Archive for the ‘Thomas Mitchell’ Category

RÍO DE PLATA (Silver river). 1948

mayo 22, 2009

Expulsado de la caballería del ejército, Mike McComb, jugador sin escrúpulos, egoista y cínico, decide convertirse a toda costa en el mayor magnate de plata de Nevada .
Su imperio empezará a caer cuando los otros mineros combinen sus esfuerzos contra Mike y contra su tozudez, la cuál le hará perder el apoyo de su mujer, una buena esposa que le quiere pero no puede con él, y de sus viejos amigos.

Western con muy buenos intérpretes y dirección a cargo del brioso Raoul Walsh, que sin embargo, y a pesar de contar con esos y otros estimables mimbres, no logra que el resultado final pase de discreto entretenimiento.

Y esto ocurre por cuanto, de acuerdo, sí, resulta más o menos entretenido, no aburre y tal, pero no deja la menor huella al no haber nada realmente destacable.
Esto hace que se olvide con mucha facilidad e incluso si se ve más de una vez cuesta recordar su desarrollo.

Walsh dirige rutinariamente, no insuflando demasiado dinamismo al conjunto, que queda mediocre aunque, repito, distraído. Pero no convence, dejando un cierto sabor amargo, sobre todo al ser él quien está detrás de la cámara.
Buena fotografía en blanco y negro, algunas conseguidas escenas de acción y pare Ud. de contar.
No, no es que esté mal, pero no es un claro ejemplo de buen western, sino uno más.
Y como curiosidad, sin más, comprobar los dos carteles que he pegado en este humilde comentario. Si se lee bien, se verá que en uno pone que es para autorizada para mayores y en el otro tolerada para menores. ¿En qué quedamos? (Yo la vi para menores, y es que así era: “para todos los públicos”, así que sería una errata de la época).

LAS AVENTURAS DE BÚFFALO BILL (Buffalo Bill). 1944. Valoración de los bloggeros: 6

noviembre 25, 2008

Historia del legendario Buffalo Bill desde un punto de vista más bien cotidiano, es decir, la aventurera y fascinante vida de William Cody, que más tarde se ganó el inmortal sobrenombre de “Búffalo Bill”, por los cientos de (pobres) búfalos que se cruzaron en su camino (o más bien él fue a por ellos), amén de otros trabajos para el Ejército, etc.
De cómo comenzó en esta institución para pasar más tarde, después de las contiendas contra los indios, a ser una atracción circense de fama mundial.

“¡Arde el Oeste! ¡Tiembla la pradera! ¡Atacan los pieles rojas! ¡Ha empezado la guerra de exterminio!Emocionante y dinámica epopeya. Lucha a muerte entre “Mano amarilla! y Búffalo Bill. Salvaje estampa de aventuras que arrolla las praderas con la furia del huracán. Electrizantes y sangrientas luchas. Heroismo, audacia, emoción y gran matanza de hombrees y búfalos.”

Así rezaba la publicidad del programa de mano del cine Coliseo, el domingo 14 de Noviembre de 1948.

Agradable película, bien dirigida por William A. Wellman, antiguo miembro de la escuadrilla “Lafallette”, y ya director en el cine mudo, por lo tanto, un gran clásico.
Este ameno y simpático western hace, sobre todo, hincapié en los momentos más divertidos y graciosos de la vida del gran Buffalo Bill, bueno no de Búffalo Bill sino de William Frederick Cody, que más tarde se ganó el inmortal apodo por los cientos (o quizás miles) de búfalos que se cruzaron en su camino. Bueno, él se les cruzaba.
Por supuesto, mucho novelado o por lo menos suavizado al estilo Hollywood.

Lo único malo, pero que debe resaltarse, es que, como sucede a menudo con el cine de Wellman, resulta un tanto sosa la peli, sin alma ni intensidad dramática. Esto es, evidentemente, porque se huye conscientemente de la espectacularidad, para adentrarse en la cotidianidad de un héroe entrañable y cercano.
Y el ejemplo más claro de esto está en el emotivo final, muy sensiblero, sí, pero eficaz, donde vemos al gran Búffalo Bill despedirse de sus incondicionales, de los espectadores circenses, a lomos de su bonito caballo, mientras su esposa (Mauren O´Hara) llora emocionada.
Un final que en manos de otro director hubiera caído en el ridículo, pero que Wellman logra sublimar.
Un western menor, pero con un grandísimo elenco interpretativo y un bonito color, el Technicolor de la época, la dorada de Hollywood.

Leer critica Las aventuras de búffalo bill en Muchocine.net

EL FORAJIDO (Outlaw, the). 1943

septiembre 5, 2008

Billy el Niño y Doc Holliday huyen del agente del orden, y anteriormente amigo, Pat Garret.
Los forajidos llevan a la mestiza Río como compañera de viaje y chica de Bill.
Pasan mucho tiempo peleando: cuando no es por los caballos es por Río.
Billy consigue pasar mucho tiempo a solas con Río, pero son constantemente perseguidos por el Sheriff y sorprendidos por los indios.

Película dirigida por el magnate Howard Hughes, a mayor gloria de su entonces amante Jane Russell.
Podría haberse esperado un híbrido donde sólo destacase la protagonista, sin embargo la película tiene entidad.
Hughes la dotó (suponemos que conscientemente) de una sensualidad digno de elogio, donde lo sexual quedaba implícito en muchas secuencias, sin que se viera nada obsceno (como muestra baste el botón del fotograma con una Jane Russell espléndida de belleza).

No hacía falta, pues la buena realización (o al menos muy meritoria viniendo de un hombre de negocios), consigue que, a través de miradas, gestos y objetos, la pasión y el deseo se manifiesten convenientemente.
Buenas interpretaciones, con mención especial para los siempre brillantes Thomas Mitchell (inolvidable doc borrachín de “La Diligencia”, y Walter Huston (padre del gran realizador John)).
En resumen, un buen western, atípico por sus encendidos elementos eróticos y por su clímax envolvente y algo agobiante en ciertos momentos, pero interesante y ameno.

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DILIGENCIA, LA (Stagecoach). 1939.

abril 19, 2008
Un caricaturesco conductor, un banquero estafador, un viajante de licores, un caballero del Sur, un doctor borrachín, una esposa embarazada, una chica de mala reputación y un sheriff paternalista emprenden viaje en diligencia.
Por el camino se les une el pistolero Ringo, recién salido de la cárcel, que ha de vengar la muerte de su hermano al final del trayecto.
Los indios tratarán de que la diligencia no llegue a buen puerto.

Mítico western, que marcó un antes y un después del género, poco considerado hasta entonces.
Se considera una adaptación de la célebre obra de Guy de Maupassant “Bola de sebo”, aunque esto no se ha confirmado nunca, tales son los elementos diversos que el riquísimo universo de John Ford aportó a la trama, con excelentes diálogos entre sus inolvidables personajes
Inolvidables momentos como la aparición de Ringo, la forma en que Claire Trevor sostiene al niño recién nacido, y cómo no Thomas Mitchell cantándoles las cuarenta a “los malos” de la peli en la cantina, son siempre recordados y retenidos en la retina, tales son sus excelencias cinematográficas.
Muy bien dirigido por el maestro Ford y excelentemente interpretado por todo/as y cada uno/a de sus actores/actrices (George Bancroft, padre de la siempre recordada Anne Bancroft, Claire Trevor, Thomas Mitchell, Andy Devine, John Carradine y un Donald Meek enternecedor), ha pasado a la historia del cine, gracias sobre todo a un excelente guión, lleno de matices, donde se combina la acción con el humor, la ternura (el recién nacido), con la implacable venganza, en este caso más sentido de la justicia.

Siempre se cuenta que cuando le preguntaron a Orson Welles cómo se preparó para la filmación de “Ciudadano Kane”, Orson contestó que viendo unas cien veces “La diligencia”. Y es que es una auténtica lección de cine.
Como curiosidad, el director Robert Parrish insistió muchas veces en una ocasión, al gran John Ford, con la pregunta de por qué John Wayne era mucho mejor actor con él que con los demás directores.
John le dijo: “Coge un trozo de papel y apunta las veces que habla Wayne en “La diligencia”.
Así lo hizo Parrish y Ford le preguntó:
– ¿Cuántas veces?- 14 diálogos solamente.
– Pues esa es la manera de hacer de un actor un buen actor. No dejarle hablar. Contestó Ford.

Ganó dos Óscars de Hollywood: mejor actor secundario (Thomas Mitchell), y mejor banda sonora.

Leer critica La diligencia (Stagecoach) en Muchocine.net