Archive for the ‘Hank Bell’ Category

EL DESFILADERO DEL COBRE (Cooper Canyon). 1950. Valoración: 6,55

noviembre 12, 2009



Un grupo de sudistas, veteranos de la Guerra de Secesión, trata de reconstruir sus destrozados hogares.
Sin embargo, la aparición de una mina de cobre desata la codicia y buscan la ayuda de un pistolero.

Entretenido western de ciertas miras e inteciones, dirigida con prestancia por John Farrow, padre de Mía, y que no sólo estaba considerado en su tiempo como un buen artesano, sino que incluso trascendió en algunas estupendas obras, sobre todo del género negro.
En esta ocasión logra una bastante amena película, gracias a un ritmo sostenido y un empleo del montaje a cargo de Eda Warren, que hace se siga con atención e interés.

Pero lo más distinguido, con mucho, es el excelente empleo del color, a cargo de Charles B. Lang Jr. que consigue transmitir a través de la cromaticidad empleada los distintos sentimientos y estados de ánimo de los diversos personajes. Y son muchos los mismos, a cargo de un gran número de brillantes característicos de la época dorada de Hollywood. Gente tan solvente como Harry Carey Jr, Frank Faylen, James Burke y/o Stanley Andrews, por citar tan sólo algunos.
Y como protagonistas dos soberbios intérpretes: Ray Milland y Hedy Lamar, siempre bellísima.
Estupendas escenas de acción y buenos diálogos, para una historia que alterna lo trillado con algunas notas pintorescas que la hacen más atractiva.
Bellos paisajes agrestes de Sedona, Arizona (USA).
Gusta mientras se ve y deja un agradable recuerdo.

TRES TEJANOS (Streets of Laredo). 1949. Valoración: 6,55

septiembre 4, 2009
Jim, Lorn y Wahoo se dedican a asaltar diligencias.
Huyendo de sus perseguidores se separan. Jim y Wahoo no consiguen dar con su amigo.
En un intento por protegerle se alistan en los rangers.
Vuelven a encontrarse, pero ya no son los mismos.

Entretenido western un tanto menor en cuanto a presupuesto y ambición, que no obstante se diferencia un tanto del resto, por lo que conviene tenerla en cuenta.
Leslie Fenton, el realizador, gusta de adornar a sus historias de contextos sociales-políticos-económicos (recuérdese la buena “Smith el silencioso)”, elementos que no suelen aparecer en otras del mismo género.

La historia quizás no daba para un largometraje, sobrando algunos diálogos de más, un tanto reiterativos, pero la relación entre los amigos tiene fuerza, resultando la primera parte y el final, briosos y bien rodados. El resto, un poco por debajo, con algunos minutajes con un poquito de paja, de relleno, que no desmerece mucho el resultado final, pero sí que hace que el interés se resienta dado que el ritmo baja y la intensidad dramática disminuye.
Bonitos paisajes, con la inmensidad de Gallup, Nuevo Méjico, que le dota de un aire de continuo peligro, y otros más bellos al ojo humano, que se rodaron en preciosos ranchos privados de California.
Los intérpretes, por su parte, contribuyen con su buen hacer a degustar más fácilmente esta cinta que no se encuentra entre las mejores del género precisamente, pero que resulta agradable y no deja, ni mucho menos, mal sabor de boca.

CODICIA DE ORO (Lust for Gold). 1949

julio 5, 2009

Jacob, un inmigrante, apodado “el alemán”, encuentra una mina de oro perdida en Arizona.
Jacob, de naturaleza es bueno, pero la codicia le hará perder sus valores, poniendo en peligro su amor, su vida y la de los demás.

Muy entretenida película, que combina sabiamente y con gran fuerza dramática y paulatina tensión, el cine propiamente de aventuras con el western. Pero también el drama intenso.
Muy bien dirigida, con mano firme y sentido de la precisión, por S. Sylvan Simon, casi casi un desconocido, pero que al menos con este film demostró que estaba preparado para cualquier difícil empresa, resulta en todo momento de gran interés dado la magnífica narración por mor de un exquisito y completo guión donde no falta de nada.

Los intérpretes están todo/as ello/as soberbios, destacando a sus ilustres característicos y también al dúo protagonista, la siempre excelente Ida Lupino, que bordaba personajes como este y Glenn Ford, de nuevo ambigüo y atormentado por la fiebre del oro, por su codicia, capaz de destruirle tanto a él como a los que le conocen y hasta quieren y/o aprecian.
El clímax va in-crescendo, llegando a momentos asfixiantes.
El único pero que se le podría poner son los decorados, que cantan bastante (altas montañas, en realidad rodadas en estudio), pero que hasta resultan bonitos en su ingenuidad artística.
Una gran película, que deja un recuerdo imborrable, si no su desarrollo, escena a escena, sí su intensidad.

SMITH EL SILENCIOSO (Whispering Smith). 1948

junio 11, 2009
Smith es un hombre pagado por el ferrocarril que busca a unos malhechores especializados en asaltar trenes y llevarse su mercancía.
Por ello va a la ciudad donde cinco años antes vivió.
Allí se reencuentra con su mejor amigo, y con la esposa de éste, mujer de la que siempre estuvo enamorado pero nunca se atrevió a confesar.
El amigo ahora sigue siendo una buena persona, pero tiene unos amigos nada buenos que cree Smith andan en el asunto de los robos.

No demasiado conocido western, dirigido con dinamismo por Lesley Fenton, un honesto realizador que nunca tuvo mucho éxito, y que cimentó la popularidad de Alan Ladd, erigiéndose como uno de los mejores de su época en esta clase de cintas.
Se trata de un película del oeste amena, muy entretenida, con mucha “ferretería”, esto es: tiros, bien narrada e interpretada. Entre los ilustres actores hay hombres de gran consolidación tanto en cine como en teatro, como William Demarest, Robert Preston y el siempre excelente Donal Crisp.
Otro aliciente de calidad que debe tenerse muy en cuenta, pues se convierte en otro personaje más de la trama, es la maravillosa fotografía que da lustre a los preciosos paisajes nevados donde se desarrolla la historia.

Con todo ello se logra un estimable entretenimiento para toda la familia, consiguiéndose aquello de “una película para toda la familia”. Bueno, o más bien para casi toda, ya que al existir violencia y hasta sangre, para los más peques no es muy adecuada…
Un buen ejemplo de estimable western de finales de los cuarenta, donde todo está perfectamente planificado hasta el más mínimo detalle para conseguir un resultado redondo.

PISTOLEROS (Gunfighters). 1947. Valoración: 7

marzo 26, 2009
Un pistolero decide dejar la vida que lleva y deja de llevar armas.
Viaja con su caballo hacia un lugar donde viven algunos amigos, uno de los cuales le ha ofrecido trabajo en su rancho.
Justo cuando llega, observa cómo dos jinetes salen del rancho precipitadamente después de oírse un disparo. Cuando llega ve cómo su amigo está muerto y al lado, encuentra una bala.
Cuando comienza las pesquisas para averiguar el suceso, el ayudante del sheriff y varios vaqueros le toman preso y deciden ahorcarle al tomarle por el asesino.

Buen western, recio y vigoroso.
Amparado en un buen guión, conciso, con buenos diálogos y los tiros tan precisos como certeros, la película camina in-crescendo, dejando un muy buen sabor de boca.
Se trata de una serie B, pero realizada por George Waggner, con esmero, dignidad y algunas escenas de acción de gran realismo dramático (cuando el ayudante del sheriff intenta aplastar al protagonista con su caballo).


Además de ésto, hay humor del bueno y la música acompaña sutil e inteligentemente a los gags.
En suma, una buena película que, creo, no fue estrenada en salas comerciales españolas. Una pena, se la perdieron.
En el apartado interpretativo uno de los mejores westermen: Randolph Scott, acompañándole ilustres indoncionales del far west, como Bruce Cabot, Forrest Tucker y/o Francis Ford, hermano de John.
Un excelente western, pura serie B, pero mucho mejor que otros más “ilustres” y reconocidos.

Leer critica Pistoleros en Muchocine.net

PASIÓN DE LOS FUERTES ((My darling Clementine) 1946

febrero 19, 2009

Wyatt Earp, con ayuda del pistolero alcohólico Doc Holiday y de sus hermanos y parientes, deberán enfrentarse al clan Clanton, en O.K. Corrall.

TIERRA DE VALIENTES, DE CORAZONES INTRÉPIDOS, Y DE DEDOS PUESTOS EN EL GATILLO.
sÓLO jOHN fORD, PODÍA PRODUCIR ESTA PELÍCULA CON TODA LA GRANDEZA Y ACCIÓN DEL VIEJO oESTE AMERICANO
.”

Así decía el programa de mano del cine Avenida.

“- ¿Alguna vez has estado enamorado, Mac?
– No, siempre he sido camarero
“.

Excelente western del gran maestro John Ford, quizás uno de los mejores de la historia.
No es un film espectacular, con muchos tiros y acción, sino emimentemente reflexivo, al menos en su primeer tercio. Un primer tercio donde el espectador va conociendo a los ricos (que dan mucho juego, quiero decir) personajes que pueblan un mundo que comenzaba a cambiar para bien de muchos y tristeza de no pocos.
La historia del histórico enfrentamiento en O.K. Corral, entre el ya inmortal Wyatt Earp, sus hermanos y parientes, junto a su gran amigo el dentista Doc Hollyday, maestro en la rapidez con su revólver y el juego de cartas, y gravemente enfermo, contra el clan Clanton, ya ha sido repetidas veces expuesto en la pantalla grande. Hay excelentes títulos que lo describen, siempre con variantes, y otros no tan buenos y estimables, pero casi siempre amenos.

En esta ocasión Ford le imprime poesía y lirismo, junto a violencia sin perifollos en el enfrantamiento final.
Según pasan los minutos, los acontecimientos se van exponiendo, acumulándose la tensión y explotando finalmente. La violencia verbal y los desafíos textuales, dan lugar al “diálogo” de las balas, juez final que pone a cada cual en su sitio.
Soberbio guión, magistral dirección de Ford, y unas maravillosas interpretaciones de un elenco sin igual, donde, ¡mira por dónde! brilla con luz propia el casi siempre inexpresivo (aunque simpático) Víctor Mature, que logra una sensible creación de Doc Hollyday, no mostrando su característica jeta de gran ardor de estómago.
Montones de inolvidables escenas y diálogos, aunque siempre recuerdo la de la entrada en el saloom de todo el clan Clanton, colocándose a lo largo de la barra (encabezados por el mejor actor “característico” de todos los tiempos: Walter Brennan).
Una rotunda obra maestra y todo un clásico.

CALIFORNIA. 1946

enero 28, 2009
Un desertor del Ejército de La Unión consigue trabajo como guía en una caravana que transporta personas que se dirigen a California, con el pensamiento de conseguir tierras para futuras generaciones.
En dicha caravana viaja también una mujer de dudosa reputación, odiada por todas las mujeres allí presentes.

Un maravilloso Tenchicolor por Ray Milland y Barry Fitgerald, en la dinámica película CALIFORNIA

Así rezaba la publicidad del programa de mano del Cine Rosal.

Entretenido, aunque no muy distinguido western, dirigido con oficio pero sin excesiva imaginación por John Farrow, padre de Mia y autor de estimables films en varios géneros.
Se ve sin problemas, aunque le falta algo de enjundia, no en vano, se mezcla más de la cuenta la palabra con la (no excesiva) acción.
La labor de guión en cuestión de diálogos es meritoria y esforzada, pero queda todo algo estático y envarado, dando mayor importancia a la labor interpretativa dramática gestual, que a la meramente física, que es lo que en un western debería imperar.

La fotografía es lo mejor de la cinta, obra de Ray Rennahan, de contrastadas tonalidades cromáticas, que otorga gran belleza plástica a algunas escenas.
Lo cierto es que, pese a su larguísimo buen reparto, con ilustres protagonistas, como un apuesto Ray Milland y la siempre estupenda Barbara Stanwyck y/o el inolvidable Barry Fitgerald, y mucho/as “secundarios” que incluso actúan prácticamente de extras, como Ian Wolfe, Martín Galarraga, Darby Jones o el destajista y siempre eficaz Frank Ferguson , la peli se ve sin mayor problema, pero se olvida con excesiva facilidad.
Un trabajo artesanal, resuelto con dignidad gracias al probado oficio de Farrow, pero que no tiene muchos momentos de indudable interés.
Repito, se pasa el rato pero no es nada memorable.

EL HOMBRE DEL BOSQUE (Man of the Forest). 1933. Valoración de los bloggeros: 4

enero 10, 2009
La nieta de un ranchero, cuyas propiedades son envidiadas y deseadas por un mal hombre que tiene un grupo de malhechores como ayudantes, viene a visitarle, y a hacerse, con el tiempo, dueña de todo.
El ranchero tiene como mano derecha a un hombre mucho más joven, que vive tranquilo, sin mujeres (no las soporta), junto a su fiel caballo blanco y sus mascotas, una familia de pumas, que juguetean con él a menudo, pegando sustos a los demás.
La nieta está a punto de ser secuetrada por los malos, pero el vaquero se la lleva a su casa, donde tendrán sus más y sus menos.
Todo va bien y comienzan a congeniar, pero sucede que el abuelo aparece muerto, a pocos metros de la casa del vaquero, apuñalado. Todo apunta al protagonista pues esa noche salió al fresco a pasar la noche.

Adaptación de una de las muchas novelas de Zane Grey, que tanto me hizo disfrutar de niño.
Se trata de una entretenida película, que al comienzo parece un rollo patatero, para poco a poco interesar y hacer pasar un buen rato.
Es bastante amena y tiene de todo, comenzando a mejorar claramente con la aparición de la chica, muy bonita y con carácter. Sus tiranteces con el protagonista, un jocoso Randolph Scott, bastante más expresivo que en sus films posteriores, cuando ya era famoso y todo un westernmen, hacen gracia y los pumas tienen importancia en ello.


Más tarde comienza la acción, representativa del far west, bien filmada por Henry Hathaway, que en estos modestos pero eficaces westerns iba aprendiendo a marchas forzadas, hasta llegar a ser uno de los grandes en el cine de género.
Lo cierto es que, viéndola ahora, aparece claramente ajada por el paso del tiempo, pero sigue siendo amena y hace pasar bien el tiempo.

Leer critica El hombre del bosque en Muchocine.net

BILLIE THE KID/ EL TERROR DE LAS PRADERAS (Billy the Kid). 1930. Media de los bloggeros: 9

noviembre 13, 2008

A las tierras cercanas a Nuevo México, llegan colonos de distintos lugares de Europa.
Desde el principio son hostigados por las fuerzas del lugar, que ven con envidia cómo prosperan. Un hombre justo, inglés de nacimiento está a punto de casarse.
El corrupto sheriff del lugar y sus hombres quieren acabar con él.
Sin embargo no será fácil, un joven, William Body, apodado Billy el niño, decidirá ayudarle con la fuerza de sus pistolas.

Muy buen western, cercano a la obra maestra, si es que no lo es.
Parece mentira que sea del año 1930, dada su agilidad, sus excelentes diálogos, propios de los años actuales.
Pero es que, claro, tras la cámara estaba nada menos que el gran Kig Vidor, uno de los grandes, al que a veces se le tachaba de academicista, de riguroso en la puesta en escena, de…pero lo cierto es que es uno de los más grandes clásicos, autor de asombrosos filmes que se han revalorizado con el paso de los tiempos.

Este “Billy el Niño/El terror de las praderas“, contiene soberbias interpretaciones, sobresaliendo fácilmente, dada su inmensa personalidad, Wallace Beery, inconmensurable como en él era habitual. Y a su lado, grandes “secundario”, como Russell Simpson.
Una película interesantísima, alejada de la gran mayoría de los filmes en los que Billy el Niño era el personaje principal, y quizás, por no decir seguro, su mejor representación en el celuoide.
Y eso que es de hace más de setenta años. En fin, la cara de vergüenza se le debería caer a más de uno.
De visión obligatoria para todo/as lo/as amantes del western.

Leer critica Billy the kid/el terror de las praderas en Muchocine.net

BILLY EL NIÑO (Billy the kid). 1941

junio 29, 2008
William Boy, más conocido como “Billy el Niño”, tiene un pasado como pistolero desde que mataron a su padre a sangre fría y él se vengó.
Pero un día conoce a un hombre que le dará una oportunidad para ser un hombre honrado.

Floja película del oeste, dotada de muy poca inspiración por parte de David Miller, un irregular realizador que sí consiguió algún meritorio éxito en otros géneros, y una verdadera maravilla: “Los valientes andan solos“, con Kirk Douglas y Walter Mathau, una especie de western moderno, que personalmente la considero una pequeña obra maestra.

Cíñendonos a “Billy the Kid“, parece mentira que sea de la Metro Goldwyn Mayer, pues para realizar esta película se utilizaron grandes cantidades de decorados que simulaban montañas, casas… estando realmente mal hechos. Cantan que es una barbaridad y le restan en ciertos importantes momentos credibilidad.
Pero no es el único fallo. Se le pueden añadir un muy irregular ritmo narrativo, con tiempos muertos que superan lo deseable, un esquematismo en la puesta en escena y un fallido halo poético.

Menos mal, aunque no lo remedia, que el elenco interpretativo es más que importante, con protagonismo de un joven (aunque mucho más viejo que el personaje real (otro de los fallos del film)) pero ya experimentado Robert Taylor, acompañado de excelentes “secundarios” (como muy injustamente se les llamaba entonces) Brian Donlevy, Chill Wills (de nuevo), Gene Lockhart y/o Ray Teal, otro habitual en el género rey (y añorado sheriff del pueblo de la mítica “Bonanza“).
En fin, si no se tiene nada mejor que hacer se puede ver, pero el tedio está presente en buena parte de la película y no deja precisamente buen sabor de boca siendo, lo más seguro, una de las menos afortunadas revisitaciones del joven Billy en la historia del cine (si exceptuamos simpáticos intentos por parte del spaguetti western, claro).

Leer critica Billy el Niño (Billy the Kid) en Muchocine.net