Archive for the ‘Clifton Young’ Category

SANGRE EN LA LUNA (Blood on the Moon). 1948. Valoración: 7,50

junio 5, 2009
Jim Garry, solitario pistolero a sueldo con conciencia y código del honor propio, tiene un encuentro fortuito con John Lufton y sus hombres. Lufton recela de él, creyendo que es uno de los pistoleros que está reclutando Tate Riling, un desalmado especulador que codicia el ganado de Lufton. En realidad, Garry y Riling son viejos colegas, y ahora éste pretende contratar a aquél para que le ayude en sus malévolos proyectos.
Un día, Garry conoce a una buena mujer, de la que se enamora.
Ello le hará reconsiderar su postura y vida entera.

Excelente western, bien dirigido por Robert Wise, aun cuando no sea su género favorito.
Las interpretaciones, casi minimalistas, de sus dos protagonistas masculinos (excelentes Robert Mitchum y Robert Preston), son de gran fuerza y convicción, existiendo escenas como la gran lucha final a puñetazos entre los dos, completamente creibles en su dureza.
Ello se contrapuntea con la sutil y tranquila interpretación de Barbara Bel Geddes, una elegante actriz que no tuvo en cine el éxito que se merecía aunque sí, muchos años después, en la tele.

Como curiosidad, contar que según consta en la biografía de Robert Mitchum, el mejor actor de reparto de todos los tiempos, el simpar Walter Brennan, la primera vez que vió a Robert Mitchum exclamó que era el vaquero “más jodidamente auténtico” que había visto jamás. Y había visto muchos.
Un western recio, donde la violencia seca y concisa, se compagina brillantemente con un hondo clímax romántico que tiene lugar en maravillosos parajes de California y Sedona (Arizona), magníficamente filmados en una soberbia fotografía en blanco y negro a cargo de Nicholas Musuraca y con acompañamiento de la preciosa música de Roy Webb, autor de más de doscientos trabajos entre el cine y la televisión.

PERSEGUIDO (Pursued). 1947. Valoración: 7

marzo 20, 2009
Un hombre sigue el rastro se los asesinos de su padre mientras hace frente a los demonios interiores que tiene debido a traumas no superados.

Extraño western que, con el paso del tiempo ha llegado a considerarse de culto.
Se trata de una muy atípica historia de venganza muy bien rodada por el maestro Raoul Walsh, sin duda uno de los mejores directores del Hollywood dorado, aunque en la época había críticos que le consideraban poco más que “un buen artesano”. Un auténtico dislate, propio de cenutrios cinematográficos, por llamarles de una manera suave.

Con elementos del más genuino género negro, que es donde más se podría inscribir esta cinta, este excelente film contiene una atmósfera oscura y opresora, con unos personajes que no son ni buenos ni malos (Robert Mitchum en uno de sus mejores trabajos) y unos diálogos secos y duros, que dotan a este inclasificable film de una calidad que antes de rodarse no creían que tenía ni los productores.

Y esto era así por cuanto esta cinta debía ser de serie B, y puede que lo fuera en cuanto a presupuesto, pero “se les fué de las manos” (como ha ocurrido tantas veces en la historia del cine, véase por ejemplo “Casablanca“), pues con el trabajo de todos sus integrantes, desde los guionistas, hasta el director, intérpretes y demás componentes del equipo artístico, se consiguió un trabajo muy estimable que se ve revalorizado a medida que pasan los años.
Muy buena fotografía en blanco y negro y tensión in-crescendo que hace se siga con muchísimo interés.

En suma, muy buena.