Archive for the ‘Francis McDonald’ Category

NEVADA (Nevadan, The ). 1950. Valoración: 5,20

diciembre 27, 2009
Un ladrón, que dos años atrás consiguió un botín de doscientos mil dólares en oro, consigue escapar y recupera el oro.
Son muchos los que quieren quitárselo, tanto rufianes, como agentes del gobierno.


En mi opinión se trata de un desangelado western, que no tiene nada de original y tiene, en todo momento, esa poco agradable sensación de “dejà vu” que indica que la peli no es nada destacable.
Y es que, a pesar de estar dirigida por el más tarde gran Gordon Douglas, la dirección no puede ser más rutinaria, o así lo parece. Todo está dentro de la más profunda convencionalidad. Las escenas son planas, sin ángel, sin alma.

Menos mal que el reparto es francamente bueno, con intérpretes de los mal llamados “secundarios” (sí, ya sé, lo repito constantemente, pero es verdad, ¿no?), como Jeff Corey, Frak Faylen, Stanley Andrews, el años más tarde “Tarzán” Jock Mahoney y, sobre todo, al ser el mejor de la cinta, Forres Tucker (en el fotograma), aquí realmente espléndido.
Pero todo ello no es óbice para que llegue incluso a aburrir en algún tramo, siendo tediosa casi todo el tiempo. Algo imperdonable en cualquier tipo de film, pero más en un western.
Fotografía de Charles Lawton Jr, y música de Arthur Morton.
Paisajes de California.
Una más y olvidable cien por cien.

DILIGENCIA A TUCKSON (Stage to Tucson). 1950. Valoración: 6,20

noviembre 18, 2009
Muy pocos días antes de que se declare la Guerra entre el Norte y el Sur de lo que después se denominaría Los Estados Unidos de Norteamérica, cerca de la ciudad de Tucson, donde los seguidores del Norte y del Sur viven pacíficamente, se están produciendo asaltos a diligencias.
El modo de suceder estos robos es peculiar, pues los asaltantes se valen de una diligencia aparentemente no conducida por nadie, y de color negro, a quien las balas no producen el menor daño.
Un hombre que lleva trabajando más de veinte años al servicio de un alto mandamás de la compañía de las diligencias, se traslada allí para averiguar quién está detrás de los robos.
Encontrará a una bella muchacha de la que se enamora, a un joven ayudante enamorado de la muchacha, y a una mujer de su edad, a quien él amó años atrás.

Discreto western, digno ejemplo de la simpática serie B del oeste, que significa, no obstante, un entrenimiento seguro…si no se le exige mucho.
Está llevado por el artesano y poco más Ralph Murphy con ritmo desigual, siendo algo irregular en su interés. Lo mejor son las puyas verbales y las peleas a puñetazos entre los dos grandotes protagonistas masculinos: Rod Cameron y Wayne Morris, rivalizando por la chica y lanzándose andanadas a cuenta de la diferencia de edad entre ellos/a.

Por lo demás no mucho que contar, salvo que la fotografía es muy bonita y los paisajes (Red Rock Canyon State Park, Cantil,California), también.
Un pasatiempo dirigido de forma harto convencional por un cuasi desconocido realizador.
Para ver, distraerse y olvidarla.

LOS INCONQUISTABLES (Unconquered). 1947

octubre 8, 2009
En el siglo XVIII, una joven inglesa, convicta, es deportada a las colonias americanas como esclava.
En el barco consigue la libertad después de ser comprada por un apuesto aventurero, pero cuando éste se marcha un malvado político decide volver a convertirla en esclava
El aventurero tomará cartas en el asunto cuando se entere.

Muy entretenida película de aventuras, que no incluí en el año correspondiente (1947) al tenerla en mi base de datos como film puramente de aventuras. Y en efecto, sobre todas las cosas, sobre todos los géneros, el de aventuras es el que se lleva la palma. Pero también se trata de un western o mejor aún un pre-western. Y como quiera que ya he incluido en este humilde blog algunas cintas que se desarrollan en el siglo XVIII en vez de en el XIX, pues incluyo esta también.
La película es enormemente entretenida, al estilo de las dirigidas y producidas por el gran (en todos los sentidos) Cecille B. de Mille. Esto es, de algo más larga duración de lo normal (y prudente ya que son dos horas y veintiseis minutos), larguísimo plantel de auténticas estrellas (gran puntazo el ver a Boris Karloff haciendo de indio), y una mezcla de espectacularidad, con intimismo y mucho, mucho colorido en un argumento repleto de acción y humor.

Este humor es socarrón y da gusto contemplar una forma de hacer cine que ya ha desaparecido salvo algún atisbo o intento de reformulación de los grandes clásicos por parte de cineastas de hoy en día.
Todavía aún hoy se sigue reponiendo en las televisiones de todo el mundo, consiguiendo grandes éxitos de audiencia. Y es que no pasa de moda, reteniéndose fácilmente en la memoria momentos como cuando el protagonista, un jocoso y atractivo Gary Cooper suelta divertido cada vez que alguien puja por la chica algo así como: “Y tres peniques (o chelines, no recuerdo bien)”. Es decir, siempre subiendo, aunque un poquito nada más, la puja del maloso de turno que se quiere llevar esclava a su amada.
Una película imperecedera, recomendable cada vez que se está necesitado/a de alegría y donde podemos admirar en el magnífico technicolor de la época preciosos paisajes de Pennsylvania y Snake River (Idaho) (USA).

DUELO AL SOL (Duel in the sun). 1946

febrero 4, 2009

Perla, una mestiza huérfana, hija de una india y un aventurero, acude al rancho de Laura Belle, una mujer con la que su padre vivió hace años una romántica aventura.
La llegada de la atractiva joven al rancho hará que los dos hermanos McAndles, de caracteres totalmente opuestos, se enfrenten en una lucha a muerte por su amor.

Publicidad del programa de mano de la época en la que se estrenó (ya unos añitos tarde):

Intérpretes magníficos e induscutibles, forman el triángulo dramático de este colosal espectáculo.¡Tres vidas atormentadas en el brutal y legendario Oeste Americano!Hubiera bastado DUELO AL SOL para considerar al cine “SEPTIMO ARTE“”.

“¿Sabes lo que me gustaría hacer? Ir a bañarme. ¿Quieres que vayamos?”
Excelente western, narrado en la versión original por el gran Orson Welles, que sin embargo está claro que es más un melodrama, y de aúpa.
Tiene varios elementos que la distinguen de las demás, amén de que ha resistido perfectamente el paso del tiempo.
En primer lugar la historia en sí, magnífica e intensa, después el amplio y magistral elenco interpretativo, cada uno/a perfecto en su rol, y después elementos como fotografía, banda sonora (del gran Dimitri Tiomkin, quien estaba hasta los cojones de David O. Selznick, el productor, por hacerle repetir una y otra vez la música creada, hasta que se le plantó con una inolvidable frase que hizo ganarse el respeto del soberbio productor).
Y la realización, extraordinaria, de King Vidor, en su mejor momento creativo.Se trata de una historia de enorme fuerza dramática, donde las pasiones más encontradas hierven al calor de un lugar y momento determinado, encontrándose y pugnando los más diversos sentimientos humanos.

Jennifer Jones (nominada al Óscar a la mejor actriz protagonista por este trabajo, junto a la genial Lilian Gish, esta como actriz de reparto) resulta arrebatadora en su felina sensualidad, volviendo locos a los dos hermanos protagonistas y, de paso, a todos los espectadores masculinos (sí, a alguna femenina también, claro…).
La cinta no fue un camino de rosas para Selznick, mítico productor/autor, de mano férrea y ambición sin límite, existiendo numerosos problemas durante el tormentoso rodaje.
Sin embargo, lo principal, cómo quedó finalmente en pantalla, es para frotarse los ojos de no creer estar viendo un film de tan singular belleza y enfebrecido romanticismo, con un final antológico que ha pasado a ser uno de los mejores de la historia del cine.
Una película casi mítica, que no obstante, no fue del agrado de mucho/as en su época, sin duda por lo atípico de su por otra parte un tanto inmoral historia de amor. Inmoral para las mentes obtusas, claro está, pero ya se sabe que la moral tiene pedregosos caminos por los que transcurren mentes abiertas y otras castradoras.
En fin, que sin duda se le acerca bastante a una obra maestra absoluta, que ha ganado con el paso del tiempo y resulta un gozoso trabajo artístico difícil de olvidar.

UNIÓN PACÍFICO (Union Pacific). 1939

mayo 4, 2008
Se narran las luchas y esfuerzos por los trabajadores que consiguieron crear el Unión Pacífico, la primera línea de ferrocarril de los Estados Unidos.
Había honradas personas que lucharon denodadamente por convertir el sueño en realidad, pero también criminales que trataron lo contrario.

Muy buen western de Cecil B. De Mille, quizás su mejor film.
Se trata de una película soberbiamente narrada, donde lo espectacular está sabiamente unido a lo intimista.
Tanto los esfuerzos y luchas para crear el Unión Pacífico, como la historia de amor a tres bandas, están magistralmente expuestas.
El resultado es un film entretenidísimo, con una dirección ágil y unas sublimes interpretaciones (Joel McCrea, Robert Preston, Brian Donlevy, Anthony Quinn…).

Hay momentos realmente inolvidables como la tensión en el carromato de la protagonista (maravillosa Barbara Stanwyck) momentos después de haber asaltado el tren donde se transportaba la nómina para los trabajadores.
Tensión muy bien medida, ningún plano sin sentido ni sobrante, y un ritmo de magistral interés in-crescendo, hacen de esta cinta, una auténtica gozada que una vez vista no se olvida jamás.
A ver cada cinco años o así para no olvidar lo que es, realmente, buen cine.

Leer critica Unión Pacífico (Union Pacific) en Muchocine.net

BUFFALO BILL (Plainsman, the). 1936

febrero 22, 2008
Tras la Guerra Civil, el gobierno americano crea puestos de trabajo en el lejano Oeste para los soldados que vuelven de la contienda. Y también se va a canalizar el comercio de armas excedentes, vendidas en tráfico ilegal a los indios. El hombre que comercia con ellos tiene que enfrentarse a Buffalo Bill, que hará lo posible para evitar la guerra, en la que librará su última batalla en no menos famoso general Custer.

Buena película del oeste donde se dan cita algunas de las viejas leyendas del far west, como Buffalo Bill, Juanita Calamidad, Wyap Earpt, Wild Bill Hickok y algunos otros.
En este caso concreto en España se tituló “Búffalo Bill”, pero este personaje es secundario por lo que imagino que se puso este título para atraer a los espectadores.
Es cierto que quizá,y tal como han estimado “ilustres” críticos de cine, no ha envejecido demasiado bien, pero la factura todavía es excelente, y el ritmo vivo, por lo que se sigue disfrutando.
Excelentes escenas de acción, junto con otras bastante románticas, a cargo de la estupenda Jane Arthur, en su mejor momento físico.
Las escenas que tiene junto a su enamorado, el célebre pistolero y jugador de póker, Wild Bill Hickok (maravilloso Gary Cooper), son enternecedoras, y están llenas de buen humor, con unos chispeantes diálogos, con ingeniosas réplicas entre ambos. Se aman intensamente, pero siempre se están echando pullas.

Por esto mismo, el final de la película, que ha entrado en la leyenda, no sabiéndose de verdad si así ocurrió, es sobrecogedor y deja la piel de gallina, con una de las escenas de amor más conmovedoras de la historia del cine. Muchos años después de este film, en 1995, Walter Hill homenajeó este momento en su estimable aunque inferior a esa de De Mille, “Will Bill”, con el siempre estupendo Jeff Bridges en el papel de Hitchcock y la hora prácticamente desaparecida en combate Ellen Barkin, como Calamity Jane.
Excelente Jean Arthur como Juanita Calamidad, y el “malo” Charles Bickford, un actor siempre soberbio, que dejó gran huella en sus perfectas composiciones. Y papel importante para el yerno del Sr. Cecil B. de Mille, Anthohy Quinn, como solía suceder en la primera etapa del gran actor.
Un western maravilloso, al menos en la época en que la vi yo (de niño, ¡pufff!).

Leer critica de Búffalo Bill en Muchocine.net

VIVA VILLA !. 1934

febrero 15, 2008
Se cuenta la resurrección contra el poder establecido del guerrillero Pancho Villa, y de sus proezas hasta conseguir la victoria.

Muy bonita película, bien realizada por dos directores que sabían lo que era la espectacularidad: Jack Conway y Howard Hawks (aunque en muchas ocasiones solo aparezca e lprimero, y ambos pertenecientes de lleno en el Hollywood dorado, que tantas obras cumbres creó.
La interpretación de Wallace Weery es uno de sus mayores logros, consiguiendo una mimetización con el personaje digno de elogio.
Se puede apreciar un tufillo, por no decir tufazo de antihéroe, dado por los yanquees, pero es versión Hollywood no lo olvidemos (la mayor fábrica de la mentira existente, aunque bendida sea, siempre que no seamos lerdos y nos creamos todo a pies juntillas).
Me refiero a que el personaje, Pancho Villa está retratado de forma aquetípica, resultando no pocas veces paródico, pero eso sí, resaltando, por una parte lo no demasiado listo que era, y por otra, lo cruel que resultaba para sus enemigos o cuando se enfadaba.

No por ello resulta antipático, antes al contrario y gracias a Beery, el personaje nunca abandona un aire de simpatía, aunque los guionistas tienen mucho cuidado de ensalzarle y acaban presentándolo en algunas escenas como eso, un tío simpático, pero con más peligro que una piraña en un bidé.
En fin, al menos el espectáculo está conseguido, con magníficas escenas de acción, bastante chanza en diversos diálogos y un gran, grandísimo actor: Wallace Beery (medalla de oro en el Festival de Venecia de 1934), comiéndose al resto del estupendo reparto, entre los que se encuentran Fae Wray, la inolvidable chica del genuino “King Kong”, Leo Carrilo y/o Donald Cook y Mischa Auer.

A continuación, imágenes del verdadero Pancho Villa.

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