Archive for the ‘Dan Davis’ Category

EL ÁGUILA Y EL HALCÓN (Eagle and the hawk, the). 1950. Valoración: 5,70

septiembre 21, 2009
En 1863 un Ránger de Texas viaja a México junto a un espía del Ejército de la Unión para investigar qué se traen entre manos un jefe mexicano afin a Juárez y un extraño norteamericano que está reuniendo hombres de la peor calaña, comprando muchas armas con grandes cantidades de dinero que no se sabe de dónde viene.
Dicho norteamericano tiene una bellísima hija, o eso es lo que se suponen los dos “amigos”, que se siente atraida por el Ránger, siendo correspondida.


Muy irregular westen cuya mayor parte del metraje se puede calificar de rollete, sobre todo en su por así decirlo primera parte. En ella sólo las puyas, bromas y tensiones dialécticas entre los dos protagonistas tienen su gracia, habiendo momentos chistosos junto a otros bastante sosos.
Menos mal que aparece en pantalla, como por arte de birlibirloque una bellísima Rhonda Fleming, aquí muy joven, que sube la calidad general del conjunto, aunque no del argumento, tan convencional y trillado como la rutinaria dirección de Lewis R. Foster.
La intriga es de medio pelo, aunque la historia está rodada en preciosos parajes de Sedona, Arizona (USA), donde el paisaje combina las rojizas tierrar áridas con frondosos bosques rodeados de inmensos lagos. Un lugar de ensueño, que quita el hipo viéndolo en el magnífico technicolor de la época.

Menos mal que en último tercio la acción se torna más intensa, con momentos logrados como el intento de desmembramiento del protagonista, cuando le atan de sus muñecas a dos briosos caballos. Técnicamente es entrañable esta larga escena, no en vano las simpáticas transparencias cantan de lo lindo pero tiene fuerza dramática y se contiene el aliento. Además, hay un evidente peligroso trabajo por parte de los extras cuando la toma en en exteriores.
Aparte de esto, está bien en su épica y sentido del honor, el personaje del jefe mexicano, muy bien encarnado por el orondo Thomas Gómez, cuando comprueba que ha sido traicionado y no tiene más remedio, siguiendo su particular código de conducta, que finalizar la cuestión jugándose el pellejo si es necesario.
Se trata, de un modesto western de serie B, que va felizmente de menos a más y al final deja un aceptable aunque insuficiente sabor de boca.

LA SOGA DE LA HORCA (Cahill: United States Marshal). 1973. Valoración: 6

abril 6, 2009

Un viejo sheriff debe perseguir a su propio hijo por el asesinato de un hombre cuando huyó, en compañía de unos criminales desaprensivos, de la cárcel, donde había sido recluido tras una noche de borrachera.
El hijo no es culpable, pero él no lo sabe.

Un film menor del oeste, de esos que Andrew V. McLaglen, hijo del gran Víctor, hermano del alma de John Wayne, hizo durante los años sesenta y setenta como churros, o casi casi.

Ciertamente no tiene nada de especial, pero cuenta con el gran Wayne y un buen puñado de excelentes intérpretes propios del género del far west, casi todos de la camada McLaglen-Wayne (Paul Fix, Neville Brand, Denver Pyle, Harry Carey Jr..). Viejos amigos que se juntaban, se lo pasaban bien y cobraban dinero haciendo lo que más les gustaba.


El argumento no es nada del otro mundo, con un guión convencional y una dirección mediocre, pero se ve bien por el buen hacer de sus más bien veteranos (o muy veteranos) intérpretes, con el añadido del joven Gary Grimes, por esta época un valor en alza en el que se tenían depositadas muchas esperanzas y que prácticamente desapareció un buen día sin dejar mucho rastro.
Preciosa fotografía, bellísimos paisajes, bonita música.
En fin, un western agradable, poco imaginativo, donde la originalidad brilla por su ausencia, aunque el final sí que se escapa de lo trillado.