Archive for the ‘Tim Holt’ Category

LA LEGIÓN INVENCIBLE (She Wore a Yellow Ribbon). 1949

agosto 22, 2009
Las tribus indias planean unirse para una guerra total contra los blancos.
El veterano capitán de la caballería Brittles recibe la orden de evitar las concentraciones de indios, al tiempo que debe escoltar a la esposa y sobrina de su comandante en jefe.
Además, ha de impedir que un traficante venda una partida de armas a los indios.

Esta triple misión será la última del capitán antes de su jubilación.


Gran western producido por la entrañable RKO, magníficamente ralizado por el maestro John Ford, dedicada a la caballería de los Estados Unidos.
Sus hombres constituyen una verdadera unidad, donde la camaradería, el honor, la valentía y amor por lo que representan, son los valores cotidianos que guían sus vidas.
Se trata de la segunda película de una trilogía dedicada a las fuerzas de los Estados Unidos, en su etapa del siglo XIX.

Lo principal aquí es la composición del color (imperecedero trabajo de Wiston C. Hoch, ganador del Óscar en este apartado) con tonos oscuros que denotan perfectamente la melancolía de la historia.
Por otra parte, John Wayne consigue aquí una de sus mejores intepretaciones, con una genial y creíble caracterización de hombre a punto de jubilarse.

Soberbio film, aunque curiosamente no es de las más populares de su autor. Pero toda ella constituye un entretenimiento puro, de principio a fin, lleno de acción, humor (las sempiternas peleas a puñetazos estando de por medio el mítico Víctor McLaglen…), e incluso amor…pero sobre todo honor y la satisfacción del deber cumplido, aunque existan bajas de amigos y/o amigos.
Bellísimos y agrestes paisajes de Kanab, Utahm, Mexican Har, en el mismo estado y por supuesto el Monument Valley, tan querido por el autor de tantas obras maestras, y presencia de prácticamente todos los habituales de Ford en aquella dorada época.

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PASIÓN DE LOS FUERTES ((My darling Clementine) 1946

febrero 19, 2009

Wyatt Earp, con ayuda del pistolero alcohólico Doc Holiday y de sus hermanos y parientes, deberán enfrentarse al clan Clanton, en O.K. Corrall.

TIERRA DE VALIENTES, DE CORAZONES INTRÉPIDOS, Y DE DEDOS PUESTOS EN EL GATILLO.
sÓLO jOHN fORD, PODÍA PRODUCIR ESTA PELÍCULA CON TODA LA GRANDEZA Y ACCIÓN DEL VIEJO oESTE AMERICANO
.”

Así decía el programa de mano del cine Avenida.

“- ¿Alguna vez has estado enamorado, Mac?
– No, siempre he sido camarero
“.

Excelente western del gran maestro John Ford, quizás uno de los mejores de la historia.
No es un film espectacular, con muchos tiros y acción, sino emimentemente reflexivo, al menos en su primeer tercio. Un primer tercio donde el espectador va conociendo a los ricos (que dan mucho juego, quiero decir) personajes que pueblan un mundo que comenzaba a cambiar para bien de muchos y tristeza de no pocos.
La historia del histórico enfrentamiento en O.K. Corral, entre el ya inmortal Wyatt Earp, sus hermanos y parientes, junto a su gran amigo el dentista Doc Hollyday, maestro en la rapidez con su revólver y el juego de cartas, y gravemente enfermo, contra el clan Clanton, ya ha sido repetidas veces expuesto en la pantalla grande. Hay excelentes títulos que lo describen, siempre con variantes, y otros no tan buenos y estimables, pero casi siempre amenos.

En esta ocasión Ford le imprime poesía y lirismo, junto a violencia sin perifollos en el enfrantamiento final.
Según pasan los minutos, los acontecimientos se van exponiendo, acumulándose la tensión y explotando finalmente. La violencia verbal y los desafíos textuales, dan lugar al “diálogo” de las balas, juez final que pone a cada cual en su sitio.
Soberbio guión, magistral dirección de Ford, y unas maravillosas interpretaciones de un elenco sin igual, donde, ¡mira por dónde! brilla con luz propia el casi siempre inexpresivo (aunque simpático) Víctor Mature, que logra una sensible creación de Doc Hollyday, no mostrando su característica jeta de gran ardor de estómago.
Montones de inolvidables escenas y diálogos, aunque siempre recuerdo la de la entrada en el saloom de todo el clan Clanton, colocándose a lo largo de la barra (encabezados por el mejor actor “característico” de todos los tiempos: Walter Brennan).
Una rotunda obra maestra y todo un clásico.

EN BUSCA DEL ORO (Gold is where you find it). 1938. Valoración de los bloggeros: 5

noviembre 19, 2008

En California, se desata la fiebre del oro, lo que perjudica notablemente a los sembradores de maíz, ese otro oro.
Los buscadores de oro, al sacar el metal de la tierra, utilizan cañones de agua que sale a mucha presión, con lo que desmiembran la tierra, arrojando impurezas a las aguas que bañan las fértiles tierras de los agricultores y sembradores.
Las cosechas se están perdiendo, arruinando a muchas personas e incluso pereciendo en accidentes a causa de las inundaciones.
Un hombre, el capataz de la mina, se enamora de la hija del principal cabecilla de los lugareños, lo que le obligará a tomar partido

Algo atípico western, que resulta también una cinta más o menos histórica, aunque novelada al uso hollywoodiense.
Michael Curtiz, su director, aporta una apreciable nota documental a la cinta, al ser muy interesante ver los métodos que se utilizaban en aquél entonces para extraer el oro
Sin embargo, la película no lo es tanto en su parte estrictamente cinematográfica, adoleciendo de estaticidad y algo de frialdad expositiva.
Tiene una muy bonita fotografía pero resulta toda la historia, tal y como está narrada, un poco sosa, la verdad.

Ambientación y decorados son muy buenos, por lo que se puede decir que la valoración final es de irregular, aunque no desdeñable.
No fue estrenada, que yo sepa, en las salas comerciales españolas, estrenándose en televisión, que es donde yo la ví.
Lo mejor, aparte de la ambientación con gran calidad en el vestuario y dirección artística, es, nuevamente, la gran Olivia de Havilland, aquí tan preciosa como siempre y distinguida, amén de elegante y firme en sus conviccciones. Le acompañan característicos habituales del western, como Barton McLane y/o John Litel, pero también actores tan fuera de los westerns como el gran Claude Rains.

Leer critica En busca del oro (gold is where you find it) en Muchocine.net

DILIGENCIA, LA (Stagecoach). 1939.

abril 19, 2008
Un caricaturesco conductor, un banquero estafador, un viajante de licores, un caballero del Sur, un doctor borrachín, una esposa embarazada, una chica de mala reputación y un sheriff paternalista emprenden viaje en diligencia.
Por el camino se les une el pistolero Ringo, recién salido de la cárcel, que ha de vengar la muerte de su hermano al final del trayecto.
Los indios tratarán de que la diligencia no llegue a buen puerto.

Mítico western, que marcó un antes y un después del género, poco considerado hasta entonces.
Se considera una adaptación de la célebre obra de Guy de Maupassant “Bola de sebo”, aunque esto no se ha confirmado nunca, tales son los elementos diversos que el riquísimo universo de John Ford aportó a la trama, con excelentes diálogos entre sus inolvidables personajes
Inolvidables momentos como la aparición de Ringo, la forma en que Claire Trevor sostiene al niño recién nacido, y cómo no Thomas Mitchell cantándoles las cuarenta a “los malos” de la peli en la cantina, son siempre recordados y retenidos en la retina, tales son sus excelencias cinematográficas.
Muy bien dirigido por el maestro Ford y excelentemente interpretado por todo/as y cada uno/a de sus actores/actrices (George Bancroft, padre de la siempre recordada Anne Bancroft, Claire Trevor, Thomas Mitchell, Andy Devine, John Carradine y un Donald Meek enternecedor), ha pasado a la historia del cine, gracias sobre todo a un excelente guión, lleno de matices, donde se combina la acción con el humor, la ternura (el recién nacido), con la implacable venganza, en este caso más sentido de la justicia.

Siempre se cuenta que cuando le preguntaron a Orson Welles cómo se preparó para la filmación de “Ciudadano Kane”, Orson contestó que viendo unas cien veces “La diligencia”. Y es que es una auténtica lección de cine.
Como curiosidad, el director Robert Parrish insistió muchas veces en una ocasión, al gran John Ford, con la pregunta de por qué John Wayne era mucho mejor actor con él que con los demás directores.
John le dijo: “Coge un trozo de papel y apunta las veces que habla Wayne en “La diligencia”.
Así lo hizo Parrish y Ford le preguntó:
– ¿Cuántas veces?- 14 diálogos solamente.
– Pues esa es la manera de hacer de un actor un buen actor. No dejarle hablar. Contestó Ford.

Ganó dos Óscars de Hollywood: mejor actor secundario (Thomas Mitchell), y mejor banda sonora.

Leer critica La diligencia (Stagecoach) en Muchocine.net