Archive for the ‘Patrick Wayne’ Category

RIO GRANDE. 1950

febrero 9, 2010
El Coronel York combate a los apaches desde un fuerte cercano a la frontera con México.
Su hijo, que ha fracasado en West Point, se alista a su regimiento.
Dispuesta a sacarlo de allí, también llega al fuerte la esposa de York.
Es el reencuentro del matrimonio tras muchos años de separación.
En medio de un agrio conflicto familiar, la lucha con los indios se recrudece.


Buen film de John Ford, tercero de la trilogía dedicada a la “caballería”, pero el menos bueno de ellos.
Por separado se trata de un estimable western, con todas las constantes de la filmografía del maestro. Sin embargo, por comparación con las otras dos no cabe duda que pierde.
Y es que es la menos destacada de ellas debido a la irregularidad de su narración, habiendo muy buenos momentos, que combinan la acción del más recio western con el intimismo “familiar”, donde las cuitas de dos alejados antaño y ahora cercanos marido y mujer, llegan a ser en más ocasiones de las necesarias lo más importante en el argumento.
Esto hace que la palabra tenga más importancia que la acción, lo que en un film como este es un poco rémora, pecando de estatismo en algún momento concreto.

De todas formas, es innegable que posee la mano de Ford, tanto en el cuidado estético, con fotografía de Bert Clennon y magistral banda sonora de Víctor Young, uno de los grandes de la época. Además, el elenco interpretativo es de primera, estando poblado, como era habitual en Ford, de sus amigos, que eran legión.
Es, en todo caso, una buena película, repito, donde brilla la excelente interpretación de John Wayne, aqui bien caracterizado de hombre ya mayor. Y lo es tanto que hay ciertos críticos que la prefieren a sus otros filmes, lo que indica que no hay criterio unificado sobre ella y que posee más aristas que los que en un primer vistazo pudieran apreciarse.
Por ello merece una revisión, claro que sí.

EL GRAN JACK (Big Jake). 1971

diciembre 4, 2009
Big Jake, un hombre perteneciente a la época dorada del oeste, ahora en tiempos donde los coches y motocicletas irrumpen peligrosamente, debe encargarse de un bandido, que ha secuestrado a un miembro familiar.

Muy entretenido western “moderno”, adjetivo este último por aquello en que la acción se desarrolla en la época en la que el viejo oeste agonizaba o incluso acababa de morir, dando paso al progreso. Ese tiempo donde los viejos valores del far west, como el amor a la libertad, a la tierra, a los animales, a un sentido único del deber y de la justicia, amén de la amistad y el honor dejaban de ser moneda corriente, para dar lugar a los coches (la pequeña obra maestra de Sam PeckinpahLa balada de Cable Hogue” ya incidía de forma trágica en ello) y/o las motocicletas. Estos dos vehículos sustituían a los caballos, inseparables compañeros de los cowboys de toda la vida.
El gran Jack” tiene como la estructura de una verdadera película del oeste, con todos sus elementos y simbología. Su espíritu está pues intacto. Pero también, obviamente, y como los tiempos en los que se desarrolla la acción han cambiado sustancialmente, hay nuevas circunstancias en las que el guión hace hincapié. La contraposición entre lo nuevo (los personajes jóvenes se creen que todo lo saben y van de sobrados), y lo viejo (el personaje del héroe muy encarnado por el aquí ya muy veterano John Wayne) pero también sus amigos de toda la vida, que no dudan en echarle una mano a la vieja usanza.

Film simpático y muy entretenido, con gran ritmo, que se hace disfrutable no sólo por ser amena y existir escenas de acción bien filmadas adornadas por un irónico y mordaz humor, sino también por la gratísima presencia de toda una pléyade de estrellas del cine del oeste, casi todos ello/as amigo/as del Duke (Mauren O´Hara, Richard Boone, Bruce Cabot, John Agar, Hank Worden…, amén de familiares como Patrick Wayne y/o Ethan Wayne). Entre todos ellos sobresale Richard Boone en el papel de malo, que como siempre lo borda.
Resulta su visión quizás olvidable por no tener en esencia nada perdurable en la memoria durante mucho tiempo dado que la realización del ilustre artesano de Hollywood George Sherman (al parecer también tras las cámaras colaboró Wayne) es más bien convencional, pero mientras se ve es muy agradable y te lo pasas francamente bien.
Preciosa fotografía de William H. Clothier, que da lustre a bellos paisajes de Durango (México), y enorme banda sonora del maestro Elmer Bernstein.

LA AMETRALLADORA PERDIDA (Gatling Gun, the). 1973. Valoración: 5,15

octubre 5, 2009
Tres soldados del Ejército de La Unión, con ayuda de una mujer y de su padre, un reverendo amigo de los indios, trata de esconder una ametralladora Gatling, capaz de disparar en un minuto 500 balas.
Esto podría acabar con los indios, en especial con su jefe, “Dos cuchillos”.
El soldado y la mujer son apresados por un valeroso teniente y su pequeña tropa, teniendo todos que pasar la noche en un lugar de paso donde vive una honrada familia compuesta por padre, hijo e hija, muy bella por cierto.
“Dos cuchillos” y sus hombres tratarán de acabar con los blancos y la ametralladora, aunque no saben que esta no funciona pues le falta el percutor.

Pobre western, un poquito tardío, que no se sabe bien si está a favor o en contra de los indios.Y esto podría ser un buen ejemplo de la indefinición y falta de personalidad de este trabajo del más bien ignoto Robert Gordon, un realizador para mí desconocido.
La peli se puede ver, pero resulta larguísima pese a su duración stándard. Ello sucede porque el tedio aparece varias veces, no siendo mínimamente interesante hasta los minutos finales. Momentos en los que podemos apreciar por fin el espíritu del film, que no está nada mal pues es la verificación de lo que un arma tan destructiva puede hacer cuando el hombre la usa para matar a su semejante.

Estos momentos están más o menos bien, pero para llegar a ellos hay que tragar mucha paja y escenas francamente mal planificadas y sin garra ninguna.
Sosa pues, y poco entretenida, donde ni siquiera la presencia de gente tan grata en el western USA como los fordianos Woody Stroode y/o John Carradine, pueden hacer nada para levantar este pequeño bodriete.
Aunque eso sí, la escena en la que Judy Jordan se le echa encima sin más ni más al bueno del teniente tiene su miga. Más que nada porque momentos antes, y casi en un primer plano podemos admirar la “pechonalidad” de la chica. Oye, majestuosa.

ARMA JOVEN (Young guns). 1988

julio 15, 2008
El joven Billy y sus amigos trabajan para un buen hombre, un inglés de porte aristocrático, lejos de los peligros de la mala vida.
El inglés ha confiado en ellos, pese a sus tendencias delictivas, y les ha inculcado los valores del trabajo, la lealtad, el orden, la justicia.
Sin embargo un mal día dicho hombre es asesinado y lo jóvenes juran venganza.

Se trata de una moderna (en la época de su estreno, se supone) revisitación del mito Billy The Kid, dirigida por Christopher Cain, autor de algún éxito comercial escorado a la violencia más desaforada, pero prácticamente desaparecido hoy en día.
Es una adaptación muy libre, acorde con los gustos de los adolescentes del mundo de hoy (vale, vale, del final de la década de los ochenta) (sobre todos de los residentes en los Estados Unidos). Por tanto tiene sus cosas buenas y malas. De todas formas a mí me gustó bastante. Tiene acción bien realizada, tiene momentos buenos, secundarios de lujo (veteranos ilustres como Brian Keith, Patrick Wayne, Jack Palance…)…

Puede que no sea muy buena, pero yo la defiendo pues es muy entretenida y jocosa, disfrutándose si no se le pide mucho rigor ni excesiva seriedad.
Como curiosidad, trabaja Tom Cruise, pero aparece como no acreditado, no en vano hace el papel de un cowboy, sin que apenas se le vea la jeta. Supongo que haría este trabajo al ser amigo de Emilio Estévez y Charlie Sheen.
Un western que si se le compara con prácticamente cualquiera de la edad de oro del género sale perdiendo por goleada, pero si no lo comparamos con ninguna, pues es amena y disfrutable.

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