Archive for the ‘Louis Calhern’ Category

LA PUERTA DEL DIABLO (Devil’s Doorway). 1950. Media: 8

enero 22, 2010
Recién finalizada la Guerra de Secesión norteamericana, un indio, que ha combatido en el ejército del Norte, obteniendo la máxima condecoración, regresa a su tierra.
Allí es bien recibido por los suyos, pero no por los blancos.
El indio posee unas fértiles tierras, donde pasta su ganado.
Un taimado abogado hará lo imposible para que le quiten las tierras.

Excelente western dirigido con magnífico pulso dramático por Anthony Mann, que aquí dió muestras de lo que más tarde lograría, sobre todo en posteriores trabajos unido en perfecta armonía con James Stewart.
Se trata de una cinta dura, concisa, sin concesiones a la galería.
La narración va sin prisas, sin ornamentos, teniendo al principio posee un tono casi documental, para ser en su segunda parte una película épica.
Excelentes interpretaciones, sobre todo por parte de Louis Calhern, componiendo un malo inteligente y sibilino, capaz de decir con mucha labia lindeces para si te descuidas pegarte un navajazo por la espalda. Una auténtica vívora con cultura.
Gusta, aunque por la mitad parezca algo esquemática, pero es tan sólo una preparación para su parte final, sobrecogedora y soberbiamente realizada.
Gran labor técnica en campos como el maquillaje y/o la fotografía y banda sonora.Los paisajes corresponden a terriores de Colorado.
Un gran filme que deja un imborrable recuerdo y pone a los indios en su sitio, dejando bien a las claras quienes eran en realidad los malos.
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EL VALIENTE DE ARIZONA (Arizonian, the). 1935. Valoración de los bloggeros: 5,50

octubre 21, 2008
A un pueblo donde la Ley está representado por un sheriff que el es jefe de una banda de ladrones de diligencias, llega un forastero a quien no le gusta usar las armas, pero es valiente y decidido.
Se enamora de la misma mujer de la que se ha enamorado su hermano, que vive allí también.
Pronto, el forastero tendrá que usar las armas y aceptar el trabajo de Marshall, dados los desmanes cometidos en el pueblo, donde incluso uno de la banda asesina cobardemente al antiguo y viejo sheriff.

Vamos, hombre, cásate conmigo. Te mereces una mujer con más experiencia que tú. Ya me he casado tres veces y mis tres fallecidos maridos están cantando juntos en el cielo.
– Pues si no le importa, no me gustaría nada formar un cuarteto con ellos. A mí me gusta cantar solo“.

Bastante modesto western, me imagino que de los primeros de Charles Vidor, que aquí cimentaría su buena fama posterior de excelente artesano.
Apenas, durante casi todo el metraje, hay algo excepcional, como no sea lo mejor del film, su tiroteo final, en medio de una espesa niebla a causa del intenso humo de un incendio provocado por los malos.
Por un lado, siete fascinerosos, y enfrente, tres valientes y honestos representantes de la Ley.
Todos, absolutamente, dando rienda suelta a sus gatillos sin que vean “un pijo”.
Se adentran en la humareda y al cabo de unos segundos podemos observar quién sigue de pie…si sigue alguien, claro.

No es un buen western, pues es algo tedioso en alguna fase y apenas tiene interés, pero ese tiroteo le redime en buena parte, dejando así un poso de buen final.
Las escenas de humor, a cargo de la excelente Etta McDaniel, recordemos, Óscar a la mejor actriz secundaria por “Lo que el viento se llevó“.