Archive for the ‘Buck Taylor’ Category

LEYENDA DE BILL DOOLIN, LA (Cattle annie and little britches). 1981

agosto 27, 2008
En 1893, dos chicas del Este, Annie y Britches, deciden unir los restos de la banda Doolie-Dalton y continuar sus habituales fechorías.

Simpático western, curioso y entretenido, amén de excelentemente interpretado.
Hay una sabia mezcla de sátira hacia el género rey, y western del bueno, auténtico.
Está competentemente realizado por Lamont Johnson, un irregular pero meritorio director (“los que saben morir, “el gran duelo”, “lápiz de labios“…), que aquí consigue uno de sus mejores trabajos, recreando una historia basada en personajes reales, pues Annie y Britches existieron realmente (véase la vieja fotografía donde aparecen ambas),

pero pasadas por el tamiz de leyenda, que siempre agranda y exagera, cómo no, los hechos probados, para dar un mayor empaque, una mayor espectacularidad a la historia narrada, sea literaria o cinematográfica.
Muy buenas interpretaciones, sobre todo de Burt Lancaster, sencillamente fabuloso, y unas situaciones que alternan el humor más simpático que imaginarse pueda dada la idiosincrasia de sus muy peculiares personajes, junto a otras que entran de lleno en el más puro y genuino género del western.


Aquí, en este buen trabajo, Lamont Johnson consiguió lo que en otros no, convencer tanto a la crítica como al público, aunque es cierto que hoy en día poco/as se acuerdan de esta peli.
Para las generaciones actuales, ver a la hoy experimentada y todavía de muy buen ver, Diane Lane y a la en estos momentos un tanto desaparecida pero excelente Amanda Plummer, puede ser un puntazo, al estar ambas, sobre todo Lane, bastante alejadas de su posterior y actual filmografía.
Un film majo y muy agradable, que hace pasar un rato la mar de ameno.

Leer critica Le leyenda de Bill Doolin (Cattle Annie and little britches) en Muchocine.net

LA LEYENDA DEL LLANERO SOLITARIO (The Legend of the lone Ranger). 1981

agosto 21, 2008

A mediados del siglo XIX, unos indios educan, como si de uno de ellos se tratara, a un joven huérfano, quien trabará profunda amistad con uno de éstos, Tonto.
Un pariente suyo lo hayará, llevándoselo a vivir con él, y entrando a formar parte rápidamente de un grupo de “llaneros”, dedicados a la lucha contra los bandoleros.

Ameno western, que lastimosamente no logra captar del todo el espíritu de las tiras del fabuloso héroe enmascarado, creadas por el dúo George W. Trendle y Gerald Jerry) B. Derloshon.
Pero se trata de un producto digno, que logra entretener gracias a unas cuantas espectaculares escenas de acción y a la jovialidad que destila el producto en general.
Lo que ocurre para que este film no lograra convencer del todo al respetable y por ello la posible franquicia se extinguió con esta simpática cinta, fue que su director, William A. Fraker, no lo olvidemos, uno de los mejores operadores del cine USA, no fuera lo que se dice un excelente realizador, más bien un buen artesano, que siempre conseguía, que no es poco, pelis amenas, como es el caso, pero sin verdadera personalidad.
“La leyenda del llanero solitario” es un honesto divertimento, con buenos personajes, como el malo bien interpretado por un estupendo Christopher Lloyd (en el fotograma), pre-“Regresos al futuro, I, II y III”, y un sentido alegre de la acción y la aventura.

Pero también es cierto que, por su impersonalidad es un film que se olvida con cierta facilidad, sobre todo por tener un ritmo irregular, que alterna buenos momentos con otros un tanto descafeinados.
Con este título parecía que su apuesto protagonista, Klinton Spilsbury llegaría al estrellato, pero al final no significó nada en su carrera cinematográfica, desapareciendo prácticamente del mapa. Supongo que a este hecho contribuyó el que lograra el premio Razzie por partida doble: peor actor principal y peor nueva estrella.

EL TRIUNFO DE UN HOMBRE LLAMADO CABALLO (Triumphs of a Man Called Horse). 1982

agosto 13, 2008

Un inglés, John Morgan, vive con los sioux durante 30 años, quienes le apodan “Caballo”.
En 1874 se descubre una mina de oro en Black Hills, una tierra perteneciente a los sioux desde el tratado de Laramie de 1868.
Los colonos y el hombre blanco provocan a los sioux para que rompan el tratado, cometiendo asesinatos de manera que parezca que haya sido un acto indio.
El Hombre llamado Caballo intenta mantener la calma, hasta que la tragedia se desata, entonces traza un plan para defender las sagradas tierras sioux.

Antes de centrarme en el propio film, debo indicar que, en efecto, y tal y como alguno/as de vosotro/as habréis pensado, en realidad no es esta cinta “genuinamente”, completamente, estadounidense, es decir, no es un western made in USA, solamente.
La razón es que es una coproducción entre Los Estados Unidos, España y Canadá. Sin embargo, la incluyo en este humilde blog por una razón, porque “también” es estadounidense. Así que, siempre que un western tenga al menos parte de producción USA, la incluiré, aunque evidentemente estará “contaminada” por dineros procedentes de otros países.
Hecha esta aclaración, “El triunfo de un hombre llamado caballo” es la tercera aproximación al personaje John Morgan (otra vez encarnado con fuerza y convicción por el gran Richard Harris), inglés que fue a parar, por cosas del destino, a la tribu de los indios sioux, y se quedó con ellos una vez aceptado mediante un ritual dolorosísimo.

Es la menos buena de las tres, pero todavía se sigue apreciando por las buenas escenas de acción y por significar un final estimable a la saga, aunque involuntariamente, no en vano estaba todo preparado para proseguir con las aventuras, en este caso, de su hijo.
La cinta está bien, se hace simpática por su falta de ambición y resulta la mar de entretenida, razón más que suficiente para recordarla con cariño a pesar de que no sea una buena película como tal, pero resulta amena y no decepciona, pese a no llegar a las cotas de calidad de las dos primeras. Pero John Hough, su director, sabe lo que se hace y tiene habilidad para las escenas de acción, que resultan vistosas. Es entretenida y entre sus intérpretes, por cierto, de lo más variopinto e internacional, tenemos a Michael Beck, actor prácticamente desaparecido hoy en día del mapa y que sin embargo fue un verdadero referente para los jóvenes de mi época, gracias a encarnar al jefe de los imperecederos e inmortales héroes de la ya mítica “Los amos de la noche“, de Walter Hill.

Leer critica El triunfo de un hombre llamado caballo (Triumphs of a Man Called Horse) en Muchocine.net