Archive for the ‘Errol Flynn’ Category

MONTANA. 1950. Valoración: 6,40

diciembre 21, 2009

En 1879, el territorio de Montana está absolutamente dominado por los reyes del ganado vacuno.

Pero Morgan Lane, un audaz ovejero en busca de nuevos pastos para sus rebaños, llega a este territorio para desafiar su poderío y arrogancia.
Se encontrará con la oposición de la rica ganadera Maria Singleton, al igual que la de otros muchos rancheros del lugar.

Modesto pero entretenido western, realizado ¿al alimón? por Ray Enright, modesto y simpático artesano, y el gran Raoul Walsh. Y si he puesto la interrogación es porque no fue de mutuo acuerdo, sino que, al parecer, la comenzó Enright y la finalizó o completó, sobre todo en las escenas de más acción, Walsh. Se conoce que los productores no estaban demasiado de acuerdo en cómo estaba quedando la peli.

Y es que es eso, que le falta personalidad, que todo es, ameno sí, pero convencional y sin inspiración alguna.
Tiene oficio y se nota que quien está tras las cámaras posee experiencia en estas lides, pero le falta algo trascendente, alguna escena, algún especial diálogo. Pero no, el argumento se siguen bien y es cierto que nada rechina, por lo que deja un aceptable sabor de boca. Pero no tiene nada imperecedero, por lo que se convierte de inmediato en olvidable.
Estimables intérpretes y lustrosa fotografía a cargo de Karl Freund. Por lo demás, poquita cosa.

RÍO DE PLATA (Silver river). 1948

mayo 22, 2009

Expulsado de la caballería del ejército, Mike McComb, jugador sin escrúpulos, egoista y cínico, decide convertirse a toda costa en el mayor magnate de plata de Nevada .
Su imperio empezará a caer cuando los otros mineros combinen sus esfuerzos contra Mike y contra su tozudez, la cuál le hará perder el apoyo de su mujer, una buena esposa que le quiere pero no puede con él, y de sus viejos amigos.

Western con muy buenos intérpretes y dirección a cargo del brioso Raoul Walsh, que sin embargo, y a pesar de contar con esos y otros estimables mimbres, no logra que el resultado final pase de discreto entretenimiento.

Y esto ocurre por cuanto, de acuerdo, sí, resulta más o menos entretenido, no aburre y tal, pero no deja la menor huella al no haber nada realmente destacable.
Esto hace que se olvide con mucha facilidad e incluso si se ve más de una vez cuesta recordar su desarrollo.

Walsh dirige rutinariamente, no insuflando demasiado dinamismo al conjunto, que queda mediocre aunque, repito, distraído. Pero no convence, dejando un cierto sabor amargo, sobre todo al ser él quien está detrás de la cámara.
Buena fotografía en blanco y negro, algunas conseguidas escenas de acción y pare Ud. de contar.
No, no es que esté mal, pero no es un claro ejemplo de buen western, sino uno más.
Y como curiosidad, sin más, comprobar los dos carteles que he pegado en este humilde comentario. Si se lee bien, se verá que en uno pone que es para autorizada para mayores y en el otro tolerada para menores. ¿En qué quedamos? (Yo la vi para menores, y es que así era: “para todos los públicos”, así que sería una errata de la época).

SAN ANTONIO. 1945. Valoración de los bloggeros: 8

enero 22, 2009

Clay Hardin, que se encontraba refugiado en Méjico, decide regresar a San Antonio, en Texas, para tratar de descubrir los robos de ganado que se producen en el estado.
Sus investigaciones le llevan a enamorarse de la cantante del bar, la cual está sometida a las órdenes del villano.

Convencional pero entretenido western, dirigido por David Buttler y Raoul Walsh (este sin acreditación oficial). Uno lo comenzó y otro lo terminó (aunque ahora no recuerdo quién hizo qué).
Las escenas de acción están bien resueltas (realizadas por Walsh) y el elemento romántico a cargo (una vez más) de Errol Flynn y Alexis Smith no es gran cosa, pero resulta simpática con sus tiras y aflojas. No en vano, la diferencia de caracteres e incluso físico: una elegante y sofisticada, el otro aventurero y pendenciero si se tercia, dan mucho juego, aunque esta vez no alcance grandes cotas y las chispas entre ellos no degeneren en incendio.

Un film entretenido, ameno, pero fugaz en la memoria, por cuanto apenas tiene algún elemento claramente destacable en un conjunto falto de mayor imaginación y ambición. Tan solo pretende hacer pasar un buen rato. Lo consigue y santas pascuas.
¡Otro gallo habría cantado si toda la cinta hubiera estado dirigida por Walsh!

ORO, AMOR Y SANGRE (Virginia City) (Virginia City). 1940

agosto 2, 2008

Durante la Guerra de Secesión norteamericana, las tropas sudistas deben conseguir mucho dinero para comprar armas y alimentos para sus soldados, pues si no, perderán la guerra con total seguridad.
Para conseguirlo, un teniente irá a la ciudad de Virginia City, de mayoría nordista, para conseguir la mayor cantidad de oro en polvo, cuyos dueños son afines a su causa.
Para ello, lo transportarán durante muchos kilómetros en los bajos de unos carros.
Sin embargo, un espía yanki está detrás de ellos para capturar el oro.

Entretenido western que solo tiene en su debe el que el ritmo es desigual y las situaciones se tornan de espectaculares a demasiado habladas. Es decir, hay escenas de gran ritmo e intensidad, junto a otras donde la palabra es la dueña de la función, creándose una extraña sensación que, sobre todo para los amantes del western clásico, resultan algo desconcertantes.

Pero en líneas generales está bastante bien, se ve que se ha empleado mucho dinero y los extras y dobles cumplen magníficamente con su difícil y arriesgado cometido.
El último tercio está muy bien, sobrecogiendo al espectador dada la magnífica realización de Michael Curtiz, inolvidable director de la mítica “Casablanca”, amén de otros films de muy diversos géneros (ver en este mismo blog, donde hablo de varios de ellos, con el mismo protagonista, por cierto, Errol Flynn).
Estupendos intérpretes (Miriam Hopkins, Randolp Scott, Errol Flynn, Humphrey Bogart, Alan Hale, Ward Bond…), donde destaca, además de la siempre segura Miriam Hopkins, toda una señora actriz, el cometido de malo malísimo del más tarde inmortal (en el plano cinematográfico, claro) Humphrey Bogart y, sobre todo, el duelo actoral de los dos protagonistas masculinos, un muy activo Errol Flynn y un sobrio y excelente Randolph Scott, ganando claramente este último en el plano interpretativo.


Una cinta estimable, que no es redonda por lo apuntado antes, pero que deja un buen sabor de boca y ejemplifica el modo de rodar un film que ya ha desaparecido, salvo muy contadas ocasiones.

Un pequeño clásico, vamos.

Leer critica Oro, amor y sangre (Virginia City) en Muchocine.net

MURIERON CON LAS BOTAS PUESTAS (They died with their boots on). 1941

julio 18, 2008
La historia del General Custer, que culminó con su muerte en la célebre batalla de Little Big Horn contra las tribus indias a las que durante años masacró.

Uno de los mejores westerns de la historia del Séptimo Arte y una de mis diez películas favoritas de todos los tiempos. ¿Por qué? Pues no es porque la considere una de las diez mejores, pero sí que reúne todo aquello que yo le pido a un buen film: espectacularidad, entretenimiento, acción, humor, amor, y que pueda, además, aprender algo, por ejemplo de historia.
¿Quiere esto decir que se puede considerar a “Murieron con las botas puestas” como un film histórico? Pues….rotundamente no. Es más, es la película antihistórica más clara de la historia del cine.
El hecho es que prácticamente todo lo el aquí magistral Raoul Walsh narra, es mentira podrida. Partiendo del hecho de que el general Custer aparezca retratado poco menos que como un héroe, cuando a estas alturas ya sabemos que está considerado como uno de los asesinos en serie más famosos, no en vano, por sus directas órdenes se asesinaron a cientos de “pieles rojas”, preferentemente niños y ancianos…
Y es que el dicho de “el mejor indio es el indio muerto”, como quien dice lo acuñó él.

Pero dejando esto aparte, este trabajo cinematográfico es inconmensurable desde el punto de vista de puro cine. Pura adrenalina, narrada con brío, entusiasmo, un sentido del ritmo prodigioso, y unas interpretaciones excelentes (Flynn, De Havilland, Kennedy, Quinn….).
Por ello la peli es magnífica y se pasan las dos horas y pico que dura, la mar de bien. Es más, conviene verla cada, digamos, seis o siete años, pues así uno/a puede recordar lo que es el CINE con mayúsculas.
Magnífico film, considerado como uno de los grandes en el western y una película imperecedera en líneas generales.

Leer critica Murieron con las botas puestas (They died with their boots on) en Muchocine.net

CAMINO DE SANTA FE (Santa Fe trail, the). 1940

mayo 18, 2008
En la promoción de 1854 salen de West Point, academia militar de los Estados Unidos, entonces al mando del coronel Robert E. Lee, los tenientes Jeff Stuart y George Custer, que van destinados al segundo Regimiento de Caballería de Kansas, de guarnición en Fuerte Leavenworth.
Son enviados al segundo regimiento de Caballería de Kansas.
Son los años que preceden a la Guerra de Secesión y el ejército tiene continuas fricciones con el abolicionista John Brown.

No se porqué pero a esta película siempre le tuve, hasta hace un año, un poco de manía.
Tal vez fue por el personaje de Raymond Massey, el abolicionista John Brown (personaje real), que me resultó antipático (yo era un crío cuando la ví), ó tal vez porque hay demasiados personajes y en algún momento perdí la concentración.
Lo cierto es que es de las que menos me gustó de Michael Curtiz, no olvidemos, realizador de la mítica “Casablanca.
Vista por segunda vez me pareció mucho más bonita que la primera y aprecié mejor los excelentes diálogos, así como la brillantez de ciertas escenas y las estupendas interpretacioes de actorazos como Van Heflin y/o el antes referido Raymond Massey.

Una película que quizás debiera haber sido más profunda pero que remite a los mejores ejemplos de recios e inolvidables westerns, que cimentaron durante décadas este precioso género.
Además, la mezcla de acción, humor y romanticismo, está bien conseguida y personajes como los de Alan Hale ponen el punto cómico a una historia de honor, lealtad y amistad (la relación entre los dos protagonistas masculinos, siempre fieles entre ellos, aunque estén enamorados de la misma mujer).
No, ciertamente tampoco se puede decir que sea de las mejores de Curtiz, pero sí que es superior a “Dodge City, ciudad sin ley” y que su visión, cada cinco o seis años, es una buena terapia no sólo contra el aburrimiento, sino contra la mediocridad cinematográfica.
Un buen western con el que, gracias a Dios, me he congraciado.

Leer critica Camino de Santa Fe (The Santa Fe Trail) en Muchocine.net

DODGE CITY. 1939

abril 27, 2008
Wate Halton, ganadero y buscador de fortuna del viejo Oeste, lleva a la ciudad de Dodge a un vaquero.
Nada más instalarse éste tiene una disputa con Jeff Surrett, jefe de los criminales de la ciudad.
Abbie, reportera local, le pide a Wate que ocupe el puesto de sheriff y limpie la ciudad.

Entretenida película del oeste, beneficiada por un excelente reparto (entre otros muchos, nada menos que Errol Flynn, Olivia de Havilland, War Bond, Ann Sheridan, Bruce Cabot, Alan Hale, amigo de correrías de Flynn…).
Sin embargo hay que decir que, vista hoy en día, uno se da cuenta de que la impresión que tuvo de niño al verla no es la más adecuada ni justa.

Ya se sabe que de niño la imaginación desbordante deja impresa en la memoria recuerdos imborrables de momentos, personas, películas….que vueltas a experimentar en la madurez, devienen en pequeñas decepciones.
Esto es lo que me ocurrió a mí tras ver “Dodge City”, ya de mayor, por segunda vez.
Ahí me dí cuenta de que, aunque siempre entretenida y técnicamente impecable, con una preciosa fotografía a todo Technicolor, grandes paisajes, excelentes intérpretes, estimable banda sonora, y una magnífica dirección de los extras, la cinta es algo parada, bastante envarada, poco grácil.

Cierto es que de todo hay, y los momentos de acción son buenos, pero también es verdad que se habla un poquito más de la cuenta, de que la historia romántica roba protagonismo a los tiros, peleas, propios del género y que, al final, uno se queda con la impresión de que más habría valido la pena no volver a verla y conservar el recuerdo de la niñez, cuando se vió la peli en compañía de toda la familia, por la televisión, un sábado por la tarde, al calor y cariño del hogar.
En fin, que para la época en la que se rodó está francamente bien, y que está considerada como un pequeño clásico, pero sigo diciendo que el tiempo le ha quitado buena parte de sus iniciales virtudes.
Como curiosidad, en este film, y en buena parte de los primeros westerns de la historia del cine, se puede ver cómo se dispara en realidad el revólver. El actor, verdadero cowboy en su vida privada antes de trabajar en el cine, Guinn (Big Boy) Williams, nos da una verdadera lección, aunque choca un poco al ser una técnica (la que en aquél entonces tenían) un tanto rudimentaria, pero más precisa, al disparar en sentido descendente.

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