Archive for the ‘Ward Bond’ Category

EL GRAN ROBO DEL MISSOURI ((PISTOLAS DEL MISSOURI) (Rebeldes de Missouri, los) (Great Missouri Raid, The)). 1951

diciembre 7, 2009
Jesse James y su hermano Frank, así como los hermanos Youngher, sirvieron con lealtad al Sur en la Guerra de Secesión Americana.
Sin embargo, al finalizar la contienda, algunos soldados del Norte provocan sin descanso a los vencidos, originando que se formen grupos de guerrilleros o directamente asaltantes de bancos.
El grupo más famoso y temido es el de los James y Younghers.

Convencional film, dirigido de forma entusiasta pero sin demasiada imaginación por el más tarde estupendo Gordon Douglas. Este es uno de sus primeros trabajos en el western y por ello no alcanza las excelencias de postreros excelentes trabajos.
Sin embargo no está nada mal pues tiene ritmo, aunque en verdad irregular, y las escenas de acción están bien resueltas.
Se hace pues amena y a ello ayuda el buen montaje de Philip Martin y la presencia como experimentados intérpretes en pelis del far west, como Edgar Buchanan, Frank Ferguson, Ward Bond y/o Ray Teal, por citar tan sólo unos pocos.

Es una adaptación de la novela de Frank GruberBroken Lance” escrita por él mismo para la pantalla y aunque naturalmente que basada en hechos reales pues los James y los Younghers existieron en la realidad, siendo sus “aventuras” llevadas en numerosas ocasiones al cine, en esta ocasión casi todos los sucesos están convenientemente novelados.
La película se sigue bien y mientras se ve gusta, pero es cierto que está abocada al olvido al de poco tiempo ya que no deja huella profunda en la memoria al ser todo más bien discreto, aunque agradable, sobre todo para los amantes de este maravilloso género.

Anuncios

CARAVANA DE PAZ (CARAVANA DE VALIENTES) (WAGON MASTER). 1950

octubre 15, 2009

Travis y Sandy, dos jóvenes tratantes de caballos, aceptan la oferta de guiar a un grupo de mormones que pretenden instalarse en el Oeste, para cultivar tierras fértiles.
La caravana emprende un dificultoso viaje por parajes desérticos.
Pronto se les unirá un trío de artistas ambulantes, compuesto por una pareja mayor y la joven Denver, de quien Travis no tarda en enamorarse.
Pero su encuentro con los Clegg, forajidos a quienes persigue la justicia, agravará la situación.

Excelente film de John Ford, por muchos considerado como cinta menor dentro de su filmografía, y un western bastante extraño.
La razón de ello es que se trata de un western en verdad diferente al resto por cuanto no hay apenas tiros ni acción. Casi todo es introspección psicológica y está rodada como si fuera un documental, al menos gran parte de ella.
Cuando la violencia aparece (a cargo del personaje muy bien interpretado por James Arness) es ruda y fea, siendo las peleas sucias y especiamente realistas, lo que tampoco ayuda a la fácil digestión por parte del espectador medio, que siempre prefiere algo más convencional y facilón.

Pero se trata de una buena película, que tiene todas las constantes de su autor: la violencia, la poesía de los entrañables personajes y la madre tierra, el afán de superación que se logra mediante la solidaridad entre las buenas gentes…
Soberbio Ben Johnson, un magistral actor siempre pero al que cuesta verle de protagonista. En este caso lo es y hasta logra no se le eche en falta al “Chon” Wayne.
Memorable fotografía en blanco y negro a cargo de Bert Glennon, que saca partido de impresionantes paisajes de Utah (USA), donde no podía faltar “su” Monument Valley, en este caso un personaje más en la historia.
Buena banda sonora de Richard Hageman.

LOS INCONQUISTABLES (Unconquered). 1947

octubre 8, 2009
En el siglo XVIII, una joven inglesa, convicta, es deportada a las colonias americanas como esclava.
En el barco consigue la libertad después de ser comprada por un apuesto aventurero, pero cuando éste se marcha un malvado político decide volver a convertirla en esclava
El aventurero tomará cartas en el asunto cuando se entere.

Muy entretenida película de aventuras, que no incluí en el año correspondiente (1947) al tenerla en mi base de datos como film puramente de aventuras. Y en efecto, sobre todas las cosas, sobre todos los géneros, el de aventuras es el que se lleva la palma. Pero también se trata de un western o mejor aún un pre-western. Y como quiera que ya he incluido en este humilde blog algunas cintas que se desarrollan en el siglo XVIII en vez de en el XIX, pues incluyo esta también.
La película es enormemente entretenida, al estilo de las dirigidas y producidas por el gran (en todos los sentidos) Cecille B. de Mille. Esto es, de algo más larga duración de lo normal (y prudente ya que son dos horas y veintiseis minutos), larguísimo plantel de auténticas estrellas (gran puntazo el ver a Boris Karloff haciendo de indio), y una mezcla de espectacularidad, con intimismo y mucho, mucho colorido en un argumento repleto de acción y humor.

Este humor es socarrón y da gusto contemplar una forma de hacer cine que ya ha desaparecido salvo algún atisbo o intento de reformulación de los grandes clásicos por parte de cineastas de hoy en día.
Todavía aún hoy se sigue reponiendo en las televisiones de todo el mundo, consiguiendo grandes éxitos de audiencia. Y es que no pasa de moda, reteniéndose fácilmente en la memoria momentos como cuando el protagonista, un jocoso y atractivo Gary Cooper suelta divertido cada vez que alguien puja por la chica algo así como: “Y tres peniques (o chelines, no recuerdo bien)”. Es decir, siempre subiendo, aunque un poquito nada más, la puja del maloso de turno que se quiere llevar esclava a su amada.
Una película imperecedera, recomendable cada vez que se está necesitado/a de alegría y donde podemos admirar en el magnífico technicolor de la época preciosos paisajes de Pennsylvania y Snake River (Idaho) (USA).

LOS TRES PADRINOS (Three Godfathers) 1949. Valoración: 7

agosto 28, 2009
Tres bandidos que cruzan el desierto encuentran a una mujer embarazada que está sola.
Da a luz un bebé en el medio del páramos, pero ella muere a causa del parto y los salteadores no tienen más remedio que hacerse cargo del pequeño.

DivertidO y hasta emocionante western, narrado en clave de humor, con algo, incluso, de sensiblería que, por cierto, le sienta muy bien.
Está magistralmente dirigido por el gran John Ford, toda una garantía de buen hacer tras las cámaras.
Es una cinta muy entretenida, donde se describen las cuitas de tres entrañables salteadores con sensibilidad y buen gusto.
Y es que ver a tres hombrachones cuidando de un bebé resulta enternecedor, sobre todo si uno de ellos es el enorme (en todos los sentidos) John Wayne.
Western rodado con maestría, logrando que, a pesar de que la cinta no tiene nada realmente genial, se recuerde con cariño y respeto.
Una pelicula que sin duda no está entre las más grandes de Ford, pero que contituye una preciosa rareza que encoge los corazones dada la humanidad que desprende.


Además, su aspecto técnico es de primera, con una brillante fotografía con soberbia cromaticidad, de Wilton C. Hoch, el mismo que ganó el Óscar por “La legión invencible”. Gracias a esta impecable fotografía podemos admirar paisajes como Hill, Lon Pine, en california, el desierto de Mojave o el Death Valley National Park, también en California.

La entonada música de Richard Hageman es otro de sus logros, todo ello beneficiado por un aparentemente sencillo pero estudiado guión a cargo de Laurence Stallings y Frank S. Nugent, que adaptan una historia original de Peter B. Kyne.
Una del oeste que, vista la primera vez, se queda en el recuerdo.

SMITH EL SILENCIOSO (Whispering Smith). 1948

junio 11, 2009
Smith es un hombre pagado por el ferrocarril que busca a unos malhechores especializados en asaltar trenes y llevarse su mercancía.
Por ello va a la ciudad donde cinco años antes vivió.
Allí se reencuentra con su mejor amigo, y con la esposa de éste, mujer de la que siempre estuvo enamorado pero nunca se atrevió a confesar.
El amigo ahora sigue siendo una buena persona, pero tiene unos amigos nada buenos que cree Smith andan en el asunto de los robos.

No demasiado conocido western, dirigido con dinamismo por Lesley Fenton, un honesto realizador que nunca tuvo mucho éxito, y que cimentó la popularidad de Alan Ladd, erigiéndose como uno de los mejores de su época en esta clase de cintas.
Se trata de un película del oeste amena, muy entretenida, con mucha “ferretería”, esto es: tiros, bien narrada e interpretada. Entre los ilustres actores hay hombres de gran consolidación tanto en cine como en teatro, como William Demarest, Robert Preston y el siempre excelente Donal Crisp.
Otro aliciente de calidad que debe tenerse muy en cuenta, pues se convierte en otro personaje más de la trama, es la maravillosa fotografía que da lustre a los preciosos paisajes nevados donde se desarrolla la historia.

Con todo ello se logra un estimable entretenimiento para toda la familia, consiguiéndose aquello de “una película para toda la familia”. Bueno, o más bien para casi toda, ya que al existir violencia y hasta sangre, para los más peques no es muy adecuada…
Un buen ejemplo de estimable western de finales de los cuarenta, donde todo está perfectamente planificado hasta el más mínimo detalle para conseguir un resultado redondo.

FORT APACHE. 1948

mayo 10, 2009

Reconstrucción de la célebre batalla de Litre Big Horn (sin especificarlo claramente), donde fue destruido para siempre el Séptimo de Caballería.
La caballería de Los Estados Unidos en el fuerte, sus relaciones familiariares, su sentido de la amistad, el honor, la valentía..


“¡Una sensacional epopeya del Oeste!

Así rezaba la publicidad del programa de mano del Cine Santuchu, de Bilbao”

Muy buena película, primero y más célebre de los “westerns” que el maestro John Ford dedicó a la caballería de Los Estados Unidos.
Aquí, existe una verdadera complejidad ideológica por cuanto coexisten el honor, la burla, la dignificación militar y el escepticismo histórico.
Descarta todo partidismo y es objetivo.
Sus personajes no son ni héroes ni villanos. Sólo el personaje de Henry Fonda es más bien oscuro, aunque queda claro que se trata de un valiente (que ni por lo más remoto lo quisiera un soldado que estimase su vida en algo).
Imperecedera la escena del baile, sencilla e inigualable.


Pero no solo eso, es una demostración la perfección en la puesta en escena, de la emotividad en pequeños detalles como la despedida de las esposas de los soldados horas antes de vérselas con su creador por mor de un personaje anclado en sus valores militares, sin ver más allá de sus galones y sus ordenazadas desprovistas de toda lógica común.

La batalla final contra los indios es admirable en su contención y fuerza dramática al mismo tiempo, y todo ello realzado por unos inmejorables intérpretes, algunos de ellos, como el guapo pero soso John Agar, que jamás estuvo tan brillante, acompañado de la troupe de Ford: McLaglen, Fonda, Wayne, Pennick, Bond, Mars
Un film soberbio, apasionante, que jamás se cansa uno/a de ver y admirar, y que durante años estuvo mal visto por una generación de cineastas, sobre todo europeos, que creían glorificaba Ford a la caballería de Los Estados Unidos por encima de los indios. Algo falso si se reflexiona, no en vano queda meridianamente claro que quienes tienen la razón y dignidad son estos últimos, casi siempre creyentes en la palabra del “rostro pálido” y continuamente engañados por ellos.

PASIÓN DE LOS FUERTES ((My darling Clementine) 1946

febrero 19, 2009

Wyatt Earp, con ayuda del pistolero alcohólico Doc Holiday y de sus hermanos y parientes, deberán enfrentarse al clan Clanton, en O.K. Corrall.

TIERRA DE VALIENTES, DE CORAZONES INTRÉPIDOS, Y DE DEDOS PUESTOS EN EL GATILLO.
sÓLO jOHN fORD, PODÍA PRODUCIR ESTA PELÍCULA CON TODA LA GRANDEZA Y ACCIÓN DEL VIEJO oESTE AMERICANO
.”

Así decía el programa de mano del cine Avenida.

“- ¿Alguna vez has estado enamorado, Mac?
– No, siempre he sido camarero
“.

Excelente western del gran maestro John Ford, quizás uno de los mejores de la historia.
No es un film espectacular, con muchos tiros y acción, sino emimentemente reflexivo, al menos en su primeer tercio. Un primer tercio donde el espectador va conociendo a los ricos (que dan mucho juego, quiero decir) personajes que pueblan un mundo que comenzaba a cambiar para bien de muchos y tristeza de no pocos.
La historia del histórico enfrentamiento en O.K. Corral, entre el ya inmortal Wyatt Earp, sus hermanos y parientes, junto a su gran amigo el dentista Doc Hollyday, maestro en la rapidez con su revólver y el juego de cartas, y gravemente enfermo, contra el clan Clanton, ya ha sido repetidas veces expuesto en la pantalla grande. Hay excelentes títulos que lo describen, siempre con variantes, y otros no tan buenos y estimables, pero casi siempre amenos.

En esta ocasión Ford le imprime poesía y lirismo, junto a violencia sin perifollos en el enfrantamiento final.
Según pasan los minutos, los acontecimientos se van exponiendo, acumulándose la tensión y explotando finalmente. La violencia verbal y los desafíos textuales, dan lugar al “diálogo” de las balas, juez final que pone a cada cual en su sitio.
Soberbio guión, magistral dirección de Ford, y unas maravillosas interpretaciones de un elenco sin igual, donde, ¡mira por dónde! brilla con luz propia el casi siempre inexpresivo (aunque simpático) Víctor Mature, que logra una sensible creación de Doc Hollyday, no mostrando su característica jeta de gran ardor de estómago.
Montones de inolvidables escenas y diálogos, aunque siempre recuerdo la de la entrada en el saloom de todo el clan Clanton, colocándose a lo largo de la barra (encabezados por el mejor actor “característico” de todos los tiempos: Walter Brennan).
Una rotunda obra maestra y todo un clásico.

KIT CARSON. 1940. Valoración de los bloggeros: 7

enero 16, 2009
Aventuras del mítico Kit Carson en su lucha contra las injusticias.
Kit Carson aceptará de mala gana guiar una caravana a través del territorio de los indios en California.
El grupo será escoltado por el Capitán Fremont.
Ambos hombres se enamorarán de Dolores Murphy, una de las pasajeras.

Los ejércitos mejicano y americano durante la guerra de liberación de California combaten ardorosamente.
¡Caravanas copadas! ¡Carros dinamitados! ¡Ranchos incendiados! Puentes, carreteras, montañas, ¡voladas!. Tiros, explosiones, vértigo, fragor..
Una película en la que entran en acción más de 10000 indios salvajes que cargan con sus caballos briosos en escenas de estrepitoso dinamismo.
KIT CARSON…El caballero legendario que oscurece las gestas de Buffalo Bill

Así rezaba la publicidad del programa de mano del Cine Alhambra.

Muy agradable y entretenida película, magníficamente dirigida por George B. Seitz.
Una de esas películas vistas en la niñez a través de la televisión(cuando proyectaban muchas películas en blanco y negro sin que a nadie le importase un bledo, y no como ahora…).
Muy buenos intérpretes con grandes “secundarios” del western como Ward Bond, Stanley Andrews, e incluso el verdadero antiguo jefe indio Iron Eyes Cody, habitual en el género.
Pero lo mejor es que es bastante espectular, con escenas de acción briosas, donde la violencia se expone sin rubor.

No tiene nada de malo este film, pero sí que realmente no cuenta TODA la verdad, ya que Kit Carson es un personaje que existió realmente (véase la foto),


sino que, como siempre ocurre y más en el cine de Hollywood, la leyenda le gana la partida al personaje real pues, entre otras consideraciones, según diversas biografías, no todo lo que hizo Kit Carson fue positivo.
Además de gestas más o menos heroicas, tuvo que ver bastante con la muerte de un buen número de “pieles rojas”, de una forma bien poco heroica.
En fin, que ciñéndonos a este ameno western, constituye un seguro entretenimiento y tiene el sabor del clasicismo de antaño.

DAKOTA. 1945 Valoración de los bloggeros: 5

diciembre 27, 2008

Un cowboy ayuda a los granjeros de trigo de Dakota contra una banda de saqueadores de terrenos.
Para ello contará con la ayuda de la hija de un magnate ferroviario, con la que además vivirá una cómica historia de amor.

Western menor, producida por la entrañable Republic, de auténtica serie B, dirigido rutinariamente por un artesano de Hollywood que nunca tuvo personalidad propia: Joseph Kane.
Y que conste que con el material de este film, es decir, con el guión que debía plasmar en imágenes, difícil lo hubiera tenido otro director, aunque fuera mejor.
Y es que es una cinta sencilla, que sólo tiene como buen aval el inmenso y excelente plantel de estupendo/as intérpretes, entre los que sobresalen el gran Walter Brennan, el vigoroso Ward Bond y/o el siempre seguro Paul Fix, por citar solo unos cuantos.

Se nota, o eso parece al menos, que todo/as se lo pasan bien en sus respectivos roles, pero la realización harta convencional de Kane, hace que inmediatamente vista la peli, quede en el olvido más absoluto.
Y es que no tiene nada de particular, aunque no aburra y resulte un moderado entretenimiento.
No está mal, pero desde luego, no está nada bien.
Uno de los filmes que hizo John Wayne antes de encontrar su lugar en la historia del cine.

Leer critica Dakota en Muchocine.net

OKLAHOMA KID. 1939. Valoración de los bloggeros: 6

diciembre 9, 2008
La banda de McCord roba el dinero que lleva la diligencia para pagar a los indios por la compra de sus tierras, pero el proscrito Jim Kincaid, alias “el chico de Oklahoma“, roba a su vez a McCord el dinero.
Más tarde, McCord se hace con el control de los salones de juego en la nueva ciudad.
Cuando el padre de Kincaid decide presentarse a la elecciones para la alcaldía de la nueva ciudad, McCord incita a la multitud para lincharlo, ya que sabe que sin Kincaid gana su negocio se vendría abajo.

Entretenido pero no demasiado disfrutable western, que tiene como mejor virtud el contar con un excelente elenco interpretativo, de lo mejor de finales de los 30 (Ward Bond, Donald Crisp, Charles Middleton…).
Como película la verdad es que no es muy allá, pues el guión no es precisamente un compendio de virtudes cinematográficas, habiendo mucho diálogo, en algunas fases incluso demasiados, y no existiendo muchas escenas de acción que se queden grabadas en la memoria.

Lloyd Bacon, el realizador, hombre por lo general estimable tras las cámaras, no logra hacer brillar el conjunto, quedándose con una simple peli amena, que no aburre nada, pero fácilmente olvidable pasado poco tiempo.
Se nota que no es su género favorito y al final lo visto se puede confundir con otros westerns de la época.
Protagoniza un James Cagney joven pero no tanto como para hacer de “Kid”, y un Humphrey Bogart haciendo de malo malísimo y con un traje negro calado hasta los tuétanos.
Se puede ver perfectamente pero se queda por debajo de lo que hubiera debido.

Leer critica Oklahoma kid en Muchocine.net