Archive for the ‘Grant Whithers’ Category

RIO GRANDE. 1950

febrero 9, 2010
El Coronel York combate a los apaches desde un fuerte cercano a la frontera con México.
Su hijo, que ha fracasado en West Point, se alista a su regimiento.
Dispuesta a sacarlo de allí, también llega al fuerte la esposa de York.
Es el reencuentro del matrimonio tras muchos años de separación.
En medio de un agrio conflicto familiar, la lucha con los indios se recrudece.


Buen film de John Ford, tercero de la trilogía dedicada a la “caballería”, pero el menos bueno de ellos.
Por separado se trata de un estimable western, con todas las constantes de la filmografía del maestro. Sin embargo, por comparación con las otras dos no cabe duda que pierde.
Y es que es la menos destacada de ellas debido a la irregularidad de su narración, habiendo muy buenos momentos, que combinan la acción del más recio western con el intimismo “familiar”, donde las cuitas de dos alejados antaño y ahora cercanos marido y mujer, llegan a ser en más ocasiones de las necesarias lo más importante en el argumento.
Esto hace que la palabra tenga más importancia que la acción, lo que en un film como este es un poco rémora, pecando de estatismo en algún momento concreto.

De todas formas, es innegable que posee la mano de Ford, tanto en el cuidado estético, con fotografía de Bert Clennon y magistral banda sonora de Víctor Young, uno de los grandes de la época. Además, el elenco interpretativo es de primera, estando poblado, como era habitual en Ford, de sus amigos, que eran legión.
Es, en todo caso, una buena película, repito, donde brilla la excelente interpretación de John Wayne, aqui bien caracterizado de hombre ya mayor. Y lo es tanto que hay ciertos críticos que la prefieren a sus otros filmes, lo que indica que no hay criterio unificado sobre ella y que posee más aristas que los que en un primer vistazo pudieran apreciarse.
Por ello merece una revisión, claro que sí.

FORT APACHE. 1948

mayo 10, 2009

Reconstrucción de la célebre batalla de Litre Big Horn (sin especificarlo claramente), donde fue destruido para siempre el Séptimo de Caballería.
La caballería de Los Estados Unidos en el fuerte, sus relaciones familiariares, su sentido de la amistad, el honor, la valentía..


“¡Una sensacional epopeya del Oeste!

Así rezaba la publicidad del programa de mano del Cine Santuchu, de Bilbao”

Muy buena película, primero y más célebre de los “westerns” que el maestro John Ford dedicó a la caballería de Los Estados Unidos.
Aquí, existe una verdadera complejidad ideológica por cuanto coexisten el honor, la burla, la dignificación militar y el escepticismo histórico.
Descarta todo partidismo y es objetivo.
Sus personajes no son ni héroes ni villanos. Sólo el personaje de Henry Fonda es más bien oscuro, aunque queda claro que se trata de un valiente (que ni por lo más remoto lo quisiera un soldado que estimase su vida en algo).
Imperecedera la escena del baile, sencilla e inigualable.


Pero no solo eso, es una demostración la perfección en la puesta en escena, de la emotividad en pequeños detalles como la despedida de las esposas de los soldados horas antes de vérselas con su creador por mor de un personaje anclado en sus valores militares, sin ver más allá de sus galones y sus ordenazadas desprovistas de toda lógica común.

La batalla final contra los indios es admirable en su contención y fuerza dramática al mismo tiempo, y todo ello realzado por unos inmejorables intérpretes, algunos de ellos, como el guapo pero soso John Agar, que jamás estuvo tan brillante, acompañado de la troupe de Ford: McLaglen, Fonda, Wayne, Pennick, Bond, Mars
Un film soberbio, apasionante, que jamás se cansa uno/a de ver y admirar, y que durante años estuvo mal visto por una generación de cineastas, sobre todo europeos, que creían glorificaba Ford a la caballería de Los Estados Unidos por encima de los indios. Algo falso si se reflexiona, no en vano queda meridianamente claro que quienes tienen la razón y dignidad son estos últimos, casi siempre creyentes en la palabra del “rostro pálido” y continuamente engañados por ellos.

PISTOLEROS (Gunfighters). 1947. Valoración: 7

marzo 26, 2009
Un pistolero decide dejar la vida que lleva y deja de llevar armas.
Viaja con su caballo hacia un lugar donde viven algunos amigos, uno de los cuales le ha ofrecido trabajo en su rancho.
Justo cuando llega, observa cómo dos jinetes salen del rancho precipitadamente después de oírse un disparo. Cuando llega ve cómo su amigo está muerto y al lado, encuentra una bala.
Cuando comienza las pesquisas para averiguar el suceso, el ayudante del sheriff y varios vaqueros le toman preso y deciden ahorcarle al tomarle por el asesino.

Buen western, recio y vigoroso.
Amparado en un buen guión, conciso, con buenos diálogos y los tiros tan precisos como certeros, la película camina in-crescendo, dejando un muy buen sabor de boca.
Se trata de una serie B, pero realizada por George Waggner, con esmero, dignidad y algunas escenas de acción de gran realismo dramático (cuando el ayudante del sheriff intenta aplastar al protagonista con su caballo).


Además de ésto, hay humor del bueno y la música acompaña sutil e inteligentemente a los gags.
En suma, una buena película que, creo, no fue estrenada en salas comerciales españolas. Una pena, se la perdieron.
En el apartado interpretativo uno de los mejores westermen: Randolph Scott, acompañándole ilustres indoncionales del far west, como Bruce Cabot, Forrest Tucker y/o Francis Ford, hermano de John.
Un excelente western, pura serie B, pero mucho mejor que otros más “ilustres” y reconocidos.

Leer critica Pistoleros en Muchocine.net

PASIÓN DE LOS FUERTES ((My darling Clementine) 1946

febrero 19, 2009

Wyatt Earp, con ayuda del pistolero alcohólico Doc Holiday y de sus hermanos y parientes, deberán enfrentarse al clan Clanton, en O.K. Corrall.

TIERRA DE VALIENTES, DE CORAZONES INTRÉPIDOS, Y DE DEDOS PUESTOS EN EL GATILLO.
sÓLO jOHN fORD, PODÍA PRODUCIR ESTA PELÍCULA CON TODA LA GRANDEZA Y ACCIÓN DEL VIEJO oESTE AMERICANO
.”

Así decía el programa de mano del cine Avenida.

“- ¿Alguna vez has estado enamorado, Mac?
– No, siempre he sido camarero
“.

Excelente western del gran maestro John Ford, quizás uno de los mejores de la historia.
No es un film espectacular, con muchos tiros y acción, sino emimentemente reflexivo, al menos en su primeer tercio. Un primer tercio donde el espectador va conociendo a los ricos (que dan mucho juego, quiero decir) personajes que pueblan un mundo que comenzaba a cambiar para bien de muchos y tristeza de no pocos.
La historia del histórico enfrentamiento en O.K. Corral, entre el ya inmortal Wyatt Earp, sus hermanos y parientes, junto a su gran amigo el dentista Doc Hollyday, maestro en la rapidez con su revólver y el juego de cartas, y gravemente enfermo, contra el clan Clanton, ya ha sido repetidas veces expuesto en la pantalla grande. Hay excelentes títulos que lo describen, siempre con variantes, y otros no tan buenos y estimables, pero casi siempre amenos.

En esta ocasión Ford le imprime poesía y lirismo, junto a violencia sin perifollos en el enfrantamiento final.
Según pasan los minutos, los acontecimientos se van exponiendo, acumulándose la tensión y explotando finalmente. La violencia verbal y los desafíos textuales, dan lugar al “diálogo” de las balas, juez final que pone a cada cual en su sitio.
Soberbio guión, magistral dirección de Ford, y unas maravillosas interpretaciones de un elenco sin igual, donde, ¡mira por dónde! brilla con luz propia el casi siempre inexpresivo (aunque simpático) Víctor Mature, que logra una sensible creación de Doc Hollyday, no mostrando su característica jeta de gran ardor de estómago.
Montones de inolvidables escenas y diálogos, aunque siempre recuerdo la de la entrada en el saloom de todo el clan Clanton, colocándose a lo largo de la barra (encabezados por el mejor actor “característico” de todos los tiempos: Walter Brennan).
Una rotunda obra maestra y todo un clásico.

DAKOTA. 1945 Valoración de los bloggeros: 5

diciembre 27, 2008

Un cowboy ayuda a los granjeros de trigo de Dakota contra una banda de saqueadores de terrenos.
Para ello contará con la ayuda de la hija de un magnate ferroviario, con la que además vivirá una cómica historia de amor.

Western menor, producida por la entrañable Republic, de auténtica serie B, dirigido rutinariamente por un artesano de Hollywood que nunca tuvo personalidad propia: Joseph Kane.
Y que conste que con el material de este film, es decir, con el guión que debía plasmar en imágenes, difícil lo hubiera tenido otro director, aunque fuera mejor.
Y es que es una cinta sencilla, que sólo tiene como buen aval el inmenso y excelente plantel de estupendo/as intérpretes, entre los que sobresalen el gran Walter Brennan, el vigoroso Ward Bond y/o el siempre seguro Paul Fix, por citar solo unos cuantos.

Se nota, o eso parece al menos, que todo/as se lo pasan bien en sus respectivos roles, pero la realización harta convencional de Kane, hace que inmediatamente vista la peli, quede en el olvido más absoluto.
Y es que no tiene nada de particular, aunque no aburra y resulte un moderado entretenimiento.
No está mal, pero desde luego, no está nada bien.
Uno de los filmes que hizo John Wayne antes de encontrar su lugar en la historia del cine.

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BILLY EL NIÑO (Billy the kid). 1941

junio 29, 2008
William Boy, más conocido como “Billy el Niño”, tiene un pasado como pistolero desde que mataron a su padre a sangre fría y él se vengó.
Pero un día conoce a un hombre que le dará una oportunidad para ser un hombre honrado.

Floja película del oeste, dotada de muy poca inspiración por parte de David Miller, un irregular realizador que sí consiguió algún meritorio éxito en otros géneros, y una verdadera maravilla: “Los valientes andan solos“, con Kirk Douglas y Walter Mathau, una especie de western moderno, que personalmente la considero una pequeña obra maestra.

Cíñendonos a “Billy the Kid“, parece mentira que sea de la Metro Goldwyn Mayer, pues para realizar esta película se utilizaron grandes cantidades de decorados que simulaban montañas, casas… estando realmente mal hechos. Cantan que es una barbaridad y le restan en ciertos importantes momentos credibilidad.
Pero no es el único fallo. Se le pueden añadir un muy irregular ritmo narrativo, con tiempos muertos que superan lo deseable, un esquematismo en la puesta en escena y un fallido halo poético.

Menos mal, aunque no lo remedia, que el elenco interpretativo es más que importante, con protagonismo de un joven (aunque mucho más viejo que el personaje real (otro de los fallos del film)) pero ya experimentado Robert Taylor, acompañado de excelentes “secundarios” (como muy injustamente se les llamaba entonces) Brian Donlevy, Chill Wills (de nuevo), Gene Lockhart y/o Ray Teal, otro habitual en el género rey (y añorado sheriff del pueblo de la mítica “Bonanza“).
En fin, si no se tiene nada mejor que hacer se puede ver, pero el tedio está presente en buena parte de la película y no deja precisamente buen sabor de boca siendo, lo más seguro, una de las menos afortunadas revisitaciones del joven Billy en la historia del cine (si exceptuamos simpáticos intentos por parte del spaguetti western, claro).

Leer critica Billy el Niño (Billy the Kid) en Muchocine.net