Archive for the ‘Gene Evans’ Category

LÁTIGO (Support your local gunfighter). 1971

noviembre 8, 2009

Látigo Smith es una mezcla de gigoló y timador que necesita quitarse de encima el nombre de su ex novia, que lleva tatuado en el pecho.
Mientras espera que al médico del pueblo se le pase la borrachera para que pueda borrar el tatuaje.
Látigo oye por casualidad que Taylor Burton, el magnate minero local, ha contratado al infame pistolero Swify Morgan para que acabe con la competencia.
Smith no desperdicia semejante oportunidad y hace que un vaquero libertino se haga pasar por el temido Swify y cobre el dinero que le estaba destinado.
Látigo planeaba escaparse a las montañas en cuanto se hichiera con la pasta, pero no contaba con enamorarse de la hija de Barton, una joven señorita de armas tomar…

Muy divertida comedia en clave de western, que tiene de esto último prácticamente todos los elementos, pero tomada la historia, el argumento, a cachondeo, y del bueno.
Contiene un guión (del gran James Edward Grant) rico en anécdotas y está lleno de gags realmente conseguidos, que hacen reír con ganas y sonreír todo el metraje.
El ritmo es trepidante y por ello se degusta de principio a fin. Y es que Burt Kennedy, el director, sabía las claves del western, aunque hasta ese momento había hecho pelis de far west más mucho más serios.

Realmente no pasará a la historia del cine como una gran película, pero sí que logra lo que busca: la empatía con el espectador, que entra de lleno en lo que ve, no en vano todo resulta simpatiquísimo y muy agradable.
Chuck Connors, en un papel insólito para él, está francamente cachondo, pero el que realmente se lleva el gato al agua es el gran característico Jack Elam, que hasta ese momento había personificado casi siempre papeles mucho más dramáticos y serios.
Preciosa canción, homenajeada años más tarde por los Blue Brothers. Bonita fotografía y preciosos paisajes de Durango, Colorado (USA).

DALLAS, CIUDAD FRONTERIZA (Dallas). 1950

noviembre 4, 2009
Acabada la guerra de Secesión, un oficial del ejército del sur, que está reclamado por la ley por haber formado parte de las bandas guerrilleras de Quantrill, llega a la ciudad de Dallas, en Texas, siguiendo la pista de los hermanos Marlow, los que, en su ausencia, asesinaron a su familia, y expoliaron sus propiedades en Georgia.
Busca venganza, pero pronto se enamora de una joven de la ciudad.

Un western apreciada generalmente por la crítica..y que a mí, cuando la ví, eso sí, siendo un niño, no me hizo mucha gracia.
La tendría que ver de nuevo para hablar con más sentido de ella, pues el tiempo es un medio, muchas veces una ventaja, que nos da nuevas perspectivas sobre muchos hechos de la vida, entre ellos el arte. Y el cine es el séptimo.


Yo la recuerdo como un film algo extraño, no por el argumento, el sempiterno de la búsqueda de la venganza, sino por la forma de narrarla, utilizándose, o así la recuerdo, una opresora ambientación (dirección artística a cargo de Douglas Bacon), con oscura y particular fotografía (Ernest Haller), y eso sí, estupenda banda sonora a cargo del mítico Max Steiner.
Interesante de por sí, y bien interpretada, sobre todo por ese gran actor que fue Raymond Massey, como el inteligente y ladino villano, la dirección de Stuart Heisler es algo opaca a mi entender, lo que hace que resulte algo irregular en su desarrollo.
Rodada en ranchos particulares de Los Ángeles y California, principalmente.

PAT GARRET AND BILLY THE KID. 1973

abril 13, 2009
El sheriff Pat Garret, amigo de Billy el Niño, un hombre honesto pero presto a dilucidar sus cuitas con el revólver, se enfrentan al querer el primero apresar al segundo.

No me sorprendería, Pat, que Billy te volara la cabeza de un tiro: siempre has sido un padre para él“.
Excelente film del maestro Sam Peckinpah, al decir de muchos críticos, la obra maestra suya. Cuestión de opiniones pues para comenzar, yo prefiero “Grupo salvaje“, que quizás formalmente no sea tan completa como esta que nos ocupa, pero que me gustó más.
Pero es un buen ejemplo del cine de Peckinpah, con todas sus contantes,virtudes y casi ningún defecto, por lo que su visión constituye un aliciente positivo por diversas razones.
Como punto número uno, por comenzar por algo, es una certera visión del mundo ya crepuscular del far west, con los cambios de todo tipo que el progreso conlleva. Los personajes ven claramente que ya no pertenecen a dicho futuro próximo, con un espíritu tan alejado en fondo y forma del que ellos conocen y han experimentado a lo largo de décadas.

Como segundo punto, es un canto a la amistad entre, principalmente, dos hombres. Uno ya adulto y el otro joven (en este caso no tan joven pues está claro que Kris Kristofferson tiene algo más edad de la que tuvo realmente Billy el Niño en la realidad…). Una amistad rota por los acontecimientos, ajenos al cariño y respeto que se profesan, pero que harán que se tengan que enfrentar a muerte.
Puede que un pelo larga, más que nada por lo extenso de los personajes y ciertas escenas marcas de la casa Peckinpah, un tanto alargadas, preciosistas, donde se regodea el maestro mostrándonos su maestría en la puesta en escena. Pero el autor tiene la necesidad de contarnos muchas cosas y tomarse su tiempo para ello, por lo que no se le debe tomar en cuenta pues convence en su propuesta y al fin y al cabo nos ofrece un trabajo entretenido, emocionante, sensible, y bastante violento.
Magníficos “secundarios” como Jack Elam, Chill Wills, aquí muy mayor, Kathy Jurado, etc, etc.
Una magna obra de esas que ya no se hacen y que conviene ver en pantalla grande.
A mencionar la labor de Bob Dylan, que aquí está magnífico como músico y penoso como actor, siendo este film su tumba en cuanto a aspiraciones como intérprete.