja la piel de gallina, con una de las escenas de amor más conmovedoras de la historia del cine. Muchos años después de este film, en 1995, Walter Hill homenajeó este momento en su estimable aunque inferior a esa de De Mille, “Will Bill”, con el siempre estupendo Jeff Bridges en el papel de Hitchcock y la hora prácticamente desaparecida en combate Ellen Barkin, como Calamity Jane.
Excelente Jean Arthur como Juanita Calamidad, y el “malo” Charles Bickford, un actor siempre soberbio, que dejó gran huella en sus perfectas composiciones. Y papel importante para el yerno del Sr. Cecil B. de Mille, Anthohy Quinn, como solía suceder en la primera etapa del gran actor.
Un western maravilloso, al menos en la época en que la vi yo (de niño, ¡pufff!).

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