Archive for the ‘Douglas Kennedy’ Category

MONTANA. 1950. Valoración: 6,40

diciembre 21, 2009

En 1879, el territorio de Montana está absolutamente dominado por los reyes del ganado vacuno.

Pero Morgan Lane, un audaz ovejero en busca de nuevos pastos para sus rebaños, llega a este territorio para desafiar su poderío y arrogancia.
Se encontrará con la oposición de la rica ganadera Maria Singleton, al igual que la de otros muchos rancheros del lugar.

Modesto pero entretenido western, realizado ¿al alimón? por Ray Enright, modesto y simpático artesano, y el gran Raoul Walsh. Y si he puesto la interrogación es porque no fue de mutuo acuerdo, sino que, al parecer, la comenzó Enright y la finalizó o completó, sobre todo en las escenas de más acción, Walsh. Se conoce que los productores no estaban demasiado de acuerdo en cómo estaba quedando la peli.

Y es que es eso, que le falta personalidad, que todo es, ameno sí, pero convencional y sin inspiración alguna.
Tiene oficio y se nota que quien está tras las cámaras posee experiencia en estas lides, pero le falta algo trascendente, alguna escena, algún especial diálogo. Pero no, el argumento se siguen bien y es cierto que nada rechina, por lo que deja un aceptable sabor de boca. Pero no tiene nada imperecedero, por lo que se convierte de inmediato en olvidable.
Estimables intérpretes y lustrosa fotografía a cargo de Karl Freund. Por lo demás, poquita cosa.

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EL ÚLTIMO HOMBRE DEL VALLE (Fighting Man of the Plains). 1949. Valoración: 5,50

septiembre 12, 2009
En agosto de 1863, Jim Dancer conduce las guerrillas de Quantreel contra Lawrence, en Kansas.
Yancey, uno de los rufianes del grupo y responsable de su mala fama, arremete contra Evelyn Slochum, informando a Dancer de que el padre de la muchacha es el hombre que mató a su hermano.

Mediocre western realizado con el piloto automático porEdwin L. Marin, un director que aunque nunca hizo ningún film imperecedero sí que tenía oficio y experiencia como para al menos entretener al espectador.
Lo mejor de la cinta es que, indudablemene, cuenta con un buen reparto. El siempre eficaz Randolph Scott, para mí el segundo westermen de la historia del cine, acompañándole en esta ocasión intérpretes solventes y experimentados en esto del far west como Paul Fix, Víctor Jory, Rhys Williams y, entre otros, un jovencísimo Dale Robertson.

Pero no se trata de los mejores filmes de Scott, lo que ya es bastante decir dado que en su larga filmografía hay verdaderas medianías (también excelentes trabajos a cargo de, por ejemplo Budd Boetticher).
Se pasa el rato, pero se olvida de la misma al no tener nada de particular, aunque es estimable el trabajo de Paul Sawtell en la música y/o Philip Martin en el montaje.
Una más, del montón, pero no aburre.

AL SUR DE SAN LUIS (South of St. Louis). 1948. Valoración: 7

abril 2, 2009
Tres amigos y socios ven como su rancho se destruye mientras que la rabia de la guerra civil esta encendida.
Necesitando el dinero recomenzar una nueva vida, terminan enrolándose para el ejército confederado.
Sin embargo, cada hombre desea algo diferente, poniéndose los amigos en desacuerdo.

Una extraordinaria acción en la que se combinan en exactas dosis la ternura y el odio.
Tres amigos inseparables son arrastrados a la guerra de Secesión americana y a través de ella llegan a enfrentarse…pero se impone la amistad.
Yanquis y Sudistas empeñados en la lucha y entre ambos ejércitos pandillas de desalmados imponiendo su terror
“.

Así rezaba la publicidad del programa de mano del Cine Coso.
Entretenidísimo western, muy bien dirigido por Ray Enright y con escenas de acción logradísimas (la pelea final es de antología, con las espuelas brillando en primer plano mientras se van acercando a sus enemigos).
La psicología de los personajes está muy bien definida, comprendiéndose perfectamente sus motivaciones.

La historia, gracias a un competente guión, se sigue bien, entre otras cosas por tratarse de una historia humana, con la amistad como principal virtud. Una amistad que aunque se quebrara, se recuperaría al final (quizás), si fuera necesario.
Excelentes interpretaciones (Zachary Scott compone un malo lleno de matices), preciosa fotografía a todo color.
Una película francamente agradable, que quizás con el paso del tiempo se llegue a olvidar, sobre todo en el apartado del argumento, no así sus positivas sensaciones de un trabajo bien hecho, sobrio y eficaz.