Archive for the ‘Victor Kilian’ Category

JUNTOS HASTA LA MUERTE (Colorado territory). 1949. Media: 7,35

agosto 16, 2009
En al año 1870, Wes Mc.Queen, uno de los últimos forajidos de los estados fronterizos, está encerrado en una cárcel de Missouri esperando su traslado a la prisión federal.
El jefe de su antigua banda le ayuda a huir.
En su viaje hacia la libertad va a parar a un pueblo indio-mexicano abandonado, una antIgua misión española. Allí estarán esperándole dos ladrones de trenes y la chica de uno de ellos, Colorado, una mujer baqueteada por la vida, igual que McQueen.

Excelente western, recio y en ocasiones violento, dotado de un maravilloso y triste clímax fatídico, donde el destino inexorable se convierte en uno de los principales personajes del filme.
Magníficamente dirigida por Raoul Walsh, se trata de una rareza en cuanto a argumento, y por varios motivos.
Hay que decir antes de nada que la narración es clara, comprendiéndose todo fácilmente. Sin embargo existen diversos elementos que le apartan del típico y tópico western donde todo es más o menos previsible. Aquí no, aquí los derroteros de los personajes son inconstantes, dúctiles, cambiantes.
Cinta estimulante dado que al espectador no se le da todo mascado, se trata de una película muy entretenida, con un ritmo sencillamente perfecto y con unas interpretaciones brillantes, desde la pareja protagonista hasta los más modestos actores/actrices de reparto.

El guión es soberbio, dado que explota lo más característico del stándard western, con un halo poético que se mete en nuestros corazones para no olvidarlo jamás. Tal es su fuerza dramática y su conmovedora historia de amor entre dos seres carentes de amor durante toda sus vidas, y que una vez se encuentran se dan cuenta de que están hechos el uno para con la otra.
Otro elementos importante es el paisaje, de gran dureza, donde el tremendo calor y el polvo hacía la filmación casi insoportable. El lugar elegido, en segunda opción por el productor de la cinta, el inefable Jack Warner, fue Gallup, Nuevo Méjico.
Todo ello hace de “Juntos hasta la muerte” un auténtico clásico, que junto a “Duelo al sol”, llevan al amor hasta el último extremo.
Una película preciosa, aunque algo dolorosa al mismo tiempo.

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ESTAMPIDA DEL NOROESTE (Northwest Stampede). 1948. Valoración: 6

mayo 4, 2009
La vida de Dan Bennett, estrella del rodeo, siempre había discurrido entre placeres, rodeos y ninguna preocupación, pero todo cambia radicalmente cuando recibe una carta del capataz del rancho de su padre en la que le informa del fallecimiento del Sr. Bennett, y le insta a hacerse cargo de la propiedad que ha heredado.
Allí, en su rancho de Calgary (Canadá), se hace pasar por un vaquero más.
Un caballo conocido como White Outlaw es el líder de una manada de caballos salvajes y la obsesión de Dan es capturarlo y domarlo.

Modesto en el plano técnico, al ser, indudablemente, un film barato, realizado por Albert S. Rogell con profesionalidad y sin mucha imaginación, resulta este western, empero, entretenido.
Esto se logra, sobre todo, a tener en sus filas a un buen plantes de estrellas del género, como el gran Chill Wills, y la grata presencia de “secundarios” siempre eficaces y seguros como el chistoso Jack Oakie, y hombres como Víctor Kilian, Stanley Andrews y otros de paracido talento. Además, la belleza de Joan Leslie.

La realización de S. Rogell, repito, no es para echar cohetes, en parte por tener un material de segunda y en parte porque el guión no es un dechado de situaciones esplendorosas, más bien todo ocurre tranquilamente, bueno, con algunos momentos inspirados gracias al buen montaje de Phillip Cahn, como la estampida que da título a la peli.
Y es que se hace simpática esta cinta, sin duda por los personajes que la pueblan, entrañables y con bonhomía.
Además, hay bonitos paisajes canadienses, como Calgary, Alberta y/o el Banff National Park.
Un film, repito que se ve con gusto y se olvida al cabo de unas horas, pero con bonita música de Paul Satwell y fotografía a cargo de John W. Boyle, ambos de recibo.

CIELO AMARILLO (Yellow sky). 1948. Valoración: 7

abril 9, 2009
Un grupo de forajidos, antiguos combatientes de la Guerra Civil
Perseguidos por las fuerzas de la Ley, se adentran en un peligrosísimo desierto.
Cuando ya no pueden más, descubren un pueblo abandonado: “Cielo amarillo”.
En las afueras viven dos únicas personas, un viejo y su nieta, una indómita y bonita muchacha de armas tomar.
Los forajidos se extrañan de que vivan allí, en medio de la nada, comprobando que en realidad están extrayendo oro.

Excelente western, ejemplarmente dirigido por el maestro William A. Wellman.
Magistr
almente interpretada por un grupo de soberbios actores (Gregory Peck, un brillantísimo Richard Widmark taciturno y siempre pendiente de su imprevisible jefe, Harry (Henry Morgan), y una Anne Baxter como siempre estupenda, y con pocos pero magníficos diálogos, “Cielo amarillo” constituye un auténtico placer, sobre todo en su prmera mitad, la huida a través del desierto, una auténtica lección de cine desde el punto de vista técnico, con un montaje y planificación que ha pasado a la historia del cine por su sobriedad y fuerza dramática.
Una joya que tiene en sus diálogos y miradas, a veces furtivas, otras a los ojos, una magistral lección de cine, que fue tomada por cineastas que posteriormente siguieron sus pautas. Esoy hablando de gente como Budd Boetticher y/o el mismísimo Anthoy Mann, con el que tiene numerosos puntos de convergencia, aunque Mann contó casi siempre con la inestimable ayuda del color, el maravillos Technicolor de la época, que realzó y de qué manera los maravillosso paisjes en los que solía situar sus apasionantes historias.

Esta de ahora, “Cielo amarillo“, está repleta de perdedores, de gente a los que la guerra civil relegó y desmoralizó, haciéndoles ver o creer que el camino del crimen era el más corto y sencillo para lograr una vida más corta pero mejor.
Una cinta que si no se ha visto, hay que intentar ver y así, admirar en todo su sentido, cinematográfico y hasta vital, no en vano se ponen ante nuestros ojos diversos temas como la dualidad “el Bien y el mal frente a frente”, donde a veces se confunden, hasta un final, donde cada personaje tiene lo que ha buscado, el camino que ha elegido. ¿La redención, la perdición, una futura vida llena de paz o de sentir a la Ley apegada a la cola de su caballo?
Un soberbio final a tres bandas marca la verdad.

DUELO AL SOL (Duel in the sun). 1946

febrero 4, 2009

Perla, una mestiza huérfana, hija de una india y un aventurero, acude al rancho de Laura Belle, una mujer con la que su padre vivió hace años una romántica aventura.
La llegada de la atractiva joven al rancho hará que los dos hermanos McAndles, de caracteres totalmente opuestos, se enfrenten en una lucha a muerte por su amor.

Publicidad del programa de mano de la época en la que se estrenó (ya unos añitos tarde):

Intérpretes magníficos e induscutibles, forman el triángulo dramático de este colosal espectáculo.¡Tres vidas atormentadas en el brutal y legendario Oeste Americano!Hubiera bastado DUELO AL SOL para considerar al cine “SEPTIMO ARTE“”.

“¿Sabes lo que me gustaría hacer? Ir a bañarme. ¿Quieres que vayamos?”
Excelente western, narrado en la versión original por el gran Orson Welles, que sin embargo está claro que es más un melodrama, y de aúpa.
Tiene varios elementos que la distinguen de las demás, amén de que ha resistido perfectamente el paso del tiempo.
En primer lugar la historia en sí, magnífica e intensa, después el amplio y magistral elenco interpretativo, cada uno/a perfecto en su rol, y después elementos como fotografía, banda sonora (del gran Dimitri Tiomkin, quien estaba hasta los cojones de David O. Selznick, el productor, por hacerle repetir una y otra vez la música creada, hasta que se le plantó con una inolvidable frase que hizo ganarse el respeto del soberbio productor).
Y la realización, extraordinaria, de King Vidor, en su mejor momento creativo.Se trata de una historia de enorme fuerza dramática, donde las pasiones más encontradas hierven al calor de un lugar y momento determinado, encontrándose y pugnando los más diversos sentimientos humanos.

Jennifer Jones (nominada al Óscar a la mejor actriz protagonista por este trabajo, junto a la genial Lilian Gish, esta como actriz de reparto) resulta arrebatadora en su felina sensualidad, volviendo locos a los dos hermanos protagonistas y, de paso, a todos los espectadores masculinos (sí, a alguna femenina también, claro…).
La cinta no fue un camino de rosas para Selznick, mítico productor/autor, de mano férrea y ambición sin límite, existiendo numerosos problemas durante el tormentoso rodaje.
Sin embargo, lo principal, cómo quedó finalmente en pantalla, es para frotarse los ojos de no creer estar viendo un film de tan singular belleza y enfebrecido romanticismo, con un final antológico que ha pasado a ser uno de los mejores de la historia del cine.
Una película casi mítica, que no obstante, no fue del agrado de mucho/as en su época, sin duda por lo atípico de su por otra parte un tanto inmoral historia de amor. Inmoral para las mentes obtusas, claro está, pero ya se sabe que la moral tiene pedregosos caminos por los que transcurren mentes abiertas y otras castradoras.
En fin, que sin duda se le acerca bastante a una obra maestra absoluta, que ha ganado con el paso del tiempo y resulta un gozoso trabajo artístico difícil de olvidar.

INCIDENTE EN OX-BOW (Ox-Bow incident, the). 1943. Valoración de los bloggeros: 8,6

octubre 8, 2008
A dos vaqueros se les atribuye por mor de una grave equivocación, un crimen que no han cometido.
Un grupo de hombres decidirá si se les lincha o no.
La mayoría está a favor de la horrible e injusta (siempre, aunque fueran culpables) ejecución.
Sus razones son diversas, todos tienen algún motivo, bien son racistas (uno de los presuntos culpables es mejicano), bien por sadismo, o bien por no ser inculpados en su lugar.

Brillantísimo western, que constituye un doloroso alegato contra el linchamiento, todavía en boga en algunos estados de Norteamérica en el momento del rodaje del film (sobre todo a negros y desfavorecidos).
Está realizado con una fuerza y poder de convicción por , un siempre buen director pero en mucha ocasiones, un tantoWilliam A. Wellman parco en cuanto al ritmo empleado al contar sus historias.
Aquí es vibrante y el espectador es contínuamente azorado por la injusticia reinante en el metraje.
Soberbias interpretaciones (nada menos que Henry Fonda, Dana Andrews, Anthony Quinn…), bellisima fotografía en blanco y negro y una historia dura e inclemente en todo momento.

Una ruda lección que no se debe olvidar y que no se olvida una vez vista, permaneciendo en la memoria durante toda la vida (ya la ví siendo un renacuajo hace un trillón de años y su impacto todavía me dura, como lo hizo la también excelente “Furia“, de Fritz Lang, que toca el mismo tema, auque desde otro punto de vista.
Un gran western que no emite nunca por las cadenas de televisión españolas, cosa que me sorprende y me decepciona a partes iguales.

ORO, AMOR Y SANGRE (Virginia City) (Virginia City). 1940

agosto 2, 2008

Durante la Guerra de Secesión norteamericana, las tropas sudistas deben conseguir mucho dinero para comprar armas y alimentos para sus soldados, pues si no, perderán la guerra con total seguridad.
Para conseguirlo, un teniente irá a la ciudad de Virginia City, de mayoría nordista, para conseguir la mayor cantidad de oro en polvo, cuyos dueños son afines a su causa.
Para ello, lo transportarán durante muchos kilómetros en los bajos de unos carros.
Sin embargo, un espía yanki está detrás de ellos para capturar el oro.

Entretenido western que solo tiene en su debe el que el ritmo es desigual y las situaciones se tornan de espectaculares a demasiado habladas. Es decir, hay escenas de gran ritmo e intensidad, junto a otras donde la palabra es la dueña de la función, creándose una extraña sensación que, sobre todo para los amantes del western clásico, resultan algo desconcertantes.

Pero en líneas generales está bastante bien, se ve que se ha empleado mucho dinero y los extras y dobles cumplen magníficamente con su difícil y arriesgado cometido.
El último tercio está muy bien, sobrecogiendo al espectador dada la magnífica realización de Michael Curtiz, inolvidable director de la mítica “Casablanca”, amén de otros films de muy diversos géneros (ver en este mismo blog, donde hablo de varios de ellos, con el mismo protagonista, por cierto, Errol Flynn).
Estupendos intérpretes (Miriam Hopkins, Randolp Scott, Errol Flynn, Humphrey Bogart, Alan Hale, Ward Bond…), donde destaca, además de la siempre segura Miriam Hopkins, toda una señora actriz, el cometido de malo malísimo del más tarde inmortal (en el plano cinematográfico, claro) Humphrey Bogart y, sobre todo, el duelo actoral de los dos protagonistas masculinos, un muy activo Errol Flynn y un sobrio y excelente Randolph Scott, ganando claramente este último en el plano interpretativo.


Una cinta estimable, que no es redonda por lo apuntado antes, pero que deja un buen sabor de boca y ejemplifica el modo de rodar un film que ya ha desaparecido, salvo muy contadas ocasiones.

Un pequeño clásico, vamos.

Leer critica Oro, amor y sangre (Virginia City) en Muchocine.net

VENGANZA DE FRANK JAMES, LA (Return of Frank James, the). 1940

julio 12, 2008
Cuando los periódicos anuncian el asesinato de Jesse James por los hermanos Ford, Frank James, que reside desde hace años en un pequeño pueblo bajo el nombre de Ben Wooden, decide dejarlo todo en manos de la justicia en lugar de vengarse.

Cuando la justicia de los hombres vacilaba se impuso la ley del más fuerte.
Un dilema terrible: Morir o matar.
Una película de acción, en perfecto color, por tecnicolor, dirigida por Fritz Lang.
Los más bellos paisajes de las montañas rocosas convetidos en escenario natural de la más terrible de las venganzas
.”

Así rezaba la publicidad del programa de mano del cine Ideal, en la semana del 15 al 19 de febrero de 1950.

Excelente film, continuación de la brillante “Tierra de audaces“, basada en la vida, más bien última etapa de los hermanos James, James (ya asesinado en el anterio film, del que solo se ve su fotografía (Tyrone Power en el anterior film) y Frank, famosos bandidos, asaltantes de trenes, a quien la leyenda dió la categoría de héroes, aunque parace ser que asesinaron a sangre fría a más de uno.
Bien, dejando aparte este “nimio” detalle, la verdad es que se trata de un buen western, magníficamente dirigido por el siempre estupendo Fritz Lang, demostrando que para él, el difícil género por autonomasia no tenía secretos.

Muy bien interpretada (nada menos que Henry Fonda, la siempre bellísima Gene Tierney, John Carradine, el ex-niño prodigio Jackie Cooper…) su ritmo es vertiginoso, alternando los momentos espectaculares, de acción, con los familiares, muy emotivos, incluso.
Gustó mucho y ha pasado a ser uno de los grandes westerns de la historia del cine, con escenas “homenajeadas” por Andrew Dominik en su reciente “El asesinato de Jesse James por el cobarde...”
Un clásico en toda regla.

Leer critica La venganza de Frank James (The return of Frank James) en Muchocine.net

ESPÍRITU DE CONQUISTA (Western Union). 1941

julio 6, 2008

El tendido del primer cable transcontinental de telégrafos en 1861 está siendo objeto de amenazas por parte de forajidos e indios.
Edward Creighton, ingeniero en la compañía telegráfica Western Union, se encarga de dirigir la instalación de una línea a través de los territorios del Oeste.
Ayudado por su hermana, Sue, recluta a personal en los pueblos más cercanos. Pero la región es peligrosa e infestada de indios.
Por esto, la compañía tiene que proponer sueldos elevados para intentar atraer a candidatos.

La lucha en las praderas donde hombres implacables se disputan las tierras vírgenes y luchan por el amor de una mujer.Fuertes emociones propias de un país y una raza indómitos“.

Así rezaba la publicidad del programa de mano del Cine Olympia, allá por octubre de 1948.

Estimable película de Fritz Lang, que adapta una novela de Zane Grey, al que tanto leímos en nuestro juventud, que incluso en el western brilló con luz propia pese a venir de Europa, obstáculo pequeño para genios del Séptimo Arte que hacen suyos temas que en principio están fuera de su contexto histórico-social, pero que, gracias a sus brillantes virtudes cinematográficas,las hacen suyas revalorizándolas incluso.
Lang realizó tres westerns en E.E.U.U. y éste es quizás el menos bueno, pero es interesante y contiene detalles que indican que detrás de la cámara hay alguien que no parece norteamericano.
Un buen ejemplo de ello y que se explica en las escuelas de cine de todo el mundo, y no es para menos, es la escena en la que la cámara que va en redondo descubriendo paisajes, se detiene de pronto frente a valientes guerrreros indios.
Un prodigio de realización, quizás algo insólito en un western, pero que indica la imaginación en la puesta de escena de un hombre al que la justicia cinematográfica le debe algo más que sentidos homenajes.
Argumento tópico, pero gusta mucho y entretiene gracias a, como ya he dicho, una estimable realización, y a unos excelentes intérpretes, que hacen delicioso cualquier argumento en el que den vida a sus respectivos personajes (Randolph Scott, todo un western-men, John Carradine, Robert Young (futuro Dr. Welby, que tanto hizo porque los jóvenes españoles quisieran ser médicos), Dean Jagger, Chill Wills de nuevo, Bartlon Mc Lane….) y un sinfín de estupendos intérpretes que podían con todo.

Merece la pena su revisión, si ya se ha visto (creo que yo lo he hecho unas tres veces) y si todavía no se ha vistó qué decir…
Además, se puede ver como mero entretenimiento o como una muy novelada, eso sí, pequeña lección de historia, ya que habla del tendido del primer cable transcontinental. Y, aunque, repito, novelada, dramatizada, esto es, inventadas las anécdotas, sí que corroboramos, por si no lo sabíamos, que para llegar a ser Los Estados Unidos, el país que ahora es, hubo que quitar de enmedio “estorbos”, como forajidos, bien, estoy de acuerdo, pero también “pieles rojas”, los genuinos habitantes de aquellos vastos territorios donde hasta la llegada del hombre blanco vivían más o menos tranquilos.

En fin, que para que el progreso se obtenga, hay que pagar un “pequeño” precio. Aunque este sea las vidas de seres humanos.
Sí, lección de historia al fin y al cabo.

Leer critica Espíritu de conquista (Western Union) en Muchocine.net