Archive for the ‘Robert Donner’ Category

RÍO LOBO. 1970. Valoración: 6,50

febrero 12, 2010
Se produce el espectacular robo de un tren de la Unión por las guerrillas confederadas.
El coronel del tren encarcela a los jefes enemigos Cardona y Tuscarora, pero los tres hombres acaban haciéndose amigos al terminar la guerra.
Tras esto, comienzan a buscar a los traidores de la Unión responsables de una serie de robos a trenes por parte de los confederados, y que los conducirá a la ciudad de Río Lobo, donde se les unirá la joven Shasta Delaney, la cual destapa la trama de corrupción de la ciudad.

Entretenido western, el último de la “trilogía” de los ríos de Howard Hawks y también su último film. Aunque solo fuera por este motivo, habría que tomarla en consideración o al menos recordarla dentro de una excelente filmografía, propia solamente de los mejores clásicos del cine de Hollywood.
Pero dejando esto aparte, la película es amena pero claramente la menos conseguida de dicha trilogía. Y también debemos situarla por debajo de “El Dorado“, otra del far west memorable.
Sin embargo, como digo es bastante maja y contiene los elementos propios del autor, donde la amistad, el sentido de la justicia y el honor, la lucha entre el Bien y el Mal, claramente manifestados en dos antagonistas bandos, están presentes de forma ágil y dicharachera, alternando las escenas de acción, muy bien filmadas, con las humorísticas, a cargo de hombretones de pelo en pecho, no pocas veces puestos en solfa por las damas (en este caso se encarga de ello la maravillosa y preciosa Jennifer O´Neil).
Un canto del cisne de Hawks que no significa lo mejor precisamente de su carrera cinematográfica, pero sí que la representa, al menos en parte.

Técnicamente muy competente, destaca la preciosa canción de los títulos de crédito iniciales, la bella fotografía de William H. Clothier que da contenido dramático a paisajes de Cuernavaca, Morelos (México), y la estupenda banda sonora del maestro Jerry Goldsmith.

Además de todo esto, el elenco interpretativo es fabuloso, con mogollón de los veteranos actores que siempre trabajaron bien con John Ford, bien con el propio Hawks, y algunos de los nuevos, como Chris Mitchum, que logró el trabajo al haberlo rechazado su padre, Robert, debido a que este pidió a los productores nada menos que un millón de dólares de la época. Ante esto le dijeron que nainas y ficharon al retoño.
Te lo pasas bien, aunque sí es cierto que pasado un tiempo se pierde un tanto en la memoria.

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ASALTO AL ÚLTIMO TREN (One more train to rob). 1971. Valoración: 6,30

enero 31, 2010
Un pistolero busca vengarse de un compañero de robos que lo envió a prisión, y quien le afanó la esposa.
Idea un plan, pero necesita la ayuda de la comunidad de chinos, quiene no se fían de él, por ser blanco.


Vista dos veces, en cada una de ellas pensé diferente…pero más o menos lo mismo. ¿Que qué quiero decir con esta aparente contradicción?
Pues quiero decir que cuando la ví por primera vez, hace muchos años, en el cine, no me pareció nada del otro jueves, pensando que era una de tantas…aunque sí me gustó, dado lo joven que era yo, el erotismo en alguna escena de cama. Por lo demás, poca cosa, pensé yo. Pero pasé el rato.

En mi segunda visión, bastantes años después, por televisión, corroboré mi primera impresión de que era en realidad un western mediocre, muy acorde con la filmografía del realizador, Andrew V. McLaglen, no lo olvidemos, hijo del gran Víctor. Un hombre, Andrew, experimentado en el cine de acción y el western en particular, que solía dar trabajo a antiguos amigos y compañeros de su padre.
En esta ocasión logra un film, como no podía ser menos estando él tras las cámaras, impersonal, desdibujado desde el punto de vista guionístico, con estimables intérpretes y un buen empaque técnico (exqusita ambientación gracias a la estupenda fotografía de Alric Edens, y a la excelente labor de maquillaje y peluquería, amén de dirección artística).
La lástima es que la dirección está desprovista de cualquier atisbo de orginalidad, siendo plana y rutinaria.
Menos mal que no aburre, eso es cierto, logrando algo que el espectador debe agradecer: que pasado un tiempo no se recuerda bien y así se puede ver al de algunos años como si fuera la primera.
Por lo demás, y aparte repito de la fotografía, montaje y buenos intérpretes (otra vez el gran John Vernon destaca con facilidad), poca cosa y apenas nada pasado un tiempecito dese su visión.

LA PRIMERA AMETRALLADORA DEL OESTE (Something Big). 1971

octubre 31, 2009
Durante la Revolución Mexicana, varios grupos de aventureros se enfrentan por la posesión de la recién inventada “Gatling”, una poderosa ametralladora capaz de disparar muchas balas por minuto sin recargarla.
Joe Baker tiene un sueño, pero para cumplirlo necesita dicha ametralladora.
En el mercado negro, un vendedor le ofrece un trato: el precio de la pieza será una mujer. Baker secuestra a una mujer de una diligencia pero no sabe que es la mujer del comandante de la caballería local.


Bastante sinsorgo western, que sí lo es, pero más parece una comedia. Y es que el cachondeo es constante y todo va por el camino del humor. La pena es que hace más bien poca gracia.
Está bien realizada desde el punto de vista fomal por Andrew V. McLaglen, hijo del mítico Víctor, y ya experimentado en esta clase de productos. Antes y después siguió haciéndolos, lo que le honra y causa nuestra si no admiración pues casi todas eran mediocres, sí nuestra más leal simpatía.

En este caso consigue uno de sus más flojos productos, lo que ya indica la calidad cinematográfica de la cinta. Una cinta que resulta amena, es decir no aburre, pero más bien por la esforzada labor de sus muchos buenos intérpretes, que por el guión, ramplón, y/o la dirección, normalita, cumplidora sin más.
Se puede decir, sin ánimo de ofender, que es una chorrada (con perdón) de tomo y lomo, que no se prende en la memoria más allá de su inmediata visión.
Bonita fotografía de Harry Stradling Jr y bonita música de Burt Bacharach, entonces en boga por sus melódicas composiciones.
Muy bonitas sus actrices (Honor Blackman, Carol White…), el resto pura paja.

EL HOMBRE QUE AMÓ A CAT DANCING (The Man Who Loved Cat Dancing). 1973. Valóración: 6,45

agosto 5, 2009

Jay Grobart no duda ni por un instante a la hora de vengar la muerte de su esposa, una mujer india llamada Cat Dancing. Violada y asesinada salvajemente, Jay no perdona al hombre responsable del crimen, al que da muerte, aunque le cueste la cárcel.
Tras pasar un tiempo en prisión, Grobart se convierte en un forajido que forma con Dawes y Billy una banda de ladrones.
Durante el asalto a un tren se cruza en su camino Catherine, una mujer que viene huyendo de un violento marido al que no ama. Dawes y Billy la secuestran con la intención de violarla, pero Grobart la toma bajo su protección y ambos acaban enamorándose.
La banda se dirige hacia el poblado indio donde Grobart vivió con su mujer e hijo, pero le pisa los talones Lapchance, un cazarecompensas contratado por el marido de Catherine para hacer que vuelva con él.

Estimulante pero no convincente western, algo extraño para el más profundo fan del precioso género rey, pero curioso para el más profano.
Y es que contiene numerosos elementos que mejor casarían dentro de otros géneros, como el genuinamente negro o el simple melodrama romántico.
Sin embargo, no es menos cierto que todo se desarrolla en estrictos parámetros del far west, comenzando por los emblemáticos parajes donde los rudos y a la vez sensibles personajes se desenvuelven, hasta el clímax de violencia, tanto contenida, como explosiva llegada el caso, y siempre con el espíritu de las gentes que vivieron en aquella excitante pero salvajé época, donde todos/as trataban de encontrar el lugar donde asentarse definitivamente, a la vez que el progreso aplastaba cualquier romanticismo y cualquier ilusión de vivir en paz con solamente las estrellas y el cielo sobre cada uno/a.

Una innegable historia de amor, que tiene la espada de Damocles sobre las cabezas de los protagonistas, inmersos y diluidos en un destino fatal…o quizás no tanto.
Buenos personajes, sobre todo los de los villanos (excelente una vez más Jack Warden), etérea belleza de Sarah Miles, aparentemente fuera de lugar, y una dirección quizás un poco más efectista de lo necesario de Richard Sarafian, hace de este film un producto sobrio pero algo distante para el espectador medio, que no logra involucrarse del todo en las cuitas de los protagonistas. Esto, indudablemente, es un fallo, algo negativo, que no obstante, sobre todo en su aspecto técnico es de recibo (música de John Williams, fotografía de Harry Stradling Jr….).

INFIERNO DE COBARDES (High plains drifter). 1973. Nota media: 8

mayo 1, 2009
Un misterioso personaje llega a un pueblo amenazado por la próxima visita de tres rencorosos criminales, por lo que rápidamente se le solicita protección; consciente de que es imprescindible y nadie se atreverá a enfrentársele, comienza a humillar y exigir progresivamente a los ciudadanos.

Primer film del oeste que dirigió el gran Clint Eastwood (en esa época menos grande que en la actualidad…).
Se trata de un film original en cuanto a su temática, y en cuanto a determinados empleos del color y la fotografía. En cuanto a su temática, no en vano el “héroe” no lo es tanto, al menos en cuanto a la moral que exhibe, en sus violentos y crueles métodos y en su poca complacencia para con el resto de sus semejantes. Y en cuanto al color, al emplear el rojo con la intensidad y cromatismo del infierno puro y de la muerte.

Es un film interesante, aunque lejos de la maestría que años después demostraría su autor, pero en todo momento resulta entretenida y muy amena, aunque ciertamente, repito, todo lo que hace el protagonista, “el bueno” de la película, resulta lejano a los positivos sentimentos que debe albergar quien debe velar por nuestros intereses y seguridad.

Al final queda todo aclarado, el porqué lo hacía, etc, pero durante el metraje está bien mostrada la dualidad y hasta contradicción, dando a entender que el ser humano tiene de todo, partes buenas y demonios interiores y deudas no pagadas que nos llevan por caminos oscuros y hasta violentos, como es el caso.
Un film singular, que creo se trata de un buen borrador de su ya mejor “El jinete pálido“, y que se sigue regularmente proyectando en las televisiones del mundo entero con un éxito merecido.
Y es que siempre es un acierto por su original puesta de escena y por la intensidad dramática conseguida.

MUERDE LA BALA (Bite the Bullet). 1975. Valoración: 7

febrero 23, 2009
Se establece una competición entre varios hombres bien dispares y una valerosa mujer para conseguir un importante premio.
Se trata de una carrera de caballos pero de fondo, a través de muchas millas.
Entre los personajes se irán estableciendo relaciones y vivirán diversas aventuras.

Una prostituta a Gene Hackman, a punto de tener relaciones sexuales:

– ¿Cómo te gusta, cariño?
– En silencio“.

Bueno y bonito western, digno de Richard Brooks, un director siempre excelente, que imprime elegancia y sofisticación, amén de gran intensidad dramática a todos sus trabajos, algunos de ellos memorable, como por ejemplo “Los profesionales”, “Con los ojos cerrados” y/o “El fuego y la palabra“.
Seria, formal, combinando sabiamente los momentos humorísticos (magníficos dialogos y soliloquios a cargo de James Coburn) con los dramáticos y púramente de acción encuadrados de lleno en el western más genuino.
Resulta ua agradable pasatiempo que no cansa por más que la veas y se recuerda por ello con gran cariño.

Estuvo nominada a la mejor banda sonora, gracias a la extraordinaria música de Alex North, y al sonido, memorable y que le imprime de fuerza dramática al argumento en muchas escenas, como cuando se les oye jadear a los pobres caballos sometidos a un terrible castigo durante muchas millas.
Una cinta con parte de lo mejor de los años setenta en el apartado interpretativo (Hackman, Coburn, Michael Vincent, Bergen, Ben Johnson…), que contiene una gran lección de vida, con personajes llenos de dignidad, junto a otros francamente rechazables.
Buena película.

POR LA SENDA MAS DURA (Take a hard ride). 1975.Valoración: 6

febrero 8, 2009
Un magnate del ganado le confía, antes de morir, a su capataz, un hombre negro, la suma de ochenta y seis mil dólares para que los reparta entre los hombres de su rancho, situado del lugar a muchas millas, allá en Sonora.
La noticia del dinero corre como la pólvora, y deberá enfrentarse a muchos problemas si quiere cumplir con su palabra.

Bastante decente western que no es genuinamente made in USa sino que está coproducido por Italia.
Y se nota por cuanto a veces parece clásico y otras un spaguetti. Cosa natural por cuanto, par comenzar, está dirigido por Anthony M. Dawson, cuyo verdadero nombre es Antonio Margheriti realizador de un buen número de spaguettis y demás films donde aborda el género que le echen a la espalda. Menudo era él.
Y lo cierto es que en esta ocasión, y es algo sorprendente, no está nada mal, resultando entretenida en todo momento, siendo la factura técnica correcta.
Ayuda a todo esto un elenco interpretativo de diferentes nacionalidades, estadounidenses (Lee Van Cleef, Barry Sullivan, Dana Andrews, Jim Brown), italianos, españoles (el orondo y siempre excelente Ricardo Palacios)…que se conjuntan bien y dan el papel sin problema alguno, siendo creíbles en todo momento.

Lo cierto es que uno se lo pasa bien, aunque se da cuenta de que se aleja de lo que en realidad es una buena película, pero es eficaz y las escenas de acción, abundantes, están competentemente filmadas.
Lo peor es el final, toda una gilipollez amén de increíble dado lo que se nos estaba contando hasta este momento.
En fin, que no está mal, resulta amena y la fotografía saca partido a los estimulantes paisajes de Canarias, donde se filmó.

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