Archive for the ‘Jerry Gatlin’ Category

CORAJE, SUDOR Y POLVORA (Culpepper catle company, the). 1971. Valoración: 7,30

enero 7, 2010
Un adolescente convence al líder de un grupo de “cow boys” para que le admita entre ellos durante la conducción de una manada.
Durante la travesía la pesonalidad del protagonista chocará con la del resto del grupo, hombres de pelo en pecho que no saben soñar.


Interesante western realizado por Dick Richards, un director que logró un ramillete de estupendos fims a lo largo de la década de los setenta, principalmente. Su estrella se declinó, todavía no sé porqué.
La historia es buena y está bien narrada. Se sale de lo normal y es original en algunos sentidos.
Los actores jóvenes lo hacen bien, apoyados por la labor de excelentes secundarios, siempre seguros en su labor (Geoffrey Lewis, Matt Clark, Royal Dano…).

Es quizás un tanto gris en el tratamiento del color, quizás por ser el más adecuado a la historia. Una historia violenta, crepuscular, de idealizaciones que chocan contra la cruel realidad de la vida.
No es que sea la caraba la cinta, pero merece la pena verse por cuanto se aparta bastante de lo trillado, de lo previsible.
El final es de una gran fuerza, con gran tensión y soberbio clímax, que incluso pudiera emocionar.
No deja la peli indiferente al espectador, quien se pone en la piel de los jóvenes protagonistas.
Un western bastante realista para la época en que fue rodada, que a mí me convenció plenamente aunque por ahí he leído críticas más bien tibias.

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EL GRAN JACK (Big Jake). 1971

diciembre 4, 2009
Big Jake, un hombre perteneciente a la época dorada del oeste, ahora en tiempos donde los coches y motocicletas irrumpen peligrosamente, debe encargarse de un bandido, que ha secuestrado a un miembro familiar.

Muy entretenido western “moderno”, adjetivo este último por aquello en que la acción se desarrolla en la época en la que el viejo oeste agonizaba o incluso acababa de morir, dando paso al progreso. Ese tiempo donde los viejos valores del far west, como el amor a la libertad, a la tierra, a los animales, a un sentido único del deber y de la justicia, amén de la amistad y el honor dejaban de ser moneda corriente, para dar lugar a los coches (la pequeña obra maestra de Sam PeckinpahLa balada de Cable Hogue” ya incidía de forma trágica en ello) y/o las motocicletas. Estos dos vehículos sustituían a los caballos, inseparables compañeros de los cowboys de toda la vida.
El gran Jack” tiene como la estructura de una verdadera película del oeste, con todos sus elementos y simbología. Su espíritu está pues intacto. Pero también, obviamente, y como los tiempos en los que se desarrolla la acción han cambiado sustancialmente, hay nuevas circunstancias en las que el guión hace hincapié. La contraposición entre lo nuevo (los personajes jóvenes se creen que todo lo saben y van de sobrados), y lo viejo (el personaje del héroe muy encarnado por el aquí ya muy veterano John Wayne) pero también sus amigos de toda la vida, que no dudan en echarle una mano a la vieja usanza.

Film simpático y muy entretenido, con gran ritmo, que se hace disfrutable no sólo por ser amena y existir escenas de acción bien filmadas adornadas por un irónico y mordaz humor, sino también por la gratísima presencia de toda una pléyade de estrellas del cine del oeste, casi todos ello/as amigo/as del Duke (Mauren O´Hara, Richard Boone, Bruce Cabot, John Agar, Hank Worden…, amén de familiares como Patrick Wayne y/o Ethan Wayne). Entre todos ellos sobresale Richard Boone en el papel de malo, que como siempre lo borda.
Resulta su visión quizás olvidable por no tener en esencia nada perdurable en la memoria durante mucho tiempo dado que la realización del ilustre artesano de Hollywood George Sherman (al parecer también tras las cámaras colaboró Wayne) es más bien convencional, pero mientras se ve es muy agradable y te lo pasas francamente bien.
Preciosa fotografía de William H. Clothier, que da lustre a bellos paisajes de Durango (México), y enorme banda sonora del maestro Elmer Bernstein.

BUCK Y EL FARSANTE (Buck and the peacher). 1972. Valoración: 6,50

agosto 31, 2009
Buck, un sargento de cagallería del ejército de la Unión, después de la Guerra de Secesión recorre la frontera de Colorado buscando esclavos apra liberarlos acompañado por una mujer y un maestro de la estafa, El Predicador.
Despues de ser atacados por un grupo de cazadores de recompensas que quieren devolver a los antiguos esclavos a recoger algodón en Luisiana, Buck y sus compañeros deben reunir todo el valor que puedan para alcanzar su destino y contribuir a civilizar el Salvaje Oeste.

Distraído western, mitad en serio, mitad pura comedia, que supuso la primera incursión del gran Sidney Poitier tras las cámaras. Tras una gran carrera como estupendo actor de carácter, primero que ganó el Óscar al mejor actor negro protagonista. Con este film comenzó una ya menor carrera como realizador, casi siempre en comedias.
En esta ocasión no falta la crítica social, poniendo el énfasis en su antirracismo.

El espíritu de la igualdad entre los seres humanos es el valor esencia de la cinta, que juega continuamente con las constantes del género del far west pero aderezándolo con los gags.
Esto hace que se deguste la peli fácilmente, con estilo visual y empaque técnico. No obstante, nada se queda en la retina ni en la memoria por demasiado tiempo, al ser más bien poco profunda, liviana en su aspecto ético-moral. Se trata, sobre todo, de entretener al espectador, no de anonadarlo con mensajes que desvirtúen la esencia de este trabajo.
Buenos intérpretes, con la gran Ruby Dee y/o Cameron Mitchell.
Gusta y resulta agradable, pero cuesta recordarla pasado no mucho tiempo.

LADRONES DE TRENES (Train robbers, the). 1973. Valoración: 6,50

abril 19, 2009
Lanye y sus tres compañeros acceden a ayudar a la viuda Lowe a recuperar medio millón en oro, robado de un tren por su difunto marido.
Otros dos se unen a Lane atraídos por la recompensa, pero hay más personas que codician ese oro, nada menos que veinte hombres armados, algunos de ellos compañeros del autor del robo.


Western clásico rodado por el bueno de Burt Kennedy, magnífico guionista, autor de memorables obras puestas en escena por excelentes realizadores, que como director no consiguió trascender aunque siempre fue sobrio y eficaz, aunque al final de su etapa se escoró peligrosamente hacia el western más bien cómico aunque ameno y entretenido.
En esta ocasión todavía le movían serias aspiraciones para llegar a ser un realizador de westerns imperecederos, aunque el resultado no pueda ser considerado como satisfactorio. O simplemente eso, satisfactorio, sin más.
A pesar de contar con un magnífico elenco de intérpretes, machotes westernmens, que acompañan al bellezón de Ann-Margret, todavía espléndida en su belleza sin marchitar, lo cierto es que claramente va de más a menos.

Comienza muy interesante, se dan a conocer de forma amena los diversos personajes, pero finaliza de forma algo cargante, sin duda por las carencias de Kennedy al no poder elevar la calidad de un guión más bien escaso, no demasiado desarrollado, que deja insatisfecho al fiel seguidor del cine del far west.
No obstante hay suficientes elementos como para pasar un rato más o menos agradable si no se le exige demasiado: la impresionante fotografía, la banda musical, Ann-Margret, todo un placer para la vista, el Duke Wayne, siempre en su sitio, Ben Johhnson, Rod Taylor, Ricardo Montalbán, Neville Brand…, pero se aprecia un cierto malestar por lo que pudo ser y no es.
Irregular en su desarrollo, con algunos buenos momentos y otros de cierta cansina chanza que a veces pretende hacer reír y provoca en ocasiones algún bostezo.
Pero se puede ver y no molesta, vaya eso por delante.