Archive for the ‘Bruce Cabot’ Category

EL GRAN JACK (Big Jake). 1971

diciembre 4, 2009
Big Jake, un hombre perteneciente a la época dorada del oeste, ahora en tiempos donde los coches y motocicletas irrumpen peligrosamente, debe encargarse de un bandido, que ha secuestrado a un miembro familiar.

Muy entretenido western “moderno”, adjetivo este último por aquello en que la acción se desarrolla en la época en la que el viejo oeste agonizaba o incluso acababa de morir, dando paso al progreso. Ese tiempo donde los viejos valores del far west, como el amor a la libertad, a la tierra, a los animales, a un sentido único del deber y de la justicia, amén de la amistad y el honor dejaban de ser moneda corriente, para dar lugar a los coches (la pequeña obra maestra de Sam PeckinpahLa balada de Cable Hogue” ya incidía de forma trágica en ello) y/o las motocicletas. Estos dos vehículos sustituían a los caballos, inseparables compañeros de los cowboys de toda la vida.
El gran Jack” tiene como la estructura de una verdadera película del oeste, con todos sus elementos y simbología. Su espíritu está pues intacto. Pero también, obviamente, y como los tiempos en los que se desarrolla la acción han cambiado sustancialmente, hay nuevas circunstancias en las que el guión hace hincapié. La contraposición entre lo nuevo (los personajes jóvenes se creen que todo lo saben y van de sobrados), y lo viejo (el personaje del héroe muy encarnado por el aquí ya muy veterano John Wayne) pero también sus amigos de toda la vida, que no dudan en echarle una mano a la vieja usanza.

Film simpático y muy entretenido, con gran ritmo, que se hace disfrutable no sólo por ser amena y existir escenas de acción bien filmadas adornadas por un irónico y mordaz humor, sino también por la gratísima presencia de toda una pléyade de estrellas del cine del oeste, casi todos ello/as amigo/as del Duke (Mauren O´Hara, Richard Boone, Bruce Cabot, John Agar, Hank Worden…, amén de familiares como Patrick Wayne y/o Ethan Wayne). Entre todos ellos sobresale Richard Boone en el papel de malo, que como siempre lo borda.
Resulta su visión quizás olvidable por no tener en esencia nada perdurable en la memoria durante mucho tiempo dado que la realización del ilustre artesano de Hollywood George Sherman (al parecer también tras las cámaras colaboró Wayne) es más bien convencional, pero mientras se ve es muy agradable y te lo pasas francamente bien.
Preciosa fotografía de William H. Clothier, que da lustre a bellos paisajes de Durango (México), y enorme banda sonora del maestro Elmer Bernstein.

PISTOLEROS (Gunfighters). 1947. Valoración: 7

marzo 26, 2009
Un pistolero decide dejar la vida que lleva y deja de llevar armas.
Viaja con su caballo hacia un lugar donde viven algunos amigos, uno de los cuales le ha ofrecido trabajo en su rancho.
Justo cuando llega, observa cómo dos jinetes salen del rancho precipitadamente después de oírse un disparo. Cuando llega ve cómo su amigo está muerto y al lado, encuentra una bala.
Cuando comienza las pesquisas para averiguar el suceso, el ayudante del sheriff y varios vaqueros le toman preso y deciden ahorcarle al tomarle por el asesino.

Buen western, recio y vigoroso.
Amparado en un buen guión, conciso, con buenos diálogos y los tiros tan precisos como certeros, la película camina in-crescendo, dejando un muy buen sabor de boca.
Se trata de una serie B, pero realizada por George Waggner, con esmero, dignidad y algunas escenas de acción de gran realismo dramático (cuando el ayudante del sheriff intenta aplastar al protagonista con su caballo).


Además de ésto, hay humor del bueno y la música acompaña sutil e inteligentemente a los gags.
En suma, una buena película que, creo, no fue estrenada en salas comerciales españolas. Una pena, se la perdieron.
En el apartado interpretativo uno de los mejores westermen: Randolph Scott, acompañándole ilustres indoncionales del far west, como Bruce Cabot, Forrest Tucker y/o Francis Ford, hermano de John.
Un excelente western, pura serie B, pero mucho mejor que otros más “ilustres” y reconocidos.

Leer critica Pistoleros en Muchocine.net

EL ÁNGEL Y EL PISTOLERO (Angel and the badman). 1947. Valoración: 7

marzo 6, 2009
Un pistolero herido cae en manos de una familia de cuáqueros, que le curan e instan a que cambie de vida; al mismo tiempo, nace el amor entre el huésped y la joven y bella hija.

Entretenida cinta, western de genuino sabor a serie B, producida e interpretada por John Wayne, donde el Duke cambia un poco su registro habitual.
Su personaje es más bienhumorado que de costumbre, más cachondo, más divertido en suma. Su interpretación me gustó mucho pues se le ve cómodo y divertido en todo momento. Da la sensación de seguridad un tanto pasota o al menos desprendida de grandes preocupaciones.
La película, por lo demás se ve bien, pero se puede olvidar fácilmente, pues no contiene casi nada destacable. La fotografía en blanco y negro acaso, de Archie Stout (en verdad es muy buena).

Algunos dicen que de aquí se plagiaron escenas enteras para realizar la cinta “Unico testigo“, de Peter Weir y con Harrison Ford como protagonista, en el único papel que le reportó una nominación al Óscar. Esta afirmación de no pocos críticos especializados no la puedo corroborar pues esta de Wayne la ví hace un millón de años y sólo recuerdo la sensación que me produjo y que aquí he escrito. Pero sus escenas se han diluído ¿para siempre? en mi memoria.
Como director de segunda unidad, y bien que se nota por su maestría en las escenas peligrosas donde los especialistas se juegan la vida, es Yakima Canut, un viejo amigo de Wayne que intervino como actor en las pelis viejas de los treinta producidas por la Lone Star, donde ambos comenzaron sus carreras.
En resumen, un simpático y ameno western que no obstante, su director, el más bien ignoto James Edward Grant, no le saca todo el jugo. Pero está bien y merece la pena su visión.

DODGE CITY. 1939

abril 27, 2008
Wate Halton, ganadero y buscador de fortuna del viejo Oeste, lleva a la ciudad de Dodge a un vaquero.
Nada más instalarse éste tiene una disputa con Jeff Surrett, jefe de los criminales de la ciudad.
Abbie, reportera local, le pide a Wate que ocupe el puesto de sheriff y limpie la ciudad.

Entretenida película del oeste, beneficiada por un excelente reparto (entre otros muchos, nada menos que Errol Flynn, Olivia de Havilland, War Bond, Ann Sheridan, Bruce Cabot, Alan Hale, amigo de correrías de Flynn…).
Sin embargo hay que decir que, vista hoy en día, uno se da cuenta de que la impresión que tuvo de niño al verla no es la más adecuada ni justa.

Ya se sabe que de niño la imaginación desbordante deja impresa en la memoria recuerdos imborrables de momentos, personas, películas….que vueltas a experimentar en la madurez, devienen en pequeñas decepciones.
Esto es lo que me ocurrió a mí tras ver “Dodge City”, ya de mayor, por segunda vez.
Ahí me dí cuenta de que, aunque siempre entretenida y técnicamente impecable, con una preciosa fotografía a todo Technicolor, grandes paisajes, excelentes intérpretes, estimable banda sonora, y una magnífica dirección de los extras, la cinta es algo parada, bastante envarada, poco grácil.

Cierto es que de todo hay, y los momentos de acción son buenos, pero también es verdad que se habla un poquito más de la cuenta, de que la historia romántica roba protagonismo a los tiros, peleas, propios del género y que, al final, uno se queda con la impresión de que más habría valido la pena no volver a verla y conservar el recuerdo de la niñez, cuando se vió la peli en compañía de toda la familia, por la televisión, un sábado por la tarde, al calor y cariño del hogar.
En fin, que para la época en la que se rodó está francamente bien, y que está considerada como un pequeño clásico, pero sigo diciendo que el tiempo le ha quitado buena parte de sus iniciales virtudes.
Como curiosidad, en este film, y en buena parte de los primeros westerns de la historia del cine, se puede ver cómo se dispara en realidad el revólver. El actor, verdadero cowboy en su vida privada antes de trabajar en el cine, Guinn (Big Boy) Williams, nos da una verdadera lección, aunque choca un poco al ser una técnica (la que en aquél entonces tenían) un tanto rudimentaria, pero más precisa, al disparar en sentido descendente.

Leer critica Dodge, ciudad sin ley en Muchocine.net