Archive for 28 mayo 2009

RÍO ROJO (Red River). 1948

mayo 28, 2009

Un viejo ranchero debe llevar, junto a su hijo adoptivo, mucho ganado.
Los dos hombres, muy diferentes entre sí, lucharán, incluso llegando a la violencia física, debido a la gran diferencia generacional entre los dos.

“¡Hombres de férrea voluntad y tempestuoso temperamento, dominando el salvaje Oeste!
Cada escena de esta película es el eslabón de una cadena de apasionantes acontecimientos. ¡¡10.000 cabezas de ganado en fuga, en la más sensacional estampida que han registrado las cámaras cinematográficas!!!.
Era su hijo adoptivo…sin embargo, no vaciló en apuntarle con su propio revólver.
La más transcendental hazaña de unos hombres bravíos en tierras de salvaje grandeza”
.

Publicidad del programa de mano del cine Avenida. Junio de 1953.

Excelente film dirigido magistralmente por Howard Hawks, muy entretenido y apasionante en un buen número de estupendas escenas llenas de gran dramtismo aunando la espectacularidad con el intimismo.

No obstante, este gran western quizás haya sido un tanto incomprendido en algunas épocas. La razón estriba en que su mensaje resulta un tanto ambiguo. Hay algo de misoginia, de incomprensiones generacionales. Amén de una violencia seca, sin concesiones.
Los personajes tienen sus demonios interiores que les hacen actuar con arrogancia y egoismo.


Se trata pues de un western un tanto atípico, con un desarrollo

magistral y unas interpretaciones impresionantes, incluido Monty (Montgormery) Clift, un actor al que no le podía ni ver (según la leyenda) Hawks, ya que le consideraba bastante blando. Y no es que lo fuera en realidad, sino que era, en apariencia, mucho menos “macho” que muchos de sus compañeros en la cinta. Pero, ¡hombre! que se trataba de gente como Walter Brennan, John Ireland, Lane Chandler, Tom Tyler
Joanne Dru consigue aquí uno, si no el mejor, papel de su carrera. Y John Wayne logra una convincente interpretación amén de estar muy bien caracterizado.
Preciosa fotografía en blanco y negro, su plasticidad es maravillosa, con un ritmo sostenido donde los sentimientos más encontrados fluyen en constante pugna.
Muy buena película, amena a más no poder e imperecedera en la memoria una vez vista.

Un clásico indiscutible que se recomiendo ver más de una vez dada su belleza

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BANDIDAS. 2006. Valoración: 7

mayo 25, 2009
En México se están produciendo asesinatos de pequeños dueños de tierra a manos de hombres sin escrúpulos que les asesinan y se quedan con las propiedades.
Así, el padre de una “niña bien”, que ha pasado la mayor parte de su vida en Europa, es asesinado.
La chica, al ver cómo matan a otro hombre, se unirá a la fuerza con la hija de otro hombre tiroteado por el mismo motivo.Ambas son muy distintas. Una, la niña rica presumida y algo egoísta, otra la chica del pueblo, sin cultura ni experiencias mundanas, pero valiente y decidida.
Un ex ladrón de bancos estadounidense les entrenará para que puedan asaltar bancos, como ellas quieren con objeto de llevarse el dinero que le han robado al pueblo.

Discreto pero simpático western, escorado más bien a la comedia, dirigido al alimón por Joachim Rønning y Espen Sandberg, en lo que a mí respecta, ilustres desconocidos.
Se trata de una coproducción entre Francia (el bueno de Luc Bessson está metido en el tinglado, por lo que su sello está presente: mucho ritmo, peleas y tiros coreografiados, saltos imposibles…), México y USA.
Lo cierto es que es una serie B, pero entretenida y amena…si es que no se le exige nada más que hacer pasar un buen rato.


Se olvida al de poco tiempo, dada la futilidad del tinglado, pero mientras se ve uno/a se lo pasa más o menos bien. Y esto sucede por varios motivos. El primero es que tiene la duración exacta: algo menos de hora y media. Es decir, no se alarga en vano ni se mete más paja de la necesaria. El segundo es que combina adecuadamente la acción con el humor. No es que te partas de la risa, pero algunos gags están bien y el buen montaje hace que parezcan mejores de lo que son.
Otro aspecto positivo es la bonita música y la estupenda fotografía.
En cuanto a las interpretaciones, pues son eficaces.

El film es claramente un vehículo para la pareja protagonista y se nota que ellas (Penélope Cruz y Salma Hayek) se lo han pasado más o menos bien. Lo que ocurre es que la historia está ya muy vista (más o menos) y no hay nada original por tanto. Esto hace que todo se vea sin pasión alguna.
En definitiva, que no está mal, aunque tampoco se trata de una buena película.
Distraída.

RÍO DE PLATA (Silver river). 1948

mayo 22, 2009

Expulsado de la caballería del ejército, Mike McComb, jugador sin escrúpulos, egoista y cínico, decide convertirse a toda costa en el mayor magnate de plata de Nevada .
Su imperio empezará a caer cuando los otros mineros combinen sus esfuerzos contra Mike y contra su tozudez, la cuál le hará perder el apoyo de su mujer, una buena esposa que le quiere pero no puede con él, y de sus viejos amigos.

Western con muy buenos intérpretes y dirección a cargo del brioso Raoul Walsh, que sin embargo, y a pesar de contar con esos y otros estimables mimbres, no logra que el resultado final pase de discreto entretenimiento.

Y esto ocurre por cuanto, de acuerdo, sí, resulta más o menos entretenido, no aburre y tal, pero no deja la menor huella al no haber nada realmente destacable.
Esto hace que se olvide con mucha facilidad e incluso si se ve más de una vez cuesta recordar su desarrollo.

Walsh dirige rutinariamente, no insuflando demasiado dinamismo al conjunto, que queda mediocre aunque, repito, distraído. Pero no convence, dejando un cierto sabor amargo, sobre todo al ser él quien está detrás de la cámara.
Buena fotografía en blanco y negro, algunas conseguidas escenas de acción y pare Ud. de contar.
No, no es que esté mal, pero no es un claro ejemplo de buen western, sino uno más.
Y como curiosidad, sin más, comprobar los dos carteles que he pegado en este humilde comentario. Si se lee bien, se verá que en uno pone que es para autorizada para mayores y en el otro tolerada para menores. ¿En qué quedamos? (Yo la vi para menores, y es que así era: “para todos los públicos”, así que sería una errata de la época).

BILLY DOS SOMBREROS (Billy two hats). 1973. Valoración: 6

mayo 19, 2009
Un escocés de mediana edad, Deans, y un mestizo llamado Billy Dos Sombreros llevan a cabo un robo, durante el cual resulta muerto un hombre.
Billy es capturado y conducido a la cárcel, pero Daens regresa y lo ayuda a escapar.
Durante el rescate, el escocés resulta herido en una pierna y los dos fugitivos se refugian en un rancho cuyo dueño accede a que un médico cure la herida de Daens y luego se marchen.
Las cosas se empiezan a complicar cuando Billy seduce a la mujer del ranchero.

Curioso western por varios motivos. El primero de ellos es que está rodado en Israel, hecho insólito que, no obstante, no le quita una brizna de credibilidad al conjunto dado que el espíritu del far west está plenamente conseguido. Sí es verdad que en cuanto a los paisajes se refiere, uno/o se da cuenta de que son algo distintos de lo habitual, pero nunca peores, sólo diferentes.
En el plano formal no es un dechado de virtudes este film. No en vano su director, el bueno de Ted Kotcheff, que se hizo bastante popular como director del primer y mejor “Rambo” (“Acorralado“), no logra traspasar los umbrales del buen gusto narrativo. Kotcheff, otrora esperanza en la dirección USA, mueve sus más bien escasos mimbres con soltura pero no demasiada imaginación.

Lo mejor y es lo que hace de esta cinta algo agradable y ameno, es su buen guión, obra de Alan Sharp, muy bien escrito y que describe a la perfección las relaciones entre los diversos personajes. El de Gregory Peck con el de Desi Arnar Jr, el de Jack Warden con el de Peck…
Un guión competente, algo extraño sí, pero atractivo por separarse algo de lo habitual en esta clase de historias.
Estupendos diálogos y la violencia justa y necesaria, hacen que este western resulte al fin y a la postre una agradable sorpresa que deja un excelente sabor de boca. Y es que podría haber derivado en algo soso y aburrido, pero no, gusta bastante.

EL HOMBRE DEL COLORADO (Man from Colorado, the). 1948. Valoración: 7

mayo 16, 2009
En 1865, un sádico coronel del ejército de la Unión, Owen Devereaux , regresa a su hogar, en Colorado, donde es recibido como un héroe, junto a su colega y amigo el capitán Del Stewart.
El coronel Deveraux ha dejado tras de sí muertes y violencia innecesaria, y Stewart teme que el conflicto lo haya trastornado.
Por entonces, Caroline Emmet, la mujer de la que ambos están enamorados, accede a casarse con Deveraux…

Muy entretenido western, muy ágil, lleno de felices situaciones rodadas con buen ritmo y sentido dramático por Henry Levin y Charles Vidor, este muchas veces sin aparecer en los títulos de crédito, aunque colaboró en varias escenas. Tiene muchos encantos, todos ellos comunes al buen cine que se hacía a finales de los cuarenta, con un empleo entrañable del technicolor y/o incluso de otros menos vistosos como el trucolor, cinecolor… que le daban al film, sobre todo si se veía por televisión, muchos años después de su estreno, un halo romático, ingenuo y colorista.
Pero lo más curioso es ver al casi siempre cercano y cálido Glenn Ford, en un papel de malo, cosa no muy normal. Un malo malísimo, que da verdadero miedo, pero que no puede impedir que el espectador siente por él un poco de pena, dado que al fin y al cabo no es más que un enfermo mental, producto de una terrible y fraternal guerra civil, donde tuvo que dirigir verdaderas matanzas en aras de la búsqueda de la ansiada victoria. Ford lo hace de maravilla y su composición es de la que se recuerdan para siempre.

Le acompañan un seguro William Holden, en todo momento entre la amistad y lealtad con su amigo y su sentido del deber, una excelente Ellen Drew, que sufre de lo suyo con su enajenado marido, y soberbios característicos del buen westen como Edgar Buchanan, Stanley Andrews y/o Denver Pyle.
Los críticos suelen decir que la dirección de Levin es rutinaria. No sé si es cierto, lo que sí sé es que me lo pasé muy bien viéndola, me dejó una huella indeleble y considero esta película como un buen film, con escenas realmente violentas y más para la época en la que fue rodada y con un malsano clímax de muerte y corrpución, donde las buenas gentes se las ven canutas para imponer el orden en medio del caos y la locura.

CON FURIA EN LA SANGRE (Deadly trackers, the). 1973. Valoración: 7

mayo 13, 2009
Un pacífico sheriff irlandés de un pueblecito tejano cambia totalmente de actitud respecto a sus ideas, cuando una banda de forajidos que persigue, toman a su mujer y su hijo como rehenes y los matan.
El sheriff los perseguirá hasta México para vengar su muerte.

Western un tanto atípico, del que siempre se dice que es mediocre, que no convence, que es muy desigual…Pues puede que sea cierto, pero la verdad es que a mi me gustó mucho cuando la vi por televisión, hace ya bastantes años.
Cuando los críticos argumentan su descontento, se amparan, en su gran mayoría, en que este curioso film comenzó a ser dirigido por Sam Fuller, autor también del guión,pero en medio del rodaje fue despedido por diferencias creativas siendo sustituido por Barry Shear, un director que tiene algún valorable trabajo pero que, logicamente, está muy por debajo de Fuller, todo fuego y vivacidad narrativa.

Dicho esto, que es todo cierto, y centrándome en cómo acabó el trabajo, confieso que me pareció muy disfrutable todo el metraje, siendo la historia poco original, sin duda, la venganza está presente en muchísimos westerns, pero está bien llevada, con momentos pausados de estudio psicológico de los dos protagonistas masculinos, y otros de explosiva violencia (estas escenas sn duda ninguna fueron rodadas por Sam Fuller dado que tienen su indudable sello…), a cargo de algunos de los malos, entre los que destaca el inolvidable “Falconetti” William Smith.
Entre este y el jefe malo de la peli, Rod Taylor, hay en todo momento una relación picajosa, ya que Smith tiene un sentido del humor muy peculiar, de ese que toca los cojones a quien le acompaña. Por ello, en un momento dado, y tras uno de los chistes sin gracia de Smith, le espeta Taylor: “Presiento que ese sentido del humor tuyo será algún día la causa de tu muerte”. No diré si estas palabras son premonitorias o no, para no dar más pistas de las necesarias.

Excelentes interpretaciones de Richard Harris, Rod Taylor y un Al Lettieri, en el bonito papel del agente de la justicia que persigue tanto a asesinos como al justiciero, sintiendo un aprecio indudable por este último, que ha tomado el doloroso camino de la venganza implacable.
Como curiosidad, parte del film se rodó en España, aquellas escenas que se supone tienen luga en México. Supongo que será por ello que hay algunos actores patrios como Antonio Mayáns.
En resumen, que no está bien considerada por la crítica especializada, pero creo honestamente que está bastante bien.

FORT APACHE. 1948

mayo 10, 2009

Reconstrucción de la célebre batalla de Litre Big Horn (sin especificarlo claramente), donde fue destruido para siempre el Séptimo de Caballería.
La caballería de Los Estados Unidos en el fuerte, sus relaciones familiariares, su sentido de la amistad, el honor, la valentía..


“¡Una sensacional epopeya del Oeste!

Así rezaba la publicidad del programa de mano del Cine Santuchu, de Bilbao”

Muy buena película, primero y más célebre de los “westerns” que el maestro John Ford dedicó a la caballería de Los Estados Unidos.
Aquí, existe una verdadera complejidad ideológica por cuanto coexisten el honor, la burla, la dignificación militar y el escepticismo histórico.
Descarta todo partidismo y es objetivo.
Sus personajes no son ni héroes ni villanos. Sólo el personaje de Henry Fonda es más bien oscuro, aunque queda claro que se trata de un valiente (que ni por lo más remoto lo quisiera un soldado que estimase su vida en algo).
Imperecedera la escena del baile, sencilla e inigualable.


Pero no solo eso, es una demostración la perfección en la puesta en escena, de la emotividad en pequeños detalles como la despedida de las esposas de los soldados horas antes de vérselas con su creador por mor de un personaje anclado en sus valores militares, sin ver más allá de sus galones y sus ordenazadas desprovistas de toda lógica común.

La batalla final contra los indios es admirable en su contención y fuerza dramática al mismo tiempo, y todo ello realzado por unos inmejorables intérpretes, algunos de ellos, como el guapo pero soso John Agar, que jamás estuvo tan brillante, acompañado de la troupe de Ford: McLaglen, Fonda, Wayne, Pennick, Bond, Mars
Un film soberbio, apasionante, que jamás se cansa uno/a de ver y admirar, y que durante años estuvo mal visto por una generación de cineastas, sobre todo europeos, que creían glorificaba Ford a la caballería de Los Estados Unidos por encima de los indios. Algo falso si se reflexiona, no en vano queda meridianamente claro que quienes tienen la razón y dignidad son estos últimos, casi siempre creyentes en la palabra del “rostro pálido” y continuamente engañados por ellos.

DESAFÍO DE PANCHO VILLA, EL (Pancho Villa). 1973. Valoración: 4

mayo 7, 2009
México. Un aventurero norteamericano llega a México con el propósito de conocer al líder revolucionario Pancho Villa.

Bastante pobre película, co-producida entre España (donde se rodó), Gran Bretaña y ¡USA!. Y si pongo la exclamación es porque cuesta bastante entender cómo entre tres países y uno de ellos los estadounidenses, pueda ser tan mediocre.
Y es que se trata de un fim enojosamente aburrido en algunos momentos y en casi todos tedioso. No llega a resultar entretenida casi en ningún momento y ni mucho menos interesante.
Es cierto que mientras se ve se comprueba que no tiene ninguna pretensión, tan sólo (supongo) la de hacer pasar un buen rato. Pues bien: fracasa en el empeño.

Y es que no basta con la grata (pero ramplona visto los personajes, las líneas de diálogos y un tanto penosas situaciones) presencia de algunos simpáticos intérpretes como Telly Savalas (Kojak), Clint Walker (Cheyenne) y/o actores patrios curtidos en el spaguetti western como Eduardo Calvo. Ni si quiera los bonitos paisajes de Aranjuez, Colmenar Viejo (Madrid) y Guadix (Granada), sublimados por una bonita fotografía.
El hecho es que hay mucho ruido y pocas nueces, y los minutos se suceden sin llevarse el espectador nada sabroso a la boca (ni a la vista, claro).
En fin, que el director, Eugenio Martín, que siempre lo intentaba y que alguna vez lo conseguía (ver su francamente estimable y valorada “Pánico en el Transiberiano“), no consigue, dado su torpeza narrativa, que se vea con simpatía. Y una peli ambientada en la turbulenta pero que muy atractiva de Pancho Villa daba (en teoría) para mucho. Pero en esta ocasión todo queda en un quiero y no puedo.
En fin, una ocasión perdida en un metraje vacío de contenido y emoción.

ESTAMPIDA DEL NOROESTE (Northwest Stampede). 1948. Valoración: 6

mayo 4, 2009
La vida de Dan Bennett, estrella del rodeo, siempre había discurrido entre placeres, rodeos y ninguna preocupación, pero todo cambia radicalmente cuando recibe una carta del capataz del rancho de su padre en la que le informa del fallecimiento del Sr. Bennett, y le insta a hacerse cargo de la propiedad que ha heredado.
Allí, en su rancho de Calgary (Canadá), se hace pasar por un vaquero más.
Un caballo conocido como White Outlaw es el líder de una manada de caballos salvajes y la obsesión de Dan es capturarlo y domarlo.

Modesto en el plano técnico, al ser, indudablemente, un film barato, realizado por Albert S. Rogell con profesionalidad y sin mucha imaginación, resulta este western, empero, entretenido.
Esto se logra, sobre todo, a tener en sus filas a un buen plantes de estrellas del género, como el gran Chill Wills, y la grata presencia de “secundarios” siempre eficaces y seguros como el chistoso Jack Oakie, y hombres como Víctor Kilian, Stanley Andrews y otros de paracido talento. Además, la belleza de Joan Leslie.

La realización de S. Rogell, repito, no es para echar cohetes, en parte por tener un material de segunda y en parte porque el guión no es un dechado de situaciones esplendorosas, más bien todo ocurre tranquilamente, bueno, con algunos momentos inspirados gracias al buen montaje de Phillip Cahn, como la estampida que da título a la peli.
Y es que se hace simpática esta cinta, sin duda por los personajes que la pueblan, entrañables y con bonhomía.
Además, hay bonitos paisajes canadienses, como Calgary, Alberta y/o el Banff National Park.
Un film, repito que se ve con gusto y se olvida al cabo de unas horas, pero con bonita música de Paul Satwell y fotografía a cargo de John W. Boyle, ambos de recibo.

INFIERNO DE COBARDES (High plains drifter). 1973. Nota media: 8

mayo 1, 2009
Un misterioso personaje llega a un pueblo amenazado por la próxima visita de tres rencorosos criminales, por lo que rápidamente se le solicita protección; consciente de que es imprescindible y nadie se atreverá a enfrentársele, comienza a humillar y exigir progresivamente a los ciudadanos.

Primer film del oeste que dirigió el gran Clint Eastwood (en esa época menos grande que en la actualidad…).
Se trata de un film original en cuanto a su temática, y en cuanto a determinados empleos del color y la fotografía. En cuanto a su temática, no en vano el “héroe” no lo es tanto, al menos en cuanto a la moral que exhibe, en sus violentos y crueles métodos y en su poca complacencia para con el resto de sus semejantes. Y en cuanto al color, al emplear el rojo con la intensidad y cromatismo del infierno puro y de la muerte.

Es un film interesante, aunque lejos de la maestría que años después demostraría su autor, pero en todo momento resulta entretenida y muy amena, aunque ciertamente, repito, todo lo que hace el protagonista, “el bueno” de la película, resulta lejano a los positivos sentimentos que debe albergar quien debe velar por nuestros intereses y seguridad.

Al final queda todo aclarado, el porqué lo hacía, etc, pero durante el metraje está bien mostrada la dualidad y hasta contradicción, dando a entender que el ser humano tiene de todo, partes buenas y demonios interiores y deudas no pagadas que nos llevan por caminos oscuros y hasta violentos, como es el caso.
Un film singular, que creo se trata de un buen borrador de su ya mejor “El jinete pálido“, y que se sigue regularmente proyectando en las televisiones del mundo entero con un éxito merecido.
Y es que siempre es un acierto por su original puesta de escena y por la intensidad dramática conseguida.