Archive for the ‘George Montgomery’ Category

SENDEROS DE GUERRA (Iroquois trail, the). 1950. Media: 7.10

febrero 15, 2010
En el año 1755, Francia estaban en Guerra con Inglaterra en territorio americano. Los franceses tenían la ayuda de algunas tribus indias quienen tenían a los Ingleses como sus enemigos más feroces.
Un explorador del Ejército de Su Majestad es asesinado por un traidor indio y otro blanco aliado a los franceses. Muere cerca de su casa.
El hermano mayor decide vengarse y se alista como ojeador en el Ejército de su Majestad, junto con su amigo del alma, un indio Delaware, enemigo de los hurones, tribu a la que pertenece el indio asesino.



Una pequeña parte de la incesante acción y emoción de esta película parece reflejar este diálogo:


– ¡Pobres diablos! No podrán sostenerse muchos más días. Pero hay que matarlos.
– Quisiera que esos coloniales volvieran para ayudarnos a la lucha.
¡O para morir todos!

Así rezaba la publicidad del programa de mano del Cine Avenida, de Bilbao.

Entretenida película, más un eastern que un western, dada la época en la que se desarrolla el argumento.
Una época que ya ha sido visitada asiduamente por el cine, no en vano se vienen adaptando paulatinamente adaptaciones de Fenimore Cooper (“El último mohicano“), como en esta ocasión, en la que la obra en cuestión es “The Leather-Stocking Tales“.
Aquí, además de la espectacularidad impresa por ese buen director, todavía hoy en día no suficientemente considerado, que fue Phil Karlson, se puede aprender algo de historia.
Sin grandes medios económicos, contiene elementos que no se ven en la mayoría de películas de “indios”. La concepción territorial e histórica quedan aquí de manifiesto, logrando elevar la calidad de la película. Karlson, en esta década y la siguiente principalmente, en plena forma creativa, filma esta película, sin duda de sus primeras, notándose su mano en algunas escenas de gran violencia visual. Las peleas cuerpo a cuerpo sobrecogen por su credibilidad y fuerza expresiva, notándose el sudor, miedo y coraje de los personajes.
Una cinta muy entretenida, como digo, puede que modesta en su concepción y ambición, pero francamente notable pues una vez vista no se olvida fácilmente. Bueno, puede que el argumento en su desarrollo sí, pero no muchas de sus intensas escenas.
Merece la pena, creo yo. A mí me gustó mucho.

DAKOTA LIL. 1950.Valoración: 5,40

octubre 27, 2009

A un agente del Gobierno americano le es encomendada la misión de capturar a la banda del “Agujero en la mano” después de que cometieran un importante robo.
Para llegar al cerebro de la banda tendrá primero que ganarse la amistad de Lil, una bella bailarina.

Pues más bien poco puedo decir de este western bastante menor, dirigida como en él era habitual, con profesionalidad y marcado acento destajístico, pero sin personalidad alguna, por Lesley Selander, autor de un montón de títulos, a cada cual prácticamente igual de prescindible y olvidable. Pero simpático me cae al, al menos, tratar una y otra vez, de conseguir algo perdurable y, por lo menos, intentar hacernos pasar un ameno rato.
No, en este caso no lo consigue. Es decir, aburrir a las ovejas no aburre, pero casi todo resulta algo tedioso debido al lento ritmo impreso, que en un western resulta imperdonable.

Los intérpretes son prácticamente todo/as de los llamados “secundario/as”, que poblaron la historia del cine en general y del western en particular. Sin su presencia, imposible adivinar cómo serían las películas. Ello/as aportan una experiencia que inunda de buen hacer sus trabajos. Gente como J. Farrell McDonald, Wallace Ford, Jack Lambert y/o James Flavin, consiguen que la cinta tome cuerpo aunque no pueden salvarla del olvido más absoluto.
Y es que apenas hay alguna escena conseguida, todo está trillado y la previsibilidad es la moneda corriente de este trabajo honrado, digno, lo que quieras, pero bastante limitado en todos sus aspectos, también.
Simpática presencia de dos de los westermen más esforzados del cine “de vaqueros”, como Rod Cameron y George Montgomery, pero lo mejor es su protagonista, una excelente Marie Windsor, que resulta la clara ganadora de la película. Su intepretación es excelente y da gusto verla.
En resumidas cuentas, que no llena la peli y cuesta un mundo recordarla al día siguiente de su visión.