Archive for the ‘Charles Bickford’ Category

CUATRO CARAS DEL OESTE (Four Faces West). 1948. Valoración: 7

abril 22, 2009
Se narra el enfrentamiento entre un fuera de la ley honesto y un “sheriff corrupto”. Este, presionado políticamente, intenta atrapar por todos los medios al fugitivo, hombre que no duda en no huir por prestar ayuda a un necesitado.

Muy bonito western, aparentemente de serie B, y en efecto, industrialmente así pudiera ser, pero rico en positivos elementos, tanto cinematográficos como estríctamente humanos.
Por medio de una historia de persecución por parte de la Ley a un fuera de la ley con un código del honor que no le hace dudar en perder tiempo para intentar ayudar a una familia mexicana enferma de difteria, asistimos, gracias a una sorprendente, inteligente y muy estimable dirección de Aldred E. Green, un realizador esmerado que no tuvo mucha suerte en el mundo del cine, a una serie de felices situaciones, muy amenas, que hacen de esta cinta un producto entretenídísimo y muy destacable en el western de los años cuarenta.

Y es que las interpretaciones son muy buenas, con un Charles Bickford sobresaliente, un Joseph Calleia sinuoso y peligroso, y una Frances Dee (esposa en la vida real del protagonista, Joel Mcrea), bellísima y de gran importancia en la historia.

Pero también es muy destacable las extraordinarias y muy diferentes partituras musicales de Paul Sawtell, unas veces intimista, otras otorgándole una atractiva épica, como en las escenas del protagonista tratando de eludir a la Ley a lomos de su caballo por un desierto interminable, y otras de gran calado humano, de gran emotividad, utilizando coros masculinos y femeninos.

Otro dato a destacar es la preciosa fotografía en blanco y negro.
En resumen, un excelente western, quizás no muy famoso, pero claro representativo del buen hacer del cine de Hollywood de la década de los cuarenta.
Y como curiosidad, ganas me dan de destacar la mayor peculiaridad de la película, algo sorprendente en una cinta ambientada en el far west, y que deja un tanto perplejo una vez se da cuenta uno/a de ello, pero que yo no voy a contar aquí pues sería una faena al dar demasiadas pistas de cómo puede finalizar la peli. Y no lo voy a hacer, claro.
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DUELO AL SOL (Duel in the sun). 1946

febrero 4, 2009

Perla, una mestiza huérfana, hija de una india y un aventurero, acude al rancho de Laura Belle, una mujer con la que su padre vivió hace años una romántica aventura.
La llegada de la atractiva joven al rancho hará que los dos hermanos McAndles, de caracteres totalmente opuestos, se enfrenten en una lucha a muerte por su amor.

Publicidad del programa de mano de la época en la que se estrenó (ya unos añitos tarde):

Intérpretes magníficos e induscutibles, forman el triángulo dramático de este colosal espectáculo.¡Tres vidas atormentadas en el brutal y legendario Oeste Americano!Hubiera bastado DUELO AL SOL para considerar al cine “SEPTIMO ARTE“”.

“¿Sabes lo que me gustaría hacer? Ir a bañarme. ¿Quieres que vayamos?”
Excelente western, narrado en la versión original por el gran Orson Welles, que sin embargo está claro que es más un melodrama, y de aúpa.
Tiene varios elementos que la distinguen de las demás, amén de que ha resistido perfectamente el paso del tiempo.
En primer lugar la historia en sí, magnífica e intensa, después el amplio y magistral elenco interpretativo, cada uno/a perfecto en su rol, y después elementos como fotografía, banda sonora (del gran Dimitri Tiomkin, quien estaba hasta los cojones de David O. Selznick, el productor, por hacerle repetir una y otra vez la música creada, hasta que se le plantó con una inolvidable frase que hizo ganarse el respeto del soberbio productor).
Y la realización, extraordinaria, de King Vidor, en su mejor momento creativo.Se trata de una historia de enorme fuerza dramática, donde las pasiones más encontradas hierven al calor de un lugar y momento determinado, encontrándose y pugnando los más diversos sentimientos humanos.

Jennifer Jones (nominada al Óscar a la mejor actriz protagonista por este trabajo, junto a la genial Lilian Gish, esta como actriz de reparto) resulta arrebatadora en su felina sensualidad, volviendo locos a los dos hermanos protagonistas y, de paso, a todos los espectadores masculinos (sí, a alguna femenina también, claro…).
La cinta no fue un camino de rosas para Selznick, mítico productor/autor, de mano férrea y ambición sin límite, existiendo numerosos problemas durante el tormentoso rodaje.
Sin embargo, lo principal, cómo quedó finalmente en pantalla, es para frotarse los ojos de no creer estar viendo un film de tan singular belleza y enfebrecido romanticismo, con un final antológico que ha pasado a ser uno de los mejores de la historia del cine.
Una película casi mítica, que no obstante, no fue del agrado de mucho/as en su época, sin duda por lo atípico de su por otra parte un tanto inmoral historia de amor. Inmoral para las mentes obtusas, claro está, pero ya se sabe que la moral tiene pedregosos caminos por los que transcurren mentes abiertas y otras castradoras.
En fin, que sin duda se le acerca bastante a una obra maestra absoluta, que ha ganado con el paso del tiempo y resulta un gozoso trabajo artístico difícil de olvidar.

BUFFALO BILL (Plainsman, the). 1936

febrero 22, 2008
Tras la Guerra Civil, el gobierno americano crea puestos de trabajo en el lejano Oeste para los soldados que vuelven de la contienda. Y también se va a canalizar el comercio de armas excedentes, vendidas en tráfico ilegal a los indios. El hombre que comercia con ellos tiene que enfrentarse a Buffalo Bill, que hará lo posible para evitar la guerra, en la que librará su última batalla en no menos famoso general Custer.

Buena película del oeste donde se dan cita algunas de las viejas leyendas del far west, como Buffalo Bill, Juanita Calamidad, Wyap Earpt, Wild Bill Hickok y algunos otros.
En este caso concreto en España se tituló “Búffalo Bill”, pero este personaje es secundario por lo que imagino que se puso este título para atraer a los espectadores.
Es cierto que quizá,y tal como han estimado “ilustres” críticos de cine, no ha envejecido demasiado bien, pero la factura todavía es excelente, y el ritmo vivo, por lo que se sigue disfrutando.
Excelentes escenas de acción, junto con otras bastante románticas, a cargo de la estupenda Jane Arthur, en su mejor momento físico.
Las escenas que tiene junto a su enamorado, el célebre pistolero y jugador de póker, Wild Bill Hickok (maravilloso Gary Cooper), son enternecedoras, y están llenas de buen humor, con unos chispeantes diálogos, con ingeniosas réplicas entre ambos. Se aman intensamente, pero siempre se están echando pullas.

Por esto mismo, el final de la película, que ha entrado en la leyenda, no sabiéndose de verdad si así ocurrió, es sobrecogedor y deja la piel de gallina, con una de las escenas de amor más conmovedoras de la historia del cine. Muchos años después de este film, en 1995, Walter Hill homenajeó este momento en su estimable aunque inferior a esa de De Mille, “Will Bill”, con el siempre estupendo Jeff Bridges en el papel de Hitchcock y la hora prácticamente desaparecida en combate Ellen Barkin, como Calamity Jane.
Excelente Jean Arthur como Juanita Calamidad, y el “malo” Charles Bickford, un actor siempre soberbio, que dejó gran huella en sus perfectas composiciones. Y papel importante para el yerno del Sr. Cecil B. de Mille, Anthohy Quinn, como solía suceder en la primera etapa del gran actor.
Un western maravilloso, al menos en la época en que la vi yo (de niño, ¡pufff!).

Leer critica de Búffalo Bill en Muchocine.net