Archive for the ‘Richard Farnsworth’ Category

JOHN WAYNE Y LOS COWBOYS (Cowboys, the). 1972. Valoración: 6,65

julio 23, 2009
Will Andersen necesita llevar su ganado desde su rancho a la ciudad antes de que lleguen las nieves.
Es un difícil recorrido y los vaqueros con los que contaba le abandonan al ser descubierto un filón de oro en un lugar próximo.
Por ello se ve obligado a reclutar a una pandilla de mozalbetes que no han desempeñado ese trabajo nunca.

Bonita cinta, dirigida con bastante parsimonia, pero también sensibilidad, por el experimentado Mark Rydell, primero actor y viejo amigo de John Wayne, y en esta época estimado director de un puñado de buenas obras.
No hay más que ver el film para darse cuenta fácilmente de que está creada a/para mayor gloria del gran Wayne, pero no sólo es un sentido homenaje a este gigante del western y del cine en general, sino que se ha tenido mucho cuidado de ofrecer un producto de calidad, aunque no esté entre los mejores de la filmografía de ambos.
Se sigue con interés debido a lo novedoso del argumento.
Los paisajes son espectaculares, preciosos (Castle Rock, Colorado, USA; Chama, New Mexico, USA; Colorado, USA; Galisteo, New Mexico, USA; Pagosa Springs, Colorado, USA..entre otros), brillantemente fotografiados por el gran Robert Surtees, habitual de la filmografía del gran Eastwood. Pero tampoco se queda atrás la impresionante y preciosa partitura musical de John Williams, también habitual más tarde de otro genio: Steven Spielberg.

Quizas en algún momento la acción parezca estancarse, pero es a propósito, pues las jornadas laborales de los vaqueros son como están descritas en la cinta. Cuando la acción se intensifica, las escenas son arrolladoras, de una violencia incontenible.
Buen reparto, combinando los intérpretes veteranos, donde sobresale una vez más el más tarde excelente característico Bruce Dern, junto a jóvenes de la talla de por ejemplo, Robert Carradine, hermano menor del finado y siempre recordado David.
Un film, quizás menor dentro de la filmografía de John Wayne, pero muy representativo del espíritu que acompañó a la gran mayoría de sus personajes.

Anuncios

LA VENGANZA DE ULZANA (Ulzana’s Raid). 1972. Valoración: 8

junio 1, 2009
Ulzana es un indio que ha escapado de la reserva por no haber comida suficiente para su tribu.
Le persigue el ejército de los Estados Unidos y él se defiende salvajemente, si hace falta.

Claro ejemplo de la filosofía de vida del gran (para algunos críticos, sobrevalorado…) realizador Robert Aldrich, uno de los que más me ha gustado siempre, al abordar con valentía y brío muchos géneros donde se ponían en solfa determianados comportamientos humanos que menoscaban la libertad y dignidad de otros semejantes.
Aquí hace lo propio, en el personaje de Ulzana, valeroso y también cruel “piel roja”, que defiende a capa y espada a los suyos, ante el hambre y pobreza que les han dejado los “rostros pálidos”.
Cuando se estrenó, parte de la crítica atribuyó a este excelente film, que era más violento de lo necesario, pero es que el tema daba para ello y ante ciertas situaciones y circunstancias no puede ser de otro modo, sobre todo cuando las armas, el odio y el racismo imperan sobre la lógica, la razón y la justicia.
Duro, sin concesiones a la galería, Aldrich muestra su grandeza narrativa en una puesta de escena sobria donde cada personaje busca su lugar y actúa tanto según sean sus ideas más arraigadas como si su vida corre peligro mortal.

Indios que luchan por su supervivencia y blancos que actúan siguiendo órdenes, aunque estas no sean justas, hecho que mortifica a algunos personajes, como por ejemplo al protagonista (maravilloso Burt Lancaster), un honesto hombre que debe estar en permanente guardia, tanto por si los indios les atacan como por el vanidoso y cruel comportamiento del Ejército.
Atención también al papel de Bruce Davinson, un siempre buen actor, en un papel nada fácil, un hombre íntegro, creyente y religioso, que cree firmemente en la bondad del ser humano, dándose cuenta a lo largo de la historia que no es del todo cierto.
Aunque convenientemente novelado, una auténtica lección de historia, donde se pone de manifiesto, una vez más, la realidad de la conquista del far west por parte del hombre blanco, exterminando si era necesario y sin mayores contemplaciones, a los auténticos americanos, los indios.
Soberbia realización y maravillosa fotografía, además de la violencia explícita, también hay lugar para el lirismo, para la emoción, como en su duro final.
Rodada en agrestes paisajes de Arizona, la seca tierra es uno más de los personajes, otorgándole el clímax necesario de rudeza.

RÍO ROJO (Red River). 1948

mayo 28, 2009

Un viejo ranchero debe llevar, junto a su hijo adoptivo, mucho ganado.
Los dos hombres, muy diferentes entre sí, lucharán, incluso llegando a la violencia física, debido a la gran diferencia generacional entre los dos.

“¡Hombres de férrea voluntad y tempestuoso temperamento, dominando el salvaje Oeste!
Cada escena de esta película es el eslabón de una cadena de apasionantes acontecimientos. ¡¡10.000 cabezas de ganado en fuga, en la más sensacional estampida que han registrado las cámaras cinematográficas!!!.
Era su hijo adoptivo…sin embargo, no vaciló en apuntarle con su propio revólver.
La más transcendental hazaña de unos hombres bravíos en tierras de salvaje grandeza”
.

Publicidad del programa de mano del cine Avenida. Junio de 1953.

Excelente film dirigido magistralmente por Howard Hawks, muy entretenido y apasionante en un buen número de estupendas escenas llenas de gran dramtismo aunando la espectacularidad con el intimismo.

No obstante, este gran western quizás haya sido un tanto incomprendido en algunas épocas. La razón estriba en que su mensaje resulta un tanto ambiguo. Hay algo de misoginia, de incomprensiones generacionales. Amén de una violencia seca, sin concesiones.
Los personajes tienen sus demonios interiores que les hacen actuar con arrogancia y egoismo.


Se trata pues de un western un tanto atípico, con un desarrollo

magistral y unas interpretaciones impresionantes, incluido Monty (Montgormery) Clift, un actor al que no le podía ni ver (según la leyenda) Hawks, ya que le consideraba bastante blando. Y no es que lo fuera en realidad, sino que era, en apariencia, mucho menos “macho” que muchos de sus compañeros en la cinta. Pero, ¡hombre! que se trataba de gente como Walter Brennan, John Ireland, Lane Chandler, Tom Tyler
Joanne Dru consigue aquí uno, si no el mejor, papel de su carrera. Y John Wayne logra una convincente interpretación amén de estar muy bien caracterizado.
Preciosa fotografía en blanco y negro, su plasticidad es maravillosa, con un ritmo sostenido donde los sentimientos más encontrados fluyen en constante pugna.
Muy buena película, amena a más no poder e imperecedera en la memoria una vez vista.

Un clásico indiscutible que se recomiendo ver más de una vez dada su belleza

SILLAS DE MONTAR CALIENTES (Blazind Saddles). 1974. Valoración: 7,50

marzo 29, 2009

La construcción de la línea del ferrocarril llega a un pequeño pueblo del oeste llamado Rock Ridge.

La tierra allí se revalorizará una fortuna, pero sus habitantes ya son propietarios de su propio terreno.
Bart es un negro que trabaja en la construcción de la vía del ferrocarril que cruza el Oeste y su territorio indio. A punto de ser colgado de una soga, no le queda más remedio que aceptar el cargo de sheriff de Rock Ridge. Detrás de esta decisión está el corrupto y usurero Gobernador William J. Lepetomaine y su malvado ayudante Hedley Lamarr. Los dos esperan y desean que con un sheriff negro en el lugar reine la anarquía y sus habitantes abandonen el lugar y sus tierras, pudiendo así venderlas a la compañía del ferrocarril.
Bart, sin embargo, contará con la ayuda del pistolero más rápido, Jim The Waco Kid.

Entretenida y muy simpática parodia del oeste, a cargo del inefable Mel Brooks, en esos momentos en plena forma física y mental.
Es irregular en sus gags, pues la cinta está llena de ellos y, claro, hay de todo, desde momentos desternillantes e hilarantes, hasta alguna chorrada marca de la casa. Pero siempre sacando la sonrisa y muchas veces la franca risa al espectador, que contempla todo divertido y acaba aceptando la propuesta de Brooks, que no en vano, entre chiste y chiste, arremete contra los políticos corruptos, los especuladores y los vividores.

Es un canto a la lucha contra la injusticia, y para narrar todo ello, con un buen ritmo, conseguidos diálogos y estupendas interpretaciones (nada menos que gente como Cleavon Little, Slim Pickens, Dom de Luise y/o el finado y siempre recordado Gene Wilder), emplea una buena base técnica, sólida, que consigue una perfecta ambientación de la época y una preciosa fotografía y banda sonora. Es decir, que formalmente es impecable.
Una película que, quizás vista hoy en día no luzca tan bonita como antaño pues el sentido del humor ha cambiado en el mundo, pero sigue siendo un buen ejemplo de un cine cómico tendente a la desaparición, y del que el bueno de Mel Brooks es uno de sus últimos exponentes.
Está bien, es agradable de ver y todavía muchos de su gags siguen conservándose tan frescos como cuando se rodó.

EL RIFLE Y LA BIBLIA (Rooster Cogburn). 1975. Valoración de los bloggeros: 5,50

enero 31, 2009

Un hombre de la ley, ya muy mayor, y una señora de toma y daca, se ayudan mutuamente para vengarse de un par de delincuentes.

Con su cara bondadosa, sus manos de oro y su corpachón, usted honra al sexo masculino y estoy orgullosa de tenerle como amigo.
– No sé cómo se las arregla, pero esta mujer siempre tiene que decir la última palabra
.”

Entretenida “segunda parte” de las obras y andanzas del héroe encarnado por John Wayne en “Valor de ley“, de Henry Hathaway, la película por la que le dieron, por fin, el Óscar al mejor actor.

Está dirigida por Stuart Millar, un interesante realizador que, sin embargo, jamás alcanzó las cotas a las que estaba, al parecer, predestinado.
Esta continuación es más desenfadada, con toques jocosos de humor y romanticismo otoñal entre los dos viejos pero todavía enamoradizos protagonistas (en la vida real también, no en vano, la gran Katharine Hepburn confesó que se llegó a enamorar en la realidad de Wayne en el rodaje de este filme), pero también tiene sus buenas dosis de violencia, con un inquietante Anthony Zerbe, siempre gran buen actor.
Gusta la película por el buen hacer de los intérpretes, amén de la preciosa fotografía y bellísimos paisajes en los que transcurre la acción..

Leer critica El rifle y la biblia en Muchocine.net

EL FUERA DE LA LEY (The Outlaw Josey Wales). 1976. Valoración de los bloggeros: 7

enero 19, 2009

Un hombre, Josey Wales, quien perdió a su mujer e hijos en la Guerra de Secesión, al término de la contienda sigue la misma junto a un grupo de hombres.
Al cabo de un tiempo decide el grupo entregar las armas. Sin embargo, y debido a una traición del jefe del grupo, son casi todos asesinados.
Josey decide adentrarse en la tierra de los indios mientras planea su venganza.

Según algunas críticas de la época de su estreno, una de las peores películas de Clint Eastwood como director, y según otras (según avanzan los años) una gran obra, mal comprendida en gran medida, y un tanto adelantada a su tiempo.
Para mí una apreciable película, siempre muy entretenida, y con espectaculares escenas.
Cierto es que, sin duda por influencias de su etapa con Sergio Leone, la película tiene momentos en que parece un Spaguetti (violencia demasiado explícita donde la vida humana no tiene mucho valor…).
Sin embargo hay buenos diálogos (el que tiene lugar para saber si habrá paz o guerra entre indios y colonos, entre Wales y el jefe indio interpretado por el gran (en todos los sentidos) Will Sampson), escenas impactantes y un cuarto de hora verdaderamente memorable, (cuando su antiguo jefe se dirige a él, en un bar en penumbras, apenas entreviéndosele el rostro, mientras le dice que cuando le vea a Josey Wales le diga que la guerra hace tiempo finalizó y que la vida debe seguir, todos en paz).

Una escena que pone los pelos como escarpias, dado el gran contenido emotivo que posee. Un final antológico para una historia un tando desmesurada y algo más larga de lo que hubiera sido más preciso, pero que indudablemente llega a gustar y finalmente a convencer (excepto a algunos críticos de la época, repito).
Buena fotografía, estimable trabajo de montaje y unas conseguidas interpretaciones donde destaca John Vernon, como el antiguo jefe de Wales, Chieff Dan George, un indio piel roja de verdad, con el que te ríes y aprendes de forma sencilla algunas verdades de la vida, e incondicionales de Eastwood como Bill McKinney y/o Matt Clark.
Se suele reponer en la televisión con frecuencia, y siempre con gran éxito de espectadores. Por algo será.

OTRO HOMBRE, OTRA MUJER (Un autre homme, une autre chance). 1977. Valoración de los bloggeros: 6

noviembre 29, 2008
En el siglo pasado, en Francia están sucediendo acontecimientos revolucionarios que hacen que el país sea peligroso.
Por ello, y también para vivir de forma diferente, una joven de la alta burguesía se traslada junto a su novio al interior de los Estados Unidos.
Ella quiere ser fotógrafo, como él.
En otro lugar, un veterinario vive feliz junto a su mujer y su hijo.
Sin embargo, unos desalmados atacan a la mujer en ausencia del marido, y la violan y asesinan.
El, ante las murmuraciones de la gente del lugar, decide trasladarse junto a su hijo lejos de todo.

“- ¿Por qué llevas una espuela?
– Cuando la mitad del caballo empieza a andar, la otra le sigue“.

Fue un fracaso sonoro este filme coproducido entre USA y Francia, dirigido por el realizador francés Claude Lelouch, que triunfó mundialmente con su “Un hombre y una mujer“, y que tal vez por ello en España (no sé si en otros países también) se tituló así.
Este fracaso nadie lo esperaba, dado el éxito de dicha cinta netamente fracesa del año 66.
Sin embargo tengo que decir que, en mi opinión, se trata de una película en cierto modo original, y aunque algo pedante, entretenida.
Algo lenta, pero en modo alguno pesada.

Se sigue bien, y acaba gustando. Aunque es cierto que puede acabar por confundir al espectador/ra.
A mí me gustó y convenció pero para los enemigos de Lelouch (que los tiene a montones por su amaneramiento efectista) es más de lo mismo.
En lo que a mí respecta, la combinación entre puro western y melodrama romántico funciona bien, resulta vistosa y deja, creo yo, un buen sabor de boca.
Sí, se sale de lo puramente tradicional en el cine del far west, pero la forma en la que lo hace Lelouch, con momentos intimistas afortunados, precisamente por la presencia de una estupenda pareja protagonista, James Caan y, sobre todo, la siempre estimulante Geneviéve Bujold, crea una bonita atmósfera donde el amor triunfa sobre todos los peligrosos elementos sociales.

TOM HORN, 1980

septiembre 15, 2008

Tom Horn es una leyenda viva, se dice que fue quien capturó al famoso jefe apache Gerónimo y que trabajando para la famosa agencia de detectives Pinkerton, abatió a 17 hombres.
Pero estamos en 1901, la vida salvaje del lejano oeste ya no existe, y Horn llega a Hagerville, en Wyoming a la búsqueda de un trabajo acorde con su capacidad como cowboy y tirador.
Un grupo de rancheros, atraídos por su fama, decide contratarle para que acabe con los ladrones de ganado.La eficacia de Horn es muy grande, lo que provoca los celos del sheriff local logrando aunar a los rancheros en su contra.
Sólo la maestra del pueblo, Glendolene, le comprende y sabe que Horn no busca quitarle el trabajo a nadie.
Cuando muere un muchacho de quince años las cosas se complican enormemente para Horn.

Interesante aunque algo fallido película, donde se narran los últimos tiempos de Tom Horn, un personaje verídico del famoso oeste y principios del siglo XX.
Fue este hombre muchas cosas, vigía del Ejército de los Estados Unidos en sus correrías contra los indios aunque tomara partido por ellos, pistolero, hombre de la Ley…
Al final acabó siendo una pequeña leyenda.
Todo esto no queda perfectamente reflejado en este film, pero se aprecian constantes de su vida, como su rebeldía a los convencionalismos, al Orden mal establecido, hacia las injusticias para con los menos favorecidos.


Podría haber estado mejor, pero resulta un tanto apagada, incluso triste. Quizás es lo que pretendío su director, William Wiard, autor de algún título afortunado, al intentar explicar de forma crepuscular el final de un gran hombre que no pudo contra todo pero al menos lo intentó.
A mi modo de ver fue superior la miniserie televisiva con David Carradine como Horn y el gran y siempre magnífico Richard Widmark como su fiel compañero en tantas y tantas aventuras.
Loable interpretación de Steve Mc Queen, que ese mismo año moriría aquejado de cáncer, perfecta ambientación reflejando un mundo a punto de desaparecer, y un buen puñado de ilustres “secundarios “(Richar Farnsworth, Billy Green Bush, Slim Pickens, Elisha Cook Jr., Roy Jenson, Geoffre Lewis), que dan realce al producto.

Leer critica Tom horn en Muchocine.net

LA LEYENDA DEL LLANERO SOLITARIO (The Legend of the lone Ranger). 1981

agosto 21, 2008

A mediados del siglo XIX, unos indios educan, como si de uno de ellos se tratara, a un joven huérfano, quien trabará profunda amistad con uno de éstos, Tonto.
Un pariente suyo lo hayará, llevándoselo a vivir con él, y entrando a formar parte rápidamente de un grupo de “llaneros”, dedicados a la lucha contra los bandoleros.

Ameno western, que lastimosamente no logra captar del todo el espíritu de las tiras del fabuloso héroe enmascarado, creadas por el dúo George W. Trendle y Gerald Jerry) B. Derloshon.
Pero se trata de un producto digno, que logra entretener gracias a unas cuantas espectaculares escenas de acción y a la jovialidad que destila el producto en general.
Lo que ocurre para que este film no lograra convencer del todo al respetable y por ello la posible franquicia se extinguió con esta simpática cinta, fue que su director, William A. Fraker, no lo olvidemos, uno de los mejores operadores del cine USA, no fuera lo que se dice un excelente realizador, más bien un buen artesano, que siempre conseguía, que no es poco, pelis amenas, como es el caso, pero sin verdadera personalidad.
“La leyenda del llanero solitario” es un honesto divertimento, con buenos personajes, como el malo bien interpretado por un estupendo Christopher Lloyd (en el fotograma), pre-“Regresos al futuro, I, II y III”, y un sentido alegre de la acción y la aventura.

Pero también es cierto que, por su impersonalidad es un film que se olvida con cierta facilidad, sobre todo por tener un ritmo irregular, que alterna buenos momentos con otros un tanto descafeinados.
Con este título parecía que su apuesto protagonista, Klinton Spilsbury llegaría al estrellato, pero al final no significó nada en su carrera cinematográfica, desapareciendo prácticamente del mapa. Supongo que a este hecho contribuyó el que lograra el premio Razzie por partida doble: peor actor principal y peor nueva estrella.