Archive for the ‘Douglas Fowley’ Category

DILIGENCIA A TUCKSON (Stage to Tucson). 1950. Valoración: 6,20

noviembre 18, 2009
Muy pocos días antes de que se declare la Guerra entre el Norte y el Sur de lo que después se denominaría Los Estados Unidos de Norteamérica, cerca de la ciudad de Tucson, donde los seguidores del Norte y del Sur viven pacíficamente, se están produciendo asaltos a diligencias.
El modo de suceder estos robos es peculiar, pues los asaltantes se valen de una diligencia aparentemente no conducida por nadie, y de color negro, a quien las balas no producen el menor daño.
Un hombre que lleva trabajando más de veinte años al servicio de un alto mandamás de la compañía de las diligencias, se traslada allí para averiguar quién está detrás de los robos.
Encontrará a una bella muchacha de la que se enamora, a un joven ayudante enamorado de la muchacha, y a una mujer de su edad, a quien él amó años atrás.

Discreto western, digno ejemplo de la simpática serie B del oeste, que significa, no obstante, un entrenimiento seguro…si no se le exige mucho.
Está llevado por el artesano y poco más Ralph Murphy con ritmo desigual, siendo algo irregular en su interés. Lo mejor son las puyas verbales y las peleas a puñetazos entre los dos grandotes protagonistas masculinos: Rod Cameron y Wayne Morris, rivalizando por la chica y lanzándose andanadas a cuenta de la diferencia de edad entre ellos/a.

Por lo demás no mucho que contar, salvo que la fotografía es muy bonita y los paisajes (Red Rock Canyon State Park, Cantil,California), también.
Un pasatiempo dirigido de forma harto convencional por un cuasi desconocido realizador.
Para ver, distraerse y olvidarla.

CORONER CREEK. 1948. Valoración: 6,50

abril 16, 2009

Un hombre espera en un pueblo a su prometida días antes de contraer matrimonio. Sin embargo, la diligencia en que iba la mujer es asaltada por un grupo de indios capitaneado por un hombre blanco. Todos los pasajeros y escoltas son asesinados, robando el dinero.
El prometido sólo sabe que el hombre blanco era alto, rubio y con una cicatriz en el rostro.
Inicia su búsqueda, hasta llegar a Coroner Creek, un pueblo donde cree que se ubica el asesino.


Majo western, con poco presupuesto, pero realizado con oficio por Ray Enright, un hombre experimentado en mil batallas y que consiguió alguna muy estimable obra.
En esta ocasión el desarrollo de la historia no es del todo deseable por cuanto es irregular su ritmo, pero la tensión y hasta un logrado suspense está conseguido. Además, hay momentos de extrema violencia, como cuando el protagonista es apresado y le rompen los dedos de la mano derecha para dejarle inservible para la lucha armada, y un poco después hace lo propio con su oponente, oyéndose el crujir de los dedos rotos mientras se le ve el rostro al protagonista.

Una escena en verdad dura y con alta puntuación de crueldad, que no es muy común en el western pero que otorga credibilidad al argumento, un elemento más de un competente guión que no se va por las ramas e interesa en todo momento al espectador.
Sí, sin duda se trata de una peli del oeste pura serie B, pero sobria y eficaz, que deja un buen sabor de boca. Si hubiera tenido un ritmo más intenso y constante estaríamos hablando ahora de una cinta excelente.
Buenos “secundarios” como Wallace Ford, George McCready y/o el siempre duro Forres Tucker.

DODGE CITY. 1939

abril 27, 2008
Wate Halton, ganadero y buscador de fortuna del viejo Oeste, lleva a la ciudad de Dodge a un vaquero.
Nada más instalarse éste tiene una disputa con Jeff Surrett, jefe de los criminales de la ciudad.
Abbie, reportera local, le pide a Wate que ocupe el puesto de sheriff y limpie la ciudad.

Entretenida película del oeste, beneficiada por un excelente reparto (entre otros muchos, nada menos que Errol Flynn, Olivia de Havilland, War Bond, Ann Sheridan, Bruce Cabot, Alan Hale, amigo de correrías de Flynn…).
Sin embargo hay que decir que, vista hoy en día, uno se da cuenta de que la impresión que tuvo de niño al verla no es la más adecuada ni justa.

Ya se sabe que de niño la imaginación desbordante deja impresa en la memoria recuerdos imborrables de momentos, personas, películas….que vueltas a experimentar en la madurez, devienen en pequeñas decepciones.
Esto es lo que me ocurrió a mí tras ver “Dodge City”, ya de mayor, por segunda vez.
Ahí me dí cuenta de que, aunque siempre entretenida y técnicamente impecable, con una preciosa fotografía a todo Technicolor, grandes paisajes, excelentes intérpretes, estimable banda sonora, y una magnífica dirección de los extras, la cinta es algo parada, bastante envarada, poco grácil.

Cierto es que de todo hay, y los momentos de acción son buenos, pero también es verdad que se habla un poquito más de la cuenta, de que la historia romántica roba protagonismo a los tiros, peleas, propios del género y que, al final, uno se queda con la impresión de que más habría valido la pena no volver a verla y conservar el recuerdo de la niñez, cuando se vió la peli en compañía de toda la familia, por la televisión, un sábado por la tarde, al calor y cariño del hogar.
En fin, que para la época en la que se rodó está francamente bien, y que está considerada como un pequeño clásico, pero sigo diciendo que el tiempo le ha quitado buena parte de sus iniciales virtudes.
Como curiosidad, en este film, y en buena parte de los primeros westerns de la historia del cine, se puede ver cómo se dispara en realidad el revólver. El actor, verdadero cowboy en su vida privada antes de trabajar en el cine, Guinn (Big Boy) Williams, nos da una verdadera lección, aunque choca un poco al ser una técnica (la que en aquél entonces tenían) un tanto rudimentaria, pero más precisa, al disparar en sentido descendente.

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