Archive for the ‘Richard Jordan’ Category

¡QUE VIENE VALDEZ! (Valdez Is Coming). 1971. Valoración: 6,40

octubre 24, 2009

Valdez mata a un hombre, presunto criminal acusado por el amante de su mujer, demostrándose más tarde que no era culpable.
El encargado de la ley que tenía la misión de perseguirlo se desentiende del asunto, y Valdez decide reunir dinero para entregárselo a la viuda.

Bastante entretenido film, aunque en verdad algo extraño.
Y es que no es el típico/tópico western donde los personajes son arquetipos, cristalino y convencionales. No. La mayoría de los personajes tienen recovecos de toda índole, no son de una pieza y no se sabe por dónde saldrán.
El protagonista sí que es claro. Sabe lo que quiere y cómo lo quiere. Pero no lo tendrá fácil.

La película está corréctamente realizada por Edwin Sherin, que no es precisamente un conocido ni en el mundo del cine ni menos en el del far west. Su contratación era un arma de doble filo. Por una parte se pretendía y creo que se ha conseguido, hacer algo distinto a lo trillado. Y por otra parte, podría haber pasado (me temo que también ha ocurrido) que muchos espectadores y críticos la rechazaran de plano al salirse por la tangente en un buen número de escenas. Vamo, que no se trata de un clásico, ni en sus maneras ni en su estudio psicológico de los personajes.
Es amena y se sigue con interés, si se acepta el espíritu de la cinta, cinta que está muy bien fotografiada por Gábor Pogány, y saca magnífico partido de paisajes españoles, donde se rodó la peli, de por ejemplo la Sierra de Gredos y/o Tabernas, Almería. Los interiores se rodaron en Roma, Italia.
Bien los intérpretes, con un muy veterano Burt Lancaster en magnífica forma, una brillante, como siempre, Susan Clark y el añorado Richard Jordan componiendo un peculiar y rico personaje.
A mi me gustó aunque reconozco que no es un western al uso, por lo que pudiera no convencer a una mayoría.

Anuncios

CHATO EL APACHE (Chato’s land). 1972. Valoración: 5

agosto 25, 2009
Una “posse” de ciudadanos es formada rápidamente con objeto de partir en busca de un apache acusado de asesinar a un “sheriff”.
En efecto, Chato, que así se llama el indio, le ha matado, pero en defensa propia.
Los ciudadanos le persiguen, pero dan con la esposa del indio, a la que violan.
Desde ese momento será Chato quien persiga, para matarlos, a los “honrados” ciudadanos blancos.

Un western mediocre a más no poder, que tiene un ejemplar elenco interpretativo completamente desaprovechado por mor de un ridículo e incongruente guión.
Actores de primera (Palance, Whitmore, Jordan, Basehart…), estupenda fotografía, agrestes paisajes, bastantes escenas de acción, con gran profusión de exacerbada violencia…Todos estos elementos existen en el film, pero no de forma atractiva, sino plúmbea, sin pies ni cabeza, sin sentido lógico alguno.

Un ejemplo de esto último es la escena en la que, tras haber violado salvajemente a la esposa del protagonista,uno de los violadores, creo recordar que el interpretado por Richard Jordan, les dice a sus compañeros que desde ese momento en adelante no quiere que le sucede a la mujer nada malo, pues se ha enamorado de ella. ¡Toma castaña!. Creíble al cien por cien, vive Dios.
Una cinta que desaprovecha el material del que dispone, para enjaretarnos una vulgar peli que merece el suspenso claramente.
Mal dirige Michael Winner, que dos años más tarde descubrió el filón para uno de sus actores fetiches, Charles Bronson, con la deleznable pero exitosa “El justiciero de la ciudad“.

EL RIFLE Y LA BIBLIA (Rooster Cogburn). 1975. Valoración de los bloggeros: 5,50

enero 31, 2009

Un hombre de la ley, ya muy mayor, y una señora de toma y daca, se ayudan mutuamente para vengarse de un par de delincuentes.

Con su cara bondadosa, sus manos de oro y su corpachón, usted honra al sexo masculino y estoy orgullosa de tenerle como amigo.
– No sé cómo se las arregla, pero esta mujer siempre tiene que decir la última palabra
.”

Entretenida “segunda parte” de las obras y andanzas del héroe encarnado por John Wayne en “Valor de ley“, de Henry Hathaway, la película por la que le dieron, por fin, el Óscar al mejor actor.

Está dirigida por Stuart Millar, un interesante realizador que, sin embargo, jamás alcanzó las cotas a las que estaba, al parecer, predestinado.
Esta continuación es más desenfadada, con toques jocosos de humor y romanticismo otoñal entre los dos viejos pero todavía enamoradizos protagonistas (en la vida real también, no en vano, la gran Katharine Hepburn confesó que se llegó a enamorar en la realidad de Wayne en el rodaje de este filme), pero también tiene sus buenas dosis de violencia, con un inquietante Anthony Zerbe, siempre gran buen actor.
Gusta la película por el buen hacer de los intérpretes, amén de la preciosa fotografía y bellísimos paisajes en los que transcurre la acción..

Leer critica El rifle y la biblia en Muchocine.net