Archive for the ‘Edgar Buchanan’ Category

LA PUERTA DEL DIABLO (Devil’s Doorway). 1950. Media: 8

enero 22, 2010
Recién finalizada la Guerra de Secesión norteamericana, un indio, que ha combatido en el ejército del Norte, obteniendo la máxima condecoración, regresa a su tierra.
Allí es bien recibido por los suyos, pero no por los blancos.
El indio posee unas fértiles tierras, donde pasta su ganado.
Un taimado abogado hará lo imposible para que le quiten las tierras.

Excelente western dirigido con magnífico pulso dramático por Anthony Mann, que aquí dió muestras de lo que más tarde lograría, sobre todo en posteriores trabajos unido en perfecta armonía con James Stewart.
Se trata de una cinta dura, concisa, sin concesiones a la galería.
La narración va sin prisas, sin ornamentos, teniendo al principio posee un tono casi documental, para ser en su segunda parte una película épica.
Excelentes interpretaciones, sobre todo por parte de Louis Calhern, componiendo un malo inteligente y sibilino, capaz de decir con mucha labia lindeces para si te descuidas pegarte un navajazo por la espalda. Una auténtica vívora con cultura.
Gusta, aunque por la mitad parezca algo esquemática, pero es tan sólo una preparación para su parte final, sobrecogedora y soberbiamente realizada.
Gran labor técnica en campos como el maquillaje y/o la fotografía y banda sonora.Los paisajes corresponden a terriores de Colorado.
Un gran filme que deja un imborrable recuerdo y pone a los indios en su sitio, dejando bien a las claras quienes eran en realidad los malos.

EL GRAN ROBO DEL MISSOURI ((PISTOLAS DEL MISSOURI) (Rebeldes de Missouri, los) (Great Missouri Raid, The)). 1951

diciembre 7, 2009
Jesse James y su hermano Frank, así como los hermanos Youngher, sirvieron con lealtad al Sur en la Guerra de Secesión Americana.
Sin embargo, al finalizar la contienda, algunos soldados del Norte provocan sin descanso a los vencidos, originando que se formen grupos de guerrilleros o directamente asaltantes de bancos.
El grupo más famoso y temido es el de los James y Younghers.

Convencional film, dirigido de forma entusiasta pero sin demasiada imaginación por el más tarde estupendo Gordon Douglas. Este es uno de sus primeros trabajos en el western y por ello no alcanza las excelencias de postreros excelentes trabajos.
Sin embargo no está nada mal pues tiene ritmo, aunque en verdad irregular, y las escenas de acción están bien resueltas.
Se hace pues amena y a ello ayuda el buen montaje de Philip Martin y la presencia como experimentados intérpretes en pelis del far west, como Edgar Buchanan, Frank Ferguson, Ward Bond y/o Ray Teal, por citar tan sólo unos pocos.

Es una adaptación de la novela de Frank GruberBroken Lance” escrita por él mismo para la pantalla y aunque naturalmente que basada en hechos reales pues los James y los Younghers existieron en la realidad, siendo sus “aventuras” llevadas en numerosas ocasiones al cine, en esta ocasión casi todos los sucesos están convenientemente novelados.
La película se sigue bien y mientras se ve gusta, pero es cierto que está abocada al olvido al de poco tiempo ya que no deja huella profunda en la memoria al ser todo más bien discreto, aunque agradable, sobre todo para los amantes de este maravilloso género.

CALLE DE LOS CONFLICTOS, LA (Abilene Town). 1946. Valoración: 6,40

julio 26, 2009
Abilene es una ciudad un tanto caótica, famosa en el far west por ser una de las principales (y en esta época, de las pocas) a las dirigen los vaqueros el ganado vacuno para su venta y distribución. Con ello los dueños de los salooms y de las tiendas de lugar, obtienen pingües beneficios, pero también numerosa gente se lleva un balazo o paliza. Y es que el alcohol es uno de los bienes más considerados y ya se sabe lo que ello conlleva y trae.
El sheriff del lugar es un ya algo viejo señor, muy cobarde y que no mueve una paja para que la situación cambie. Pero su comisario, un antiguo ganadero que se arruinó, sí que piensa que debe hacer algo al respecto.
Poco a poco, y con la ayuda de las buenas gentes del lugar y, sobre todo, de los granjeros recién llegados, plantará cara jugándose el físico.

“- Sí señor, yo le atraparé.
– Pero hombre, si es un asesino, no podrás con él.
– Pero bueno, ¿qué te crees que soy, una abejita?
– Lo tienes todo menos el aguijón
“.

Mediocre western dirigido, como en él era norma de la casa, sin imaginación ni inspiración alguna por Edwin L. Marin.
Es modesto en su ambición, aunque tiene muchos intérpretes y extras. Y es movida, pero resulta insuficiente para que sea recordada más allá del momento de su visión.
Lo único bueno que tiene, junto con el buen plantel de “secundarios”, donde brilla una vez más Edgar Buchanan, en el papel de sheriff cobarde, y el aquí joven Lloyd Bridges, bien en sus diálogos con la jovencísima Rhonda Fleming, es que la peli va de menos a más.

Y es que la primera mitad no puede ser más sosa. Ritmo lento, apenas algún suceso feliz, algo insulso, y más canciones a cargo de Ann Dvorak de las que se debería permitir en un western que no sea un musical.
Sin embargo, hacia la segunda mitad, el western más o menos férreo se presenta y comienza a interesar, y sin ser nada especialmente buena, sí que cumple con su función de entretener. Hay espectaculares escenas de estampidas (provocadas por los vaqueros, que aqui son los villanos), que a su paso arrasan con inocentes colonos, aplastándolos sin piedad.
Por ello el sabor final es aceptable y se llega al aprobado.
Pero es una peli mediana, que no contribuyó precisamente a aumentar la calidad del género.

CODICIA DE ORO (Lust for Gold). 1949

julio 5, 2009

Jacob, un inmigrante, apodado “el alemán”, encuentra una mina de oro perdida en Arizona.
Jacob, de naturaleza es bueno, pero la codicia le hará perder sus valores, poniendo en peligro su amor, su vida y la de los demás.

Muy entretenida película, que combina sabiamente y con gran fuerza dramática y paulatina tensión, el cine propiamente de aventuras con el western. Pero también el drama intenso.
Muy bien dirigida, con mano firme y sentido de la precisión, por S. Sylvan Simon, casi casi un desconocido, pero que al menos con este film demostró que estaba preparado para cualquier difícil empresa, resulta en todo momento de gran interés dado la magnífica narración por mor de un exquisito y completo guión donde no falta de nada.

Los intérpretes están todo/as ello/as soberbios, destacando a sus ilustres característicos y también al dúo protagonista, la siempre excelente Ida Lupino, que bordaba personajes como este y Glenn Ford, de nuevo ambigüo y atormentado por la fiebre del oro, por su codicia, capaz de destruirle tanto a él como a los que le conocen y hasta quieren y/o aprecian.
El clímax va in-crescendo, llegando a momentos asfixiantes.
El único pero que se le podría poner son los decorados, que cantan bastante (altas montañas, en realidad rodadas en estudio), pero que hasta resultan bonitos en su ingenuidad artística.
Una gran película, que deja un recuerdo imborrable, si no su desarrollo, escena a escena, sí su intensidad.

EL CAÑÓN ROJO (Red Canyon). 1949. Valoración: 7

junio 29, 2009
Un magnífico caballo mustang de color negro, jefe de una manada de ellos que viaja por las bellas tierras de una región del oeste, es apresado por un forastero, que lo quiere usar, si logra domarlo, en una carreras donde podrá ganar mucho dinero.
Sin embargo, la hija de uno de los mayores terratenientes se encapricha también del caballo, haciendo buenas migas con él. Es la única que puede hacer que se amanse, aunque no será fácil.
Mientras tanto, una familia compuesta por padre y tres hijos, llega al pueblo, dispuestos a robar el caballo.

Agradable western menor, casi casi familiar si no fuera porque hacia el final hay un tiroteo entre miembros de una misma familia. Y eso no fomenta la buenas relaciones familiares, ¿no?.
Por lo demás, se trata de una discreta cinta del oeste, adaptación de la novela de Zane GreyWildfire“, donde lo que más abunda, hasta reventar, es cabalgatas y más cabalgatas tras el brioso, fuerte e inocente caballo salvaje a quienes todos quieren apresar. Eso sí, dichas cabalgatas tienen lugar en medio de agrestes y preciosos parajes, donde se alternan las áridas tierras cobrizas, con bosques y bellos lagos (Kanab, Utah, USA). Y todo ello magníficamente fotografiado con el maravilloso technicolor de la época.

El mayor trabajo se lo llevan los maravillosos jinetes, que a toda máquina y subiendo y bajando peligrosas laderas, se juegan el tipo y ganan el pan con su sudor y, supongo, algún que otro moratón.
Buenos “secundarios” como el gran Edgar Buchanan, aquí un viejo cascarrabias corto de vista y un poquito cobarde, el gran John McIntire como el ladino patriarca y/o Lloyd Bridges, como el peor de sus hijos.

Buena banda sonora y eficaz pero un tanto rutinaria dirección del hábil y destajisa artesano de Hollywood, George Sherman, autor de un buen número de westerns, tanto en cine como en añorados seriales televisivos.
Una peliculilla sobria y digna, que al final deja un buen sabor de boca.
¡Ah! Y me olvidaba citar aque Ann Blyth está tan preciosa como siempre.

EL HOMBRE DEL COLORADO (Man from Colorado, the). 1948. Valoración: 7

mayo 16, 2009
En 1865, un sádico coronel del ejército de la Unión, Owen Devereaux , regresa a su hogar, en Colorado, donde es recibido como un héroe, junto a su colega y amigo el capitán Del Stewart.
El coronel Deveraux ha dejado tras de sí muertes y violencia innecesaria, y Stewart teme que el conflicto lo haya trastornado.
Por entonces, Caroline Emmet, la mujer de la que ambos están enamorados, accede a casarse con Deveraux…

Muy entretenido western, muy ágil, lleno de felices situaciones rodadas con buen ritmo y sentido dramático por Henry Levin y Charles Vidor, este muchas veces sin aparecer en los títulos de crédito, aunque colaboró en varias escenas. Tiene muchos encantos, todos ellos comunes al buen cine que se hacía a finales de los cuarenta, con un empleo entrañable del technicolor y/o incluso de otros menos vistosos como el trucolor, cinecolor… que le daban al film, sobre todo si se veía por televisión, muchos años después de su estreno, un halo romático, ingenuo y colorista.
Pero lo más curioso es ver al casi siempre cercano y cálido Glenn Ford, en un papel de malo, cosa no muy normal. Un malo malísimo, que da verdadero miedo, pero que no puede impedir que el espectador siente por él un poco de pena, dado que al fin y al cabo no es más que un enfermo mental, producto de una terrible y fraternal guerra civil, donde tuvo que dirigir verdaderas matanzas en aras de la búsqueda de la ansiada victoria. Ford lo hace de maravilla y su composición es de la que se recuerdan para siempre.

Le acompañan un seguro William Holden, en todo momento entre la amistad y lealtad con su amigo y su sentido del deber, una excelente Ellen Drew, que sufre de lo suyo con su enajenado marido, y soberbios característicos del buen westen como Edgar Buchanan, Stanley Andrews y/o Denver Pyle.
Los críticos suelen decir que la dirección de Levin es rutinaria. No sé si es cierto, lo que sí sé es que me lo pasé muy bien viéndola, me dejó una huella indeleble y considero esta película como un buen film, con escenas realmente violentas y más para la época en la que fue rodada y con un malsano clímax de muerte y corrpución, donde las buenas gentes se las ven canutas para imponer el orden en medio del caos y la locura.

CORONER CREEK. 1948. Valoración: 6,50

abril 16, 2009

Un hombre espera en un pueblo a su prometida días antes de contraer matrimonio. Sin embargo, la diligencia en que iba la mujer es asaltada por un grupo de indios capitaneado por un hombre blanco. Todos los pasajeros y escoltas son asesinados, robando el dinero.
El prometido sólo sabe que el hombre blanco era alto, rubio y con una cicatriz en el rostro.
Inicia su búsqueda, hasta llegar a Coroner Creek, un pueblo donde cree que se ubica el asesino.


Majo western, con poco presupuesto, pero realizado con oficio por Ray Enright, un hombre experimentado en mil batallas y que consiguió alguna muy estimable obra.
En esta ocasión el desarrollo de la historia no es del todo deseable por cuanto es irregular su ritmo, pero la tensión y hasta un logrado suspense está conseguido. Además, hay momentos de extrema violencia, como cuando el protagonista es apresado y le rompen los dedos de la mano derecha para dejarle inservible para la lucha armada, y un poco después hace lo propio con su oponente, oyéndose el crujir de los dedos rotos mientras se le ve el rostro al protagonista.

Una escena en verdad dura y con alta puntuación de crueldad, que no es muy común en el western pero que otorga credibilidad al argumento, un elemento más de un competente guión que no se va por las ramas e interesa en todo momento al espectador.
Sí, sin duda se trata de una peli del oeste pura serie B, pero sobria y eficaz, que deja un buen sabor de boca. Si hubiera tenido un ritmo más intenso y constante estaríamos hablando ahora de una cinta excelente.
Buenos “secundarios” como Wallace Ford, George McCready y/o el siempre duro Forres Tucker.

RENEGADOS (Renegades). 1946. Valoración: 6,50

febrero 27, 2009

Hanna Brockway, la hija del ciudadano principal de “Perro de Pradera” traducción literal del pueblo donde viven, el hombre próspero de seguros Nathan Brockway, es contratada para que se case con el Doctor Sam Martin, pero ella se enamora de Ben Dembrow, el hijo más jóven de líder de proscrito Kirk Dembro.
Ben, nada de acuerdo con la vida que llevan su padre y dos hermanos mayores, hombres duros y valientes pero alejados de la Ley, se cambia de nombre y se casa con Hanna.
Pero su felicidad no será fácil de conseguir pues le atribuyen un crimen que no ha cometido.

Pues un simpático y muy ameno western de genuino serie B, pero que tiene una gran virtud, y es su agilidad narrativa, con bastante más acción de lo habitual, y siempre con las escena moviditas muy bien filmadas por George Sherman, uno de los más ilustres y trabajadores artesanos que ha dado Hollywood.

La película gusta sobre todo por su falta de pretensiones y su logro, hacer pasar el rato de forma muy entretenida, contando además con mezcla de intérpretes de postín como el gran característico Edgar Buchanan, el siempre duro Forrest Tucker y actores como Frank Sully, Francis Ford y/o Addison Richards.
Por su parte, Evelyn Keyes domina la función sin problemas dada la mezcla de belleza y prestancia dramática.
Una cinta francamente agradable.

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LAS AVENTURAS DE BÚFFALO BILL (Buffalo Bill). 1944. Valoración de los bloggeros: 6

noviembre 25, 2008

Historia del legendario Buffalo Bill desde un punto de vista más bien cotidiano, es decir, la aventurera y fascinante vida de William Cody, que más tarde se ganó el inmortal sobrenombre de “Búffalo Bill”, por los cientos de (pobres) búfalos que se cruzaron en su camino (o más bien él fue a por ellos), amén de otros trabajos para el Ejército, etc.
De cómo comenzó en esta institución para pasar más tarde, después de las contiendas contra los indios, a ser una atracción circense de fama mundial.

“¡Arde el Oeste! ¡Tiembla la pradera! ¡Atacan los pieles rojas! ¡Ha empezado la guerra de exterminio!Emocionante y dinámica epopeya. Lucha a muerte entre “Mano amarilla! y Búffalo Bill. Salvaje estampa de aventuras que arrolla las praderas con la furia del huracán. Electrizantes y sangrientas luchas. Heroismo, audacia, emoción y gran matanza de hombrees y búfalos.”

Así rezaba la publicidad del programa de mano del cine Coliseo, el domingo 14 de Noviembre de 1948.

Agradable película, bien dirigida por William A. Wellman, antiguo miembro de la escuadrilla “Lafallette”, y ya director en el cine mudo, por lo tanto, un gran clásico.
Este ameno y simpático western hace, sobre todo, hincapié en los momentos más divertidos y graciosos de la vida del gran Buffalo Bill, bueno no de Búffalo Bill sino de William Frederick Cody, que más tarde se ganó el inmortal apodo por los cientos (o quizás miles) de búfalos que se cruzaron en su camino. Bueno, él se les cruzaba.
Por supuesto, mucho novelado o por lo menos suavizado al estilo Hollywood.

Lo único malo, pero que debe resaltarse, es que, como sucede a menudo con el cine de Wellman, resulta un tanto sosa la peli, sin alma ni intensidad dramática. Esto es, evidentemente, porque se huye conscientemente de la espectacularidad, para adentrarse en la cotidianidad de un héroe entrañable y cercano.
Y el ejemplo más claro de esto está en el emotivo final, muy sensiblero, sí, pero eficaz, donde vemos al gran Búffalo Bill despedirse de sus incondicionales, de los espectadores circenses, a lomos de su bonito caballo, mientras su esposa (Mauren O´Hara) llora emocionada.
Un final que en manos de otro director hubiera caído en el ridículo, pero que Wellman logra sublimar.
Un western menor, pero con un grandísimo elenco interpretativo y un bonito color, el Technicolor de la época, la dorada de Hollywood.

Leer critica Las aventuras de búffalo bill en Muchocine.net

DESESPERADOS, LOS (Desperadoes, the). 1943. Calificación de los bloggeros: 7,75

octubre 26, 2008
Cheyenne, un cazarecompensas, viaja hasta Red Valley, donde conoce y se enamora de Allison MacLeod.
Tratará entonces de llevar una vida alejada de su pasado, pero no le será fácil. Los líos y la violencia comenzará en el condado y eso le hará tomar decisiones.

“(Claire Trevos a Glenn Ford, que se está acicalando frente al espejo)
– ¿Qué, con quién has quedado?
– Con mi caballo.
– ¿Y a tu caballo le gusta que vayas perfumado y con corbata?
“.

Buen y bonito western, dotado de una buena historia que contar, y llevado por mano firme por ese buen artesano que fue Charles Vidor. Poco después haría su celebérrima “Gilda”.
Buen plantel de actores/actrices, entre los que se puede ver a un buen número de aquellos soberbios “secundarios” que tantos buenos ratos nos hicieron pasar (Edgar Buchanan, Porter Hall, Irving Beacon…).

Gusta mucho y deja muy buen sabor de boca, con estimable e inteligente combinación de acción, humor y romanticismo.
Lograda dirección artística y francamente bonito vestuario el de las “chicas”.
Resultón color de la época, y excelente ambientación.
Un buen aunque un tanto desconocido western.

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