Archive for the ‘Gregory Peck’ Category

EL PISTOLERO (Gunfighter, the). 1950

enero 16, 2010
Un famoso pistolero llega ya cansado a un pueblo, deseoso de dejar esa vida y vivir en paz.
Sin embargo, su gran fama jugará en su contra, al haber siempre gente dispuesta a labrarse fama si le mata.


Magnífico western, no el mejor de todos, naturalmente, pero sí importante en la historia del cine por su historia, sus valores humanos y por ser, quizás, el que mejor retrató la personalidad del pistolero que quiere dejar una vida de muerte y miedo y, sin embargo, la sociedad y la mala suerte, no le dejan.
Soberbiamente interpretado por Gregory Peck, queda en la mente del espectador su final, con el personaje interpretado por mi admirado Richard Jaeckel (no digo porqué para no destriparlo).

Hoy en día, puede resultar un tanto envarada la película pues Henry King era un director demasiado austero en la realización, acusado a veces de académico, pero todavía posee el auténtico sabor de “la verdad”.
Un film imperecedero que se debe ver tranquilamente, para degustar sus interesantes cualidades cinematográficas, desde su espléndido guión hasta la soberbia fotografía en blanco y negro y, cómo no, su inmejorable elenco interpretativo.
Quien no la haya visto, haría bien en darle una oportunidad.

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CÍRCULO DE FUEGO (Shoot Out). 1971. Valoración: 6,30

enero 13, 2010
Un ex convicto Tiene Que Hacerse cargo de la hija de un amigo suyo, que ha sido asesinado.
El hombre no sólo se convertirá en padre adoptivo de la pequeña, sino que tambien se ocupará de vengar A su padre muerto.


A Pesar de Ser del Oeste, y de Tener un buen reparto, no me gustó.
Empieza bastante bien, pero poco a poco va perdiendo fuerza, hasta Convertirse en una cinta vulgar.
Henry Hattaway, El realizador, ya lejanos Tenía sus buenos tiempos y no imprimir Logro de relato vigor al.

Por ello la cinta decepciona pues Tenía los estimables mimbres que hacen de las Naciones Unidas un film del oeste agradable, pero deviene en un trabajo menor, algo cansino, falto de garra dramática escenas y más bien planas, sobre todo si tenemos en cuenta quién está tras las cámaras , un hombre que Logro estupendas cintas años atrás (no Estaba muy lejano su excelente “Valor de ley“).
En definitiva, que es poco amena, Aunque su comienzo promete.

BILLY DOS SOMBREROS (Billy two hats). 1973. Valoración: 6

mayo 19, 2009
Un escocés de mediana edad, Deans, y un mestizo llamado Billy Dos Sombreros llevan a cabo un robo, durante el cual resulta muerto un hombre.
Billy es capturado y conducido a la cárcel, pero Daens regresa y lo ayuda a escapar.
Durante el rescate, el escocés resulta herido en una pierna y los dos fugitivos se refugian en un rancho cuyo dueño accede a que un médico cure la herida de Daens y luego se marchen.
Las cosas se empiezan a complicar cuando Billy seduce a la mujer del ranchero.

Curioso western por varios motivos. El primero de ellos es que está rodado en Israel, hecho insólito que, no obstante, no le quita una brizna de credibilidad al conjunto dado que el espíritu del far west está plenamente conseguido. Sí es verdad que en cuanto a los paisajes se refiere, uno/o se da cuenta de que son algo distintos de lo habitual, pero nunca peores, sólo diferentes.
En el plano formal no es un dechado de virtudes este film. No en vano su director, el bueno de Ted Kotcheff, que se hizo bastante popular como director del primer y mejor “Rambo” (“Acorralado“), no logra traspasar los umbrales del buen gusto narrativo. Kotcheff, otrora esperanza en la dirección USA, mueve sus más bien escasos mimbres con soltura pero no demasiada imaginación.

Lo mejor y es lo que hace de esta cinta algo agradable y ameno, es su buen guión, obra de Alan Sharp, muy bien escrito y que describe a la perfección las relaciones entre los diversos personajes. El de Gregory Peck con el de Desi Arnar Jr, el de Jack Warden con el de Peck…
Un guión competente, algo extraño sí, pero atractivo por separarse algo de lo habitual en esta clase de historias.
Estupendos diálogos y la violencia justa y necesaria, hacen que este western resulte al fin y a la postre una agradable sorpresa que deja un excelente sabor de boca. Y es que podría haber derivado en algo soso y aburrido, pero no, gusta bastante.

CIELO AMARILLO (Yellow sky). 1948. Valoración: 7

abril 9, 2009
Un grupo de forajidos, antiguos combatientes de la Guerra Civil
Perseguidos por las fuerzas de la Ley, se adentran en un peligrosísimo desierto.
Cuando ya no pueden más, descubren un pueblo abandonado: “Cielo amarillo”.
En las afueras viven dos únicas personas, un viejo y su nieta, una indómita y bonita muchacha de armas tomar.
Los forajidos se extrañan de que vivan allí, en medio de la nada, comprobando que en realidad están extrayendo oro.

Excelente western, ejemplarmente dirigido por el maestro William A. Wellman.
Magistr
almente interpretada por un grupo de soberbios actores (Gregory Peck, un brillantísimo Richard Widmark taciturno y siempre pendiente de su imprevisible jefe, Harry (Henry Morgan), y una Anne Baxter como siempre estupenda, y con pocos pero magníficos diálogos, “Cielo amarillo” constituye un auténtico placer, sobre todo en su prmera mitad, la huida a través del desierto, una auténtica lección de cine desde el punto de vista técnico, con un montaje y planificación que ha pasado a la historia del cine por su sobriedad y fuerza dramática.
Una joya que tiene en sus diálogos y miradas, a veces furtivas, otras a los ojos, una magistral lección de cine, que fue tomada por cineastas que posteriormente siguieron sus pautas. Esoy hablando de gente como Budd Boetticher y/o el mismísimo Anthoy Mann, con el que tiene numerosos puntos de convergencia, aunque Mann contó casi siempre con la inestimable ayuda del color, el maravillos Technicolor de la época, que realzó y de qué manera los maravillosso paisjes en los que solía situar sus apasionantes historias.

Esta de ahora, “Cielo amarillo“, está repleta de perdedores, de gente a los que la guerra civil relegó y desmoralizó, haciéndoles ver o creer que el camino del crimen era el más corto y sencillo para lograr una vida más corta pero mejor.
Una cinta que si no se ha visto, hay que intentar ver y así, admirar en todo su sentido, cinematográfico y hasta vital, no en vano se ponen ante nuestros ojos diversos temas como la dualidad “el Bien y el mal frente a frente”, donde a veces se confunden, hasta un final, donde cada personaje tiene lo que ha buscado, el camino que ha elegido. ¿La redención, la perdición, una futura vida llena de paz o de sentir a la Ley apegada a la cola de su caballo?
Un soberbio final a tres bandas marca la verdad.

DUELO AL SOL (Duel in the sun). 1946

febrero 4, 2009

Perla, una mestiza huérfana, hija de una india y un aventurero, acude al rancho de Laura Belle, una mujer con la que su padre vivió hace años una romántica aventura.
La llegada de la atractiva joven al rancho hará que los dos hermanos McAndles, de caracteres totalmente opuestos, se enfrenten en una lucha a muerte por su amor.

Publicidad del programa de mano de la época en la que se estrenó (ya unos añitos tarde):

Intérpretes magníficos e induscutibles, forman el triángulo dramático de este colosal espectáculo.¡Tres vidas atormentadas en el brutal y legendario Oeste Americano!Hubiera bastado DUELO AL SOL para considerar al cine “SEPTIMO ARTE“”.

“¿Sabes lo que me gustaría hacer? Ir a bañarme. ¿Quieres que vayamos?”
Excelente western, narrado en la versión original por el gran Orson Welles, que sin embargo está claro que es más un melodrama, y de aúpa.
Tiene varios elementos que la distinguen de las demás, amén de que ha resistido perfectamente el paso del tiempo.
En primer lugar la historia en sí, magnífica e intensa, después el amplio y magistral elenco interpretativo, cada uno/a perfecto en su rol, y después elementos como fotografía, banda sonora (del gran Dimitri Tiomkin, quien estaba hasta los cojones de David O. Selznick, el productor, por hacerle repetir una y otra vez la música creada, hasta que se le plantó con una inolvidable frase que hizo ganarse el respeto del soberbio productor).
Y la realización, extraordinaria, de King Vidor, en su mejor momento creativo.Se trata de una historia de enorme fuerza dramática, donde las pasiones más encontradas hierven al calor de un lugar y momento determinado, encontrándose y pugnando los más diversos sentimientos humanos.

Jennifer Jones (nominada al Óscar a la mejor actriz protagonista por este trabajo, junto a la genial Lilian Gish, esta como actriz de reparto) resulta arrebatadora en su felina sensualidad, volviendo locos a los dos hermanos protagonistas y, de paso, a todos los espectadores masculinos (sí, a alguna femenina también, claro…).
La cinta no fue un camino de rosas para Selznick, mítico productor/autor, de mano férrea y ambición sin límite, existiendo numerosos problemas durante el tormentoso rodaje.
Sin embargo, lo principal, cómo quedó finalmente en pantalla, es para frotarse los ojos de no creer estar viendo un film de tan singular belleza y enfebrecido romanticismo, con un final antológico que ha pasado a ser uno de los mejores de la historia del cine.
Una película casi mítica, que no obstante, no fue del agrado de mucho/as en su época, sin duda por lo atípico de su por otra parte un tanto inmoral historia de amor. Inmoral para las mentes obtusas, claro está, pero ya se sabe que la moral tiene pedregosos caminos por los que transcurren mentes abiertas y otras castradoras.
En fin, que sin duda se le acerca bastante a una obra maestra absoluta, que ha ganado con el paso del tiempo y resulta un gozoso trabajo artístico difícil de olvidar.