Archive for the ‘John Quade’ Category

PISTOLEROS EN EL INFIERNO (Bad Company). 1972. Valoración: 6,70

junio 26, 2009

Un grupo de muchachos se ganan la vida como “desperados” en el oeste y ven que su profesión es más seria de lo que pensaban cuando comienzan a meterse en asuntos violentos y de traición.

Buen western, con una clara aura desmitificadora, que significó el primer largometraje del excelente realizador Robert Benton.
Y le acompañaron jóvenes intérpretes como John Savage y un emergente Jeff Bridges, que con este film y otros de la primera década de los setenta, se convirtió en uno, si no el mejor, actor de su generación.
Pero también aparecen ilustres “secundarios” del far west como el enigmático Charles Tyner, el veterano Jim Davis y/o el siempre seguro David Huddleston.

Entre todos consiguen un estimable film, muy interesante, ameno y hasta original, aunque ciertamente triste. Este innegable halo de tristeza hace que se vea en líneas generales de forma un tanto distante. No por resultar poco interesante, sino por tener escenas, momentos, dolorosos, muy realistas sobre cómo se forjaron seres humanos en una época violenta y algo descreída.
La magistral fotografía de Gordon Willis, mi preferido en este ámbito técnico, te sumerge en un paisaje que alterna la luz con las tinieblas.
Una estimulante cinta, que no obstante te deja un tanto cabizbajo a tenor de los acontecimientos.
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INFIERNO DE COBARDES (High plains drifter). 1973. Nota media: 8

mayo 1, 2009
Un misterioso personaje llega a un pueblo amenazado por la próxima visita de tres rencorosos criminales, por lo que rápidamente se le solicita protección; consciente de que es imprescindible y nadie se atreverá a enfrentársele, comienza a humillar y exigir progresivamente a los ciudadanos.

Primer film del oeste que dirigió el gran Clint Eastwood (en esa época menos grande que en la actualidad…).
Se trata de un film original en cuanto a su temática, y en cuanto a determinados empleos del color y la fotografía. En cuanto a su temática, no en vano el “héroe” no lo es tanto, al menos en cuanto a la moral que exhibe, en sus violentos y crueles métodos y en su poca complacencia para con el resto de sus semejantes. Y en cuanto al color, al emplear el rojo con la intensidad y cromatismo del infierno puro y de la muerte.

Es un film interesante, aunque lejos de la maestría que años después demostraría su autor, pero en todo momento resulta entretenida y muy amena, aunque ciertamente, repito, todo lo que hace el protagonista, “el bueno” de la película, resulta lejano a los positivos sentimentos que debe albergar quien debe velar por nuestros intereses y seguridad.

Al final queda todo aclarado, el porqué lo hacía, etc, pero durante el metraje está bien mostrada la dualidad y hasta contradicción, dando a entender que el ser humano tiene de todo, partes buenas y demonios interiores y deudas no pagadas que nos llevan por caminos oscuros y hasta violentos, como es el caso.
Un film singular, que creo se trata de un buen borrador de su ya mejor “El jinete pálido“, y que se sigue regularmente proyectando en las televisiones del mundo entero con un éxito merecido.
Y es que siempre es un acierto por su original puesta de escena y por la intensidad dramática conseguida.

EL FUERA DE LA LEY (The Outlaw Josey Wales). 1976. Valoración de los bloggeros: 7

enero 19, 2009

Un hombre, Josey Wales, quien perdió a su mujer e hijos en la Guerra de Secesión, al término de la contienda sigue la misma junto a un grupo de hombres.
Al cabo de un tiempo decide el grupo entregar las armas. Sin embargo, y debido a una traición del jefe del grupo, son casi todos asesinados.
Josey decide adentrarse en la tierra de los indios mientras planea su venganza.

Según algunas críticas de la época de su estreno, una de las peores películas de Clint Eastwood como director, y según otras (según avanzan los años) una gran obra, mal comprendida en gran medida, y un tanto adelantada a su tiempo.
Para mí una apreciable película, siempre muy entretenida, y con espectaculares escenas.
Cierto es que, sin duda por influencias de su etapa con Sergio Leone, la película tiene momentos en que parece un Spaguetti (violencia demasiado explícita donde la vida humana no tiene mucho valor…).
Sin embargo hay buenos diálogos (el que tiene lugar para saber si habrá paz o guerra entre indios y colonos, entre Wales y el jefe indio interpretado por el gran (en todos los sentidos) Will Sampson), escenas impactantes y un cuarto de hora verdaderamente memorable, (cuando su antiguo jefe se dirige a él, en un bar en penumbras, apenas entreviéndosele el rostro, mientras le dice que cuando le vea a Josey Wales le diga que la guerra hace tiempo finalizó y que la vida debe seguir, todos en paz).

Una escena que pone los pelos como escarpias, dado el gran contenido emotivo que posee. Un final antológico para una historia un tando desmesurada y algo más larga de lo que hubiera sido más preciso, pero que indudablemente llega a gustar y finalmente a convencer (excepto a algunos críticos de la época, repito).
Buena fotografía, estimable trabajo de montaje y unas conseguidas interpretaciones donde destaca John Vernon, como el antiguo jefe de Wales, Chieff Dan George, un indio piel roja de verdad, con el que te ríes y aprendes de forma sencilla algunas verdades de la vida, e incondicionales de Eastwood como Bill McKinney y/o Matt Clark.
Se suele reponer en la televisión con frecuencia, y siempre con gran éxito de espectadores. Por algo será.

LOS ÚLTIMOS HOMBRES DUROS (The Last Hard Men). 1976. Valoración de los bloggeros: 5

diciembre 21, 2008
A principios del siglo XX, Zach Provo logra fugarse de una polvorienta cadena de trabajos forzados en compañía de otros seis convictos.
Pero Provo no busca la libertad, sino vengarse del hombre que le puso entre rejas hace años y que fue responsable de la muerte de su esposa en el tiroteo que precedió a su captura.
El hombre es el sheriff Sam Burgade, ahora ya retirado y entrado en años…

Un tanto tardío western, al menos desde un punto de vista estrictamente clásico, ya que, por una parte Andrew V. McLaglen, hijo del gran Víctor McLaglen, actor fordiano por excelencia, quiere, y así lo demuestra en varias escenas, dar una pátina de clasicismo a esta cinta del oeste, pero por otra no puede sustraerse a la moda del spaguetti, por lo que la mezcolanza final no convence y sabe a bastante raro.
No aburre el film, pero sí que a veces, se tiene la clara sensación de que se queda a medio camino de todas sus propuestas, no sabiendo en qué dirección ir para lograr sus propósitos.
Hay momentos, sobre todo intimistas, que sí nos retrotraen a westerns de los años cuarenta y ciencuenta, pero en diversas escenas de acción, la violencia es algo chapucera, con escenas rodadas a la manera “europea”, es decir, con una clara escenografía donde lo efectista se impone a lo realmente importante.

Menos mal que está interpretada por dos grandes actores, por una parte Charlton Heston, ya veterano pero todavía en plena forma física, que convence en su papel de viejo sheriff con heridas anteriores y deseos de vivir de una vez en paz, y por otra un James Coburn haciendo de malo malísimo, con esas expresividad que cuando hace de malo congela la sangre.
Brillante fotografía, buena ambientación, agrestes paisajes, y una clara decepción final al acabar la proyección.
No, no se trata de un buen western, antes al contrario, se trata de un tiro claramente errado, aunque se agradece el intento de Mclaglen, por otra parte director francamente simpático, al menos por cuanto siempre intentó seguir los pasos de su padre…aunque no le llegara nunca ni a la suela de los zapatos. Pero era tarea imposible, claro.

LEYENDA DE BILL DOOLIN, LA (Cattle annie and little britches). 1981

agosto 27, 2008
En 1893, dos chicas del Este, Annie y Britches, deciden unir los restos de la banda Doolie-Dalton y continuar sus habituales fechorías.

Simpático western, curioso y entretenido, amén de excelentemente interpretado.
Hay una sabia mezcla de sátira hacia el género rey, y western del bueno, auténtico.
Está competentemente realizado por Lamont Johnson, un irregular pero meritorio director (“los que saben morir, “el gran duelo”, “lápiz de labios“…), que aquí consigue uno de sus mejores trabajos, recreando una historia basada en personajes reales, pues Annie y Britches existieron realmente (véase la vieja fotografía donde aparecen ambas),

pero pasadas por el tamiz de leyenda, que siempre agranda y exagera, cómo no, los hechos probados, para dar un mayor empaque, una mayor espectacularidad a la historia narrada, sea literaria o cinematográfica.
Muy buenas interpretaciones, sobre todo de Burt Lancaster, sencillamente fabuloso, y unas situaciones que alternan el humor más simpático que imaginarse pueda dada la idiosincrasia de sus muy peculiares personajes, junto a otras que entran de lleno en el más puro y genuino género del western.


Aquí, en este buen trabajo, Lamont Johnson consiguió lo que en otros no, convencer tanto a la crítica como al público, aunque es cierto que hoy en día poco/as se acuerdan de esta peli.
Para las generaciones actuales, ver a la hoy experimentada y todavía de muy buen ver, Diane Lane y a la en estos momentos un tanto desaparecida pero excelente Amanda Plummer, puede ser un puntazo, al estar ambas, sobre todo Lane, bastante alejadas de su posterior y actual filmografía.
Un film majo y muy agradable, que hace pasar un rato la mar de ameno.

Leer critica Le leyenda de Bill Doolin (Cattle Annie and little britches) en Muchocine.net